Un copiloto del Rally Dakar explica cuáles son los grandes desafíos de esta carrera

Pablo Moreno Huete, copiloto de Cristina Gutiérrez en el Dakar, da las claves sobre el recorrido del Dakar 2025 y avisa sobre las jornadas más duras de la carrera.

Correr el Rally Dakar es uno de los mayores desafíos a los que pilotos, copilotos y equipos se pueden enfrentar. Da igual la experiencia que acumulen a sus espaldas, los títulos que hayan ganado, o el nombre de la marca que representen. El Dakar elige a sus ganadores, en un recorrido contra el cronómetro que ronda los 5.000 kilómetros (repartidos en 14 jornadas) y que está plagado de obstáculos.

Todas las ‘piezas’ que componen las estructuras participantes en el rally han de funcionar en perfecta sintonía, y los errores - que todos cometerán - deben ser menores que los de sus rivales si quieren optar a un buen resultado. Una vez el coche sale del campamento, y siempre que respete la mecánica, piloto y copiloto pasan a ser los responsables de lo que suceda a nivel deportivo.

Suele decirse que la responsabilidad entre los dos integrantes del habitáculo se reparte al 50%, y hay quien comenta que incluso la labor del copiloto es superior… porque, al fin y al cabo, deben ser guías en medio del desierto.

Pablo Moreno Huete, navegante de Cristina Gutiérrez en el equipo Dacia, acumula ya cuatro participaciones en el Rally Dakar. Esta será la primera vez que tenga opciones de lograr victorias en la categoría de coches, la más importante del rally (con permiso de las motos). 

Viene de alzarse con el triunfo absoluto el año pasado en la categoría T3 Challenger de prototipos ligeros… y ya corrió junto a Cristina en dos ocasiones en el equipo Mitsubishi, con el que peleaban en subcategorías menos competitivas.

La buena relación entre ambos es clave para lograr un buen resultado y también para no tirar la toalla cuando las cosas se complican. El copiloto actúa, muchas veces, como un psicólogo que trata de aportar un impulso de moral desde la derecha. 

Porque en el Dakar siempre hay momentos difíciles, donde no sabes si tu pérdida de tiempo por un error de navegación o un problema mecánico puede acabar con tu carrera o, en cambio, puede ser menor de la del resto.

Creo que debe existir un vínculo de amistad y confianza entre piloto y copiloto para que todo funcione de la mejor forma posible. Conocernos, al menos para nosotros, es clave”, comenta Pablo. 

“Pasamos alrededor de ocho o nueve horas cada día juntos, y entendernos nos facilita la vida. Al fin y al cabo, ella tiene que confiar en mis indicaciones y yo saber transmitirle el camino que ha de seguir". 

"Pero también está la parte humana, el saber cómo levantarse de un contratiempo para continuar el camino. Como vimos el año pasado, todo puede ocurrir hasta la meta, y no puedes tirar la toalla, porque cada día es una aventura que empieza desde cero”, añade.

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El recorrido de cada día es incierto hasta minutos antes de la salida 

Imagina, por un momento que, cada día, tendrás que enfrentarte a un recorrido superior a 400 kilómetros entre un punto y otro. No será libre, pues habrás de validar ciertos ‘waypoints (puntos de paso) invisibles en el camino, siguiendo el rumbo indicado en el libro de ruta y ‘cantado’ por tu copiloto. 

El libro de ruta no se puede estudiar previamente, ya que se entrega minutos antes de la salida. Moreno Huete explica que “evidentemente, no sabes lo que te vas a encontrar hasta que estás allí, pero puedes intuirlo echando un ojo a un mapa por internet a partir de la primera imagen que comparten”. 

Estos primeros datos se ven un par de meses antes del rally, y permite identificar los puntos de salida y llegada de cada etapa. Con la experiencia acumulada en Araba Saudí (donde el Dakar corre desde 2020), los participantes ya pueden hacerse una idea de lo que habrá sobre el terreno, pero ni mucho menos saber con seguridad los peligros que tendrán que sortear cada jornada.

Una pista más concreta la tendrán la tarde previa a afrontar cada etapa en un briefing por parte de la organización. En este encuentro con todos los participantes, se informa sobre el terreno que se van a encontrar los coches al día siguiente. 

Habitualmente, se dan unas pinceladas básicas, utilizando porcentajes, pero que sirven a los equipos para preparar los vehículos en lo que se refiere a reglaje, combustible, neumáticos, repuestos…

En caso de contratiempo durante la etapa, Moreno Huete se sentirá ‘como en casa’ a la hora de tratar de solventarlo, puesto que este toledano natural de Borox es mecánico de profesión y trabaja en su día a día con vehículos de competición. 

Nada comparable a un equipo oficial como el Dacia Sandriders, pero toda experiencia es válida para reducir los tiempos de reparación y acabar lo más alto posible en la clasificación.

El Dakar 2025 puede ser una ‘escabechina’ desde los primeros días

Cada año se dice que el Rally Dakar aumenta su dureza con respecto a la edición anterior… y 2025 no va a ser excepción. No solo porque el recorrido se ha incrementado en casi 500 kilómetros cronometrados con respecto a 2024, sino porque se ha configurado para exigir el máximo a los competidores desde los primeros días.

Concretamente, en la segunda etapa dará inicio la conocida como Etapa 48 horas, con casi 1.000 kilómetros cronometrados repartidos entre el domingo 5 de enero y el lunes 6. Durante estos dos días, los pilotos no tendrán asistencia mecánica de sus equipos y tendrán que hacer noche en campamentos improvisados en el desierto.

Por si esto fuese poco, posteriormente llegará la etapa maratón en la cuarta jornada de carrera, donde los competidores tendrán que reparar por sí mismos los vehículos al término del día, sin ayuda de sus respectivos mecánicos, aunque en esta ocasión la distancia total y los resultados se dividen en dos etapas diferentes, como es habitual.

"Han enfocado la primera semana en llevarnos al límite, con la etapa de 48 horas ya en la segunda jornada de carrera y con la maratón apenas un par de días después".

"Será una forma de ver quién puede superar un reto de este calibre para seguir vivos en una segunda semana donde nos adentraremos en el Empty Quarter, que es donde tendremos dunas, dunas y más dunas hasta la meta”, señala Moreno Huete.

Otro de los desafíos del recorrido en el Dakar 2025 es que en el 45% del mismo los coches realizarán una ruta diferente a las motos, lo que les impedirá seguir las pistas que dejan las mismas. Por todos estos motivos, la labor del copiloto cobrará más fuerza que nunca.

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