La razón por la que Steve Jobs se compraba el mismo coche cada 6 meses

Existe una razón por la que Steve Jobs cambiaba de coche cada 6 meses y estos no tenían matrícula, aunque no está del todo clara en su biografía.

Steve Jobs cambiaba de coche cada seis meses. No lo hacía por capricho. Tampoco por afición al mundo del motor. Mucho menos por presumir. De hecho, estrenaba coche dos veces al año, pero siempre era el mismo modelo. ¿Entonces? ¿Por qué lo hacía?

Dicen de él que tenía una personalidad obsesiva; que su comida favorita eran las manzanas; que era disléxico (también lo eran otros grandes genios como Einstein, Alexander Graham Bell y Henry Ford); que siempre vestía con vaqueros y jersey negro de cuello alto; y que cuando necesitaba relajarse metía los pies en el inodoro. 

Y es que Steve Jobs era un tipo particular, un genio, y entre las muchas excentricidades de las que vivía rodeado se encontraba la costumbre de cambiar de coche cada 6 meses y de conducirlo sin matrícula.

El inventor de iPhone, entre otros artículos de electrónica e informática de gran éxito, falleció en 2011 y dejó mucho de su brillante talento por explotar. 

Sin embargo, el cofundador de Apple, murió siendo un hombre tan rico que se podía permitir comprar casi cualquier cosa, incluso cambiar de coche cada seis meses o reunir una colección con cientos de ellos.

¿Por qué Steve Jobs cambiaba de coche cada 6 meses?

Jobs se decantó por la primera opción, aunque siempre con el mismo coche. El genio de la informática tenía la particular costumbre de cambiar de coche cada seis meses por uno completamente nuevo. Para ello, llegó a un acuerdo con una empresa de leasing que se encargaba de proveerle siempre el mismo vehículo con las mismas características.

El coche en cuestión era el Mercedes SL 55 AMG de color plateado. No conducía uno que no fuera este modelo ni de este color, y tampoco lo hacía si pasados seis meses. Además, el vehículo nunca estaba matriculado y en el lugar donde iría la placa convencional, había una matrícula de color blanco sin ningún distintivo.

El motivo por el que Steve Jobs cambiaba de coche cada 6 meses y nunca estaba matriculado es porque en California existía una ley que permitía circular a los vehículos sin matricular durante seis meses. El fundador de Apple sabía de esta norma y apuraba el plazo de 180 días antes de devolver el coche a la empresa de leasing y recoger uno idéntico para reiniciar los seis meses.

Lo que no está del todo claro es la razón que impulsaba a Steve Jobs a actuar de este modo. Algunas teorías (las más lógicas) apuntan a que de este modo Jobs podía preservar su intimidad sin que nadie pudiera identificar el coche que conducía por el número de matrícula, aunque este dato no está confirmado por ninguna fuente oficial, ni siquiera en su biografía.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España