Con la nueva tasa de alcohol, ¿daré positivo con una cerveza o una copa de vino?

El Congreso de los Diputados ha aprobado la reducción de la tasa de alcoholemia: 0,2 g/l en sangre y 0,10 mg/l en aire respirado. Esto es todo lo que debes saber. 

La reducción de los límites de alcoholemia en España se perfila como una medida trascendental en la lucha por reducir los accidentes de tráfico. A partir de 2025, se espera que entre en vigor una modificación legal que fijará el límite de alcohol permitido en sangre en 0,2 gramos por litro y en 0,1 miligramos por litro en aire espirado

Esta iniciativa, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT) y aprobada en el Congreso de los Diputados, pretende disminuir el número de fallecidos y heridos graves en las carreteras españolas, donde el alcohol sigue siendo un factor clave en hasta el 40% de los siniestros.

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Objetivos de la reforma

El consumo de alcohol es una de las principales causas de siniestralidad vial, y los datos actuales reflejan una tendencia alarmante. Según la DGT, el alcohol está presente en un tercio o incluso hasta en la mitad de los accidentes mortales registrados en las carreteras de España. 

Esto ha llevado a las autoridades a plantear una modificación en la normativa vigente, con el objetivo de reducir estos porcentajes y acercar la legislación española a la de otros países europeos como Suecia y Noruega, donde ya rigen límites más restrictivos de alcohol en la conducción.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya había anunciado en septiembre de 2024 la intención de rebajar el umbral de alcoholemia permitido. Esta propuesta fue aprobada en el Congreso de los Diputados en octubre, con un apoyo mayoritario de 175 votos a favor, 33 en contra y 138 abstenciones

Sin embargo, la aplicación de esta medida no será inmediata, ya que su implementación requiere una reforma del Reglamento General de Circulación (RGC), en concreto del artículo 20, que regula las tasas de alcohol permitidas en sangre y aire espirado.

¿Con cuántas cervezas doy positivo? 

Con la nueva normativa, el límite máximo de alcohol en sangre para conductores se reducirá de los actuales 0,5 gramos por litro a 0,2 g/l, mientras que en aire espirado pasará de 0,25 miligramos por litro a 0,1 mg/l

Esto supone una reducción drástica en comparación con la normativa vigente, y conlleva que prácticamente cualquier ingesta de alcohol, incluso una sola cerveza, lleve a superar el límite permitido. 

De acuerdo con las equivalencias difundidas por la DGT, un hombre de entre 70 y 90 kg de peso que consuma una sola cerveza de 330 ml podría alcanzar una tasa de entre 0,21 y 0,28 mg/l en aire espirado, mientras que en el caso de una mujer de entre 50 y 70 kg, la tasa podría oscilar entre 0,34 y 0,48 mg/l. 

Es decir, con los nuevos límites, incluso beber una pequeña cantidad de alcohol resultará en una infracción. Por ejemplo, una copa de vino (100 ml) podría generar una tasa de entre 0,16 y 0,20 mg/l, lo que hará que ponerse al volante después de consumirla conlleve una sanción.

Conductores afectados por la nueva medida

La medida afectará a todos los conductores, sin distinción entre si son noveles o experimentados. Hasta ahora, los conductores noveles tenían un límite más bajo, de 0,3 g/l en sangre y 0,15 mg/l en aire espirado. Con la nueva legislación, este umbral también se verá reducido, unificando las restricciones para todos los conductores.

Asimismo, los conductores menores de 18 años, que ya tienen prohibido por ley el consumo de alcohol, continuarán con la obligación de mantener una tasa de alcoholemia de 0,0. En caso de superar esta cifra, se enfrentarán a multas de 500 euros y la pérdida de al menos cuatro puntos en su carnet de conducir.

¿Cuándo entra en vigor la nueva normativa?

El proceso de modificación del Reglamento General de Circulación podría alargarse hasta bien entrado el año 2025, ya que requiere un amplio consenso entre las fuerzas políticas. Aunque la propuesta fue aprobada en el Congreso como una proposición no de ley, aún es necesario que se apruebe formalmente en el marco legislativo. 

Asimismo, también es preciso que se materialice mediante la promulgación de un Decreto Ley por parte del Gobierno. Todo ello implica que, aunque la voluntad política está presente, la aplicación efectiva de la medida podría tardar más de un año en convertirse en realidad.

Sanciones por infringir la nueva tasa de alcoholemia 

Las sanciones para quienes superen el nuevo límite de alcoholemia serán severas. Actualmente, la ley establece que conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mg/l o en sangre superior a 1,2 g/l se considera un delito penal, según el artículo 379.2 del Código Penal. 

Las penas para este delito incluyen prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de entre 31 y 90 días, además de la retirada del permiso de conducir por un periodo de uno a cuatro años.

Con la reducción de los límites, las sanciones por superar la nueva tasa de alcoholemia se mantendrán en el ámbito administrativo, con multas que oscilarán entre los 500 y 1.000 euros, y la retirada de puntos del carnet de conducir. En caso de que el infractor pague la multa dentro de los primeros 20 días, podrá beneficiarse de una reducción del 50% en el importe de la sanción.

Riesgos del alcohol al volante

La DGT ha reiterado en numerosas ocasiones que el consumo de alcohol, incluso en pequeñas cantidades, aumenta de manera significativa el riesgo de accidente. Según estudios de la propia DGT, con una tasa de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, el riesgo de sufrir un accidente se duplica, mientras que con una tasa de 0,8 g/l, el riesgo se multiplica por cinco. 

Estos riesgos continúan incrementándose a medida que aumenta la concentración de alcohol en el organismo, lo que podría justificar la necesidad de una normativa más estricta para proteger la seguridad vial.

Con la entrada en vigor de esta nueva medida, España dará un paso más en su esfuerzo por reducir la siniestralidad en las carreteras, alineándose con las legislaciones de otros países europeos que han implementado límites más bajos de alcoholemia para los conductores. 

Aunque la reforma aún requiere tiempo para ser completamente efectiva, el mensaje es claro: el consumo de alcohol y la conducción son incompatibles, y las nuevas sanciones servirán como un potente disuasivo para quienes aún no lo comprendan.

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