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Prueba: Bentley Bentayga Diesel. ¡Tirando de remolque!

Prueba Bentley Bentayga Diesel

La compra de un Bentley Bentayga, a primera vista, no parece muy sensata. Porque por el mismo precio que te cuesta una versión "básica", uno podría comprarse dos, y hasta tres coches del segmento superior. ¿Por qué entonces dejarse 200.000 euros, como poco, por un solo coche? Muy fácil: porque el Bentayga es superior a dos, y hasta a tres coches juntos. Nos hemos puesto volante de la variante diésel. ¿Más insensato aún elegir este motor en un coche de este nivel? Te lo contamos en primera persona. Prueba: Bentley Bentayga Diesel. ¡Tirando de remolque!

Si ruedas con alegría en el Bentley Bentayga W12 gasolina prepárate a pagar por 20 litros de media o más. Quienes se decanten por el diésel podrán ahorrar, por ejemplo, el equivalente a lo que cuesta un Volkswagen T-Roc. Bajo el capó, bulle el motor de un Audi Q7: cuatro litros, V8, y los mismos 900 Nm que el gasolina de 12 cilindros y seis litros. La potencia es menor: 435 en vez de 608 CV.

Pero no notarás un déficit de fuerza, precisamente: alcanza 270 km/h, en vez de los 301 de su hermano de gasolina. ¿Y cuándo ibas a aprovecharlos? Y en el 0 a 100 km/h tarda 1,2 segundos más, pero aun y todo, estamos hablando de una cifra de superdeportivo: solo 5,2 segundos.

Una refinada mula de carga

Bentayga Diesel

Y en esta prueba estamos tirando de un remolque considerable, con lo que todo va forzosamente más lento. Y no hay diferencias en cuanto a su capacidad: puede tirar de dos toneladas con más brío que la mayoría de coches del mercado que hemos probado en estas condiciones.

Y además da margen: permite remolcar a cierta velocidad, que varías con el acelerador, sin que el cambio automático tenga que estirar las vueltas demasiado, como sí ocurre en el gasolina. Y  por pistas, sube por las pendientes sin inmutarse, aun con el remolque, con una relajación desconcertante.

A eso hay que añadir que las más de cuatro toneladas y media que tenemos entre manos, entre el coche y el remolque, se mueven con absoluto confort. Y los 13,42 litros a los 100 kilómetros que hemos medido solo pueden definirse como absolutamente austeros, dadas las circunstancias.

Y además