Ser el hijo de Peter Solberg no te va a librar de una penalización por cruzar tu WRC en Mónaco

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Oliver Solberg decidió llevar a cabo un derrape en la curva más conocida de la ciudad, algo prohibido por el reglamento y que se ha castigado, aunque no le importa.
El mundo de los rallys es apasionante, pero hay ciertos detalles que para los ajenos a él pueden ser algo peculiares. Uno que es bastante llamativo es el hecho de que, durante y entre etapas, los coches que compiten tienen que recorrer zonas entre etapas que son con tráfico abierto. Y muchos no saben que en éstas también tienen pueden recibir sanciones.
Durante esos “tramos” (por llamarlos de alguna manera), tienen que actuar como conductores convencionales, pese a que sus coches, por ejemplo, no lleven matrícula. De hecho, el World Rally Car (WRC) tiene una política de comportamientos muy estricta en esos momentos, porque son la imagen del campeonato.
Llevar a cabo comportamientos que no se consideren adecuados es algo que se toman muy en serio y es algo de lo que ha podido dar cuenta Oliver Solberg, hijo de Petter Solberg, en su participación en el Rally de Montecarlo.
Se trataba de su primera prueba con el Toyota GR Yaris Rally2 en la categoría WRC2 y, dado que no se le dan muy bien, por no estar muy acostumbrado a ellos, los rallyes de asfalto, decidió no puntuar en ella.
Es por eso que iba más suelto y decidió dar espectáculo para los espectadores. Eligiendo la que seguramente sea la curva más reconocida de todo Mónaco, un lugar de paso en la prueba (que no de la competición) en el que se agolpaban los fans, decidió realizar un derrape que encantó a los allí presentes.
Así fue:
Para Solberg, con su experiencia y “manos” al volante, debió de tratarse de una maniobra sin más, un gesto para hacer afición y que tenía completamente controlado, incluso pese a que lo termino bastante cerca del coche que le precedía.
Sin embargo, el informe de los comisarios deja claro que éstos no vieron con buenos ojos la situación, por lo que le sancionaron con 5 minutos.
“Los comisarios han revisado las pruebas de vídeo. El incidente ocurrió en el tramo de carretera que hay en el camino desde el podio final en el Principado de Mónaco, en la curva 'Fairmont’. El piloto admitió que derrapó delante de los espectadores. Se disculpó por su error y añadió que, en su opinión, no había creado una situación insegura”, figura.
“Los comisarios examinaron el caso en detalle y llegaron a la conclusión de que sí se creó una situación potencialmente insegura, ya que el piloto del coche número 20 se acercó a una curva en modo derrape y mucha gente estaba parada en dicha curva”, explica el texto.
A continuación, puntualiza que “el Art. 12.18 del Reglamento Suplementario del 93e Rallye Automobile Monte-Carlo estipula que la conducción de exhibición está estrictamente prohibida en todas partes debido a la falta de lugares adecuados [para ello]”.
“Los Comisarios, por lo tanto, decidieron que el piloto del coche #20 no respetó el reglamento pertinente y aplicaron la penalización de tiempo mencionada”.
Sea como fuere, dado que no estaba compitiendo por puntos en la prueba, Solberg tampoco se ha mostrado muy preocupado por lance y, según recoge Rally Journal, considera que la experiencia del fin de semana fue bastante positiva.
“No hago muchos rallyes de asfalto cada año y mi último rally fue hace tres meses. Así que es agradable estar de regreso, tener la sensación directa y, ya sabes, ser parte de la familia Toyota. Tener mi primera carrera con ellos es muy especial. Ahora, siendo tan bueno, todo pinta muy bien para el futuro y eso me hace muy feliz”, explicaba.
Respecto a puntuación comentó lo siguiente: “No, nunca te arrepientas, Montecarlo no es para sumar puntos”.
“Por supuesto, algún día tendré que hacerlo, especialmente cuando esté en el WRC. Pero ahora sólo quería empezar con Toyota y ver cómo es. Y, ya sabes, también es la primera vez que Toyota es tan competitivo sobre asfalto, y para mí también logro conseguirlo con todos nosotros trabajando duro antes de esta carrera”, concluía.
De hecho, ni siquiera es la primera vez que Oliver Solberg ha sido sancionado por una maniobra de este tipo. Al final de la etapa Super Special del Rally de Portugal, se puso a hacer donuts con el coche, lo que implicó una penalización de un minuto. Sin embargo, en aquella ocasión esto tuvo como consecuencia que perdió la victoria.
