Es una pena, pero parece que Fisker ha puesto un nuevo clavo en su propio ataúd

Después de declararse en quiebra, Fisker parece que está condenada a desaparecer. La marca de coches eléctricos ha intentado buscar financiación adicional, pero no ha sido capaz de obtenerla y ha procedido a liquidar sus activos.

Parece que Fisker ha puesto un nuevo clavo en su propio ataúd. La marca estadounidense de coches eléctricos se asoma al abismo, después de declararse en quiebra a principio de la pasada semana. Y no es una noticia que nos guste dar.

Según informa CarScoops, en su declaración de quiebra, Fisker afirmó que buscaba financiación adicional y que planeaba continuar con "operaciones reducidas". 

Sin embargo, mientras hablaba en una reciente audiencia en Wilmington, Delaware, el abogado de Fisker, Brian Resnick, reconoció que la compañía "no prevé actualmente ser capaz de obtener financiación". Teniendo esto en cuenta, Fisker ha procedido a liquidar sus activos.

La compañía con sede en California debe más de 850 millones de dólares (casi 800 millones de euros) a dos grupos de tenedores de bonos. El abogado dijo que la empresa había llegado a un acuerdo con un único comprador para la totalidad de sus 4.300 vehículos. Sin embargo, liquidar la empresa y pagar a los dos grupos no será fácil.

Fisker procede a liquidar sus activos, pero no será fácil

Según los abogados de uno de estos dos grupos, una facción minoritaria liderada por Heights Capital Management utilizó la publicación tardía de los estados financieros auditados de Fisker, en virtud de sus acuerdos de deuda en noviembre de 2023, para reclamar todos los activos de Fisker como garantía de sus bonos.

Según el abogado Alex Lees, "[Fisker] básicamente entregó todo el negocio a Heights. Fisker ha liquidado al margen de la supervisión de este tribunal, básicamente en beneficio exclusivo de un acreedor". 

Además, añadió que la marca debería haberse declarado en quiebra en noviembre y que impugnará este acuerdo, lo que puede hacer que Heights cobre primero en el procedimiento de quiebra, según Reuters.

El abogado de Heights Capital Management, Scott Griessman, califica la reclamación de Lees como "escandalosa" y asegura que la venta de la flota restante de Fisker sólo pagará una "fracción" de la deuda de Height, que asciende a 185 millones de dólares (172 millones de euros).

Capítulo 7 de la ley de quiebras estadounidense

Por su parte, Linda Richenderfer, abogada del Departamento de Justicia de Estados Unidos, sostiene que Heights tiene todas las de ganar y que la quiebra de Fisker se convertirá probablemente en una simple liquidación del Capítulo 7 de la ley de quiebras cuando se venda su flota de vehículos.

El Capítulo 7 es un tipo de bancarrota que permite al deudor establecer un plan de pagos y obtener una suspensión automática, por lo que los acreedores no podrán contactar al solicitante o utilizar amenazas para obtener el pago de las deudas. Esto ofrece la oportunidad de un nuevo inicio financiero.

Durante este año, Fisker ha intentado mantenerse con vida de todas las maneras. En febrero, afirmó que se quedaría sin liquidez en 12 meses, sin inversiones adicionales. Un mes después, la producción del SUV Ocean se interrumpió en las instalaciones de Magna Steyr en Austria. 

En todo este tiempo, ha mantenido conversaciones con otros fabricantes, entre ellos Nissan, para un posible acuerdo, pero las negociaciones fracasaron. Definitivamente, Fisker parece condenada a su desaparición. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España