Las peores posturas al volante para la espalda, según la DGT

Muchos conductores se enfrentan a vibraciones al volante a la hora de conducir.
Muchos conductores se enfrentan a vibraciones al volante a la hora de conducir.

La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte a los conductores de las posturas que se deben corregir al volante para evitar problemas de salud y accidentes.

Conducir de forma segura implica una serie de ajustes y precauciones que van más allá de simplemente encender el motor y arrancar. Aunque muchos conductores piensan que su seguridad depende exclusivamente de la habilidad para reaccionar rápidamente ante imprevistos, existen factores clave relacionados con la postura que son fundamentales para garantizar una conducción segura. 

Uno de los aspectos que frecuentemente se pasa por alto es la correcta posición al sentarse, algo que la Dirección General de Tráfico (DGT) resalta constantemente en sus campañas de concientización. ¡Sigue leyendo!

La postura adecuada, el primer paso hacia la seguridad 

Uno de los errores más comunes que cometen los conductores al subirse a un vehículo es la falta de ajuste del asiento. En muchas ocasiones, cuando compartimos el coche con otros usuarios, no se ajusta correctamente para lograr una alineación adecuada del asiento con el volante y los pedales. 

Este pequeño descuido no sólo reduce la comodidad, sino que también afecta la capacidad de maniobra, incrementando el riesgo de lesiones en caso de accidente. La DGT, en sus comunicados y redes sociales, recalca que “la seguridad empieza en los detalles”. 

Este mensaje enfatiza la importancia de una correcta posición de conducción, subrayando que un ajuste adecuado de todos los elementos puede hacer una gran diferencia en situaciones de emergencia. 

Según datos de la DGT, “se calcula que ocho de cada diez conductores sufren dolor de espalda mientras conducen”, un problema que, además de afectar a la comodidad, limita la maniobrabilidad y la capacidad de reacción en caso de una situación inesperada.

Para lograr una posición de conducción segura y cómoda, es esencial ajustar no solo el asiento, sino también el respaldo, el reposacabezas, el volante, los retrovisores y, finalmente, asegurarse de que el cinturón de seguridad esté colocado adecuadamente. Estos son los pasos recomendados para un ajuste óptimo en cada uno de estos elementos. 

Ajuste del asiento: distancia, altura e inclinación

El asiento es el punto de partida para una buena postura de conducción. Para garantizar una distancia adecuada, el conductor debe sentarse de modo que pueda alcanzar los pedales con las piernas ligeramente flexionadas. Esta posición permite una mejor maniobrabilidad de los pedales y asegura que en caso de una frenada brusca o de emergencia, la fuerza aplicada sea suficiente sin riesgo de lesión.

La altura del asiento debe ajustarse de tal manera que el conductor tenga una visibilidad completa de la carretera y del tablero de instrumentos. Un buen punto de referencia es que los ojos estén alineados con la mitad del parabrisas. Si el asiento está demasiado bajo o demasiado alto, esto puede limitar la visibilidad, lo cual afecta la capacidad de reacción y aumenta los puntos ciegos.

La inclinación del respaldo también juega un papel fundamental. Es recomendable que el respaldo esté ligeramente inclinado hacia atrás, en un ángulo cercano a los 90 grados. Esto permite que el conductor tenga un buen apoyo en la espalda, minimizando el cansancio durante viajes largos, y le facilita alcanzar el volante con las muñecas sin separar la espalda del asiento.

Ajuste del respaldo y la postura de los brazos

La inclinación y el soporte del respaldo influyen directamente en la fatiga muscular y en la comodidad durante la conducción. Un respaldo demasiado inclinado hacia atrás puede generar dolores de espalda y dificultar la sujeción firme del volante, aumentando el riesgo de accidentes. 

Es por esto mismo por lo que la DGT recomienda que el respaldo esté casi vertical, con un ángulo de aproximadamente 90 grados, para evitar sobrecargas musculares y garantizar un control óptimo del volante.

Además, los brazos deben estar ligeramente flexionados al sujetar el volante, lo cual permite una maniobrabilidad más efectiva y reduce la tensión en los hombros y el cuello. Al extender completamente los brazos, el conductor debe ser capaz de apoyar las muñecas en la parte superior del volante sin despegar la espalda del asiento.

Ajuste del reposacabezas: seguridad ante todo

Aunque el nombre “reposacabezas” sugiere que este componente tiene una función de confort, su rol principal está relacionado con la seguridad. En caso de colisión, un reposacabezas correctamente ajustado puede evitar el llamado “latigazo cervical”, una lesión común en accidentes por alcance que afecta el cuello y la columna vertebral. 

La DGT recomienda que el centro del reposacabezas esté alineado con la parte posterior de la cabeza, a la altura de los ojos, y que esté a unos pocos centímetros de distancia, sin llegar a tocar la cabeza.

Ajuste del volante: altura y profundidad

Para asegurar una postura cómoda y segura, el volante debe regularse en altura y profundidad. Este ajuste debe permitir que el conductor sujete el volante sin que las rodillas o los muslos interfieran con él, y que tenga una visión clara del panel de instrumentos y la carretera. 

Seguramente esto ya lo hayas escuchado, pero la posición correcta de las manos en el volante es en las “10 y las 2” (como en la esfera de un reloj), ya que esto facilita una maniobrabilidad óptima sin forzar las muñecas o los hombros.

Ajuste de los retrovisores: eliminación de puntos ciegos

Los retrovisores deben configurarse para brindar una visión óptima del entorno sin necesidad de que el conductor mueva la cabeza. El retrovisor interior debe centrarse con la ventana trasera para una visión completa de lo que sucede detrás del vehículo. 

Los espejos laterales, por su parte, deben ajustarse de manera que se vea una pequeña parte de la carrocería y, desde esa posición, se amplíe la visibilidad hacia el tráfico de los costados. Este ajuste minimiza los puntos ciegos y permite una conducción más segura al cambiar de carril o al girar.

Cinturón de seguridad: colocación correcta

Aunque el sistema de cinturones está diseñado para ajustarse automáticamente, es fundamental que el conductor revise que el cinturón pase por el hombro izquierdo y la clavícula, ajustándose bien al pecho y al abdomen. Evite que el cinturón toque el cuello, ya que esto puede causar incomodidad y disminuir su efectividad en caso de accidente. 

Además de reducir el riesgo de lesiones, una postura correcta al volante contribuye a una conducción más eficiente y menos agotadora. Según la DGT, muchos de los dolores y molestias que experimentan los conductores, como el dolor lumbar o la fatiga en los hombros, pueden minimizarse con ajustes adecuados del asiento y del volante. 

Asimismo, una posición óptima mejora la capacidad de reacción en situaciones de emergencia, lo cual es crucial para la seguridad vial. Aunque lo cierto es que la mayoría de los conductores no reciben una formación adecuada sobre ergonomía en la conducción, y es por eso mismo por lo que desconocen esta información. 

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