Omoda 5 o Nissan Qashqai, dos formas muy diferentes de pasarse a un SUV de gasolina

Un veterano que ha llegado a liderar el mercado español contra un recién llegado al que no le va nada mal en términos de ventas, ¿cuál es mejor opción?
Si eres español y estás buscando coche nuevo la estadística dice que lo más probable es que te decantes por un SUV compacto. Es el segmento más vendido en el país y la oferta de modelos es realmente amplia, por lo que podrías decantarte por un clásico superventas como el Nissan Qashqai o probar suerte con un recién llegado como el Omoda 5.
Están en extremos opuestos en lo que a experiencia se refiere, pero ambos buscan cubrir unas necesidades más o menos similares. Eso sí, aunque no lo parezca a simple vista, son bastante más diferentes entre sí de lo que se puede imaginar.
Diseño
Aquí cualquiera de los dos cumple con creces. El Nissan recibió una puesta al día que le sentó francamente bien y es que, aunque es el mismo modelo desde hace unos años, su frontal es bastante moderno y esto hace que se perciba como fresco. El Omoda, por su parte, tiene en su atrevido diseño uno de sus principales puntos fuertes, especialmente en la versión de gasolina con su enorme parrilla.
Dimensiones
Ambos son todocaminos compactos, pero el Qashqai tiene un tamaño ligeramente mayor. Su longitud es de 4.425 mm, su anchura alcanza los 1.848 mm, su altura es de 1.625 mm y tiene una distancia entre ejes de 2.665 mm.
El maletero supone una diferencia notable y es el aspecto que más hace que el Omoda no sea tan indicado como vehículo familiar. El chino tiene 370 litros de capacidad, ampliables hasta 1.075 con los asientos traseros abatidos; mientras que el japonés ofrece un volumen de 504 litros que pueden crecer hasta los 1.447.
Motores
La gama mecánica de ambos modelos es muy distinta. El Omoda 5 es un vehículo de extremos, puesto que solo se ofrece en versión de gasolina sin electrificar o como vehículo 100% eléctrico, mientras que el Nissan Qashqai solo está disponible en versiones híbridas con la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Empezando por el chino, su versión de acceso es un motor gasolina 1.6 que en su última actualización rebajo su rendimiento para contener sus emisiones. Ofrece una potencia de 145 CV y un par motor de 275 Nm, se asocia a un sistema de tracción delantera y a una caja de cambios automática de 7 velocidades tipo DCT.
Gracias a ello acelera de 0 a 100 km/h en 10,1 segundos, alcanza una velocidad máxima de 195 km/h, tiene un consumo combinado de 7 l/100 km y sus emisiones de CO2 son de 159 g/km.
El Omoda 5 EV utiliza un motor de 204 CV y 340 Nm de par con el que acelera de 0 a 100 km/h en 7,6 segundos y alcanza una velocidad punta de 172 km/h. Su batería tiene una capacidad de 61,05 kWh, homologa un consumo medio de 15,5 kWh/100 km y tiene una autonomía de hasta 430 kilómetros. Además, puede recargar del 30 al 80% en 28 minutos con corriente continua a 80 kW.
La gama del Qashqai es más amplia, puesto que cuenta con tres versiones, y está formada por dos opciones microhíbridas y el E-Power. Las MHEV emplean un motor de gasolina de 1,3 litros, la primera desarrollando 140 CV de potencia y la superior llegando a 158 CV, con la posibilidad de elegir entre tracción delantera o a las cuatro ruedas.
La última es, en resumidas cuentas, un eléctrico de autonomía extendida, con un motor de gasolina que hace las veces de generador para suministrar energía a la batería, que es la que nutre de electricidad al motor eléctrico, que es el que mueve el coche. Es la más potente, con 190 CV, y su configuración le permite homologar un consumo de 5,1 l/100 km.
Precio
Son dos modelos con un precio bastante contenido, pero el ‘5’ es el más barato de los dos, con una tarifa de partida de 22.990 euros. Su rival empieza algo más arriba, y es que el Qashqai más asequible ya cuesta 25.900 euros.
Equipamiento
El nivel de equipamiento base del Omoda se llama Comfort y los elementos más destacados de su dotación son: asientos delanteros deportivos calefactables y con ventilación, climatizador automático, control inteligente por voz, conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, sistema de sonido con 6 altavoces, sistema de carga inalámbrica de 50W, faros FULL LED delanteros y trasero y puertos USB y USB C.
Además, de serie dispone de los siguientes sistemas de asistencia a la conducción: alerta de colisión frontal, frenada automática de emergencia, sistema automático de evasión para evitar accidentes, control de crucero adaptativo, asistente de circulación en atascos, asistente de permanencia de carril con alerta de cambio involuntario y detector de ángulo muerto, entre otros.
En el caso del Nissan, su acabado de acceso es el Acenta Deep Ocean Blue, que tiene como equipamiento destacado la pantalla de infoentretenimiento 12,3 pulgadas, Apple Carplay y Android Auto inalámbricos, climatizador automático dual, cámara de visión trasera con sensores de aparcamiento traseros, cuadro digital de 7 pulgadas, acceso y arranque sin llave, faros Full LED, etc.
¿Cuál es mejor?
Se trata de modelos muy diferentes, con características que difieren bastante entre sí, lo que hace que la elección de uno u otro dependa bastante de las necesidades del conductor. Si lo que se busca es un coche familiar, el Omoda no es buena opción por temas de habitabilidad y, sobre todo, de capacidad de maletero. Si el enfoque no es ese, la cosa está mucho más abierta.
El chino es más barato y su motor de acceso es más potente que el de su rival, pero es de gasolina “a secas”, así que se conforma con la etiqueta C de la DGT. Por un precio algo superior, con el Qashqai ya se entra en la C y los beneficios que ella conlleva. Sin embargo, si se necesita un eléctrico, es el Omoda el único que ofrece dicha opción.
Son, en resumidas cuentas, coches muy distintos entre sí, lo que hace que no haya un ganador claro.

