Si no lo solventan, se avecina un nuevo problemón para Tesla en China debido a sus baterías

China prepara una nueva normativa para garantizar la seguridad de los coches eléctricos y evitar incendios. Si Tesla no se adapta, no podrá vender sus modelos.

Después de verse obligada a retirar los Tesla Model S y Model X de China, Tesla podría tener un nuevo problemón en el país asiático debido a sus baterías, si no lo solventa a tiempo.

No es ninguna exageración. China representa un mercado muy importante para Tesla y, si se queda sin él, las consecuencias podrían ser realmente trágicas para la compañía de Elon Musk.

No es habitual, pero a veces los coches eléctricos sufren incendios, a pesar de que equipan numerosos sistemas de protección. La mayoría de esos incendios tienen como causa directa o indirecta la batería.

Cuando sufren fallas internas o daños físicos, pueden entrar en un proceso muy peligroso que se le conoce como fuga térmica, que puede producir la chispa que ocasiona el incendio. 

Esto se produce cuando una de las celdas de la batería sufre un sobrecalentamiento y afecta a las demás, provocando que sus reacciones químicas se descontrolen, ocasionando una explosión y el consiguiente incendio. 

China toma una medida con las baterías que puede perjudicar a Tesla

La seguridad es una cuestión prioritaria en los coches eléctricos, como en cualquier tipo de vehículo, pero son los propios fabricantes los que establecen los estándares de seguridad. Ningún país ha dispuesto ninguna norma al respecto. Hasta ahora.

El gobierno chino va a adoptar una normativa para regular las baterías de los vehículos eléctricos y evitar que se produzcan incendios. Esta medida entrará en vigor el 1 de julio de 2026 y, sin Tesla no se adapta, no podrá vender sus coches en China.

Se trata de una nueva legislación mucho más exigente que la actual que impedirá que las baterías puedan explotar ni incendiare bajo ningún concepto, especialmente, en el mencionado proceso de fuga térmica interna, que es la condición de mayor riesgo en esta tecnología de automóviles.

La legislación actual, que data de 2020, sólo exige que el coche tuviera un sistema que alertara, con cinco minutos de antelación, sobre la posibilidad de ocurrencia de una explosión o incendio. 

Pero con la nueva ley que se prepara para el año que viene, los fabricantes de baterías deberán incluir sistemas para que no se puedan producir ningún tipo de accidente, explosión o incendio. Asimismo, el humo que genere no puede afectar a los ocupantes del vehículo.

Pruebas y ensayos muchos más exigentes

Pero la cosa no queda ahí. Para garantizar la seguridad de las baterías, la nueva normativa china contempla pruebas y ensayos muchos más exigentes, como resistir más de 300 ciclos de carga y descarga o que, en caso de cortocircuitos, no haya riesgo de explosión o incendio. Por otra parte, las baterías deberán resistir impactos en los bajos del coche. 

Por tanto, si Tesla no modifica el diseño de sus baterías para cumplir con la nueva normativa, no podrá vender sus vehículos en China. Todo lo contrario de los fabricantes de baterías chinos, que ya llevaban tiempo preparándose.

Son los casos de CATL, el primer fabricante de baterías del mundo, y Svolt Energy, que desde hace aproximadamente dos años han introducido estas mejoras en sus productos y ya pueden decir que cumplen con la legalidad.

A Tesla le queda poco más de un año por delante para adaptarse a la nueva normativa de china si quiere seguir vendiendo coches en el gigante asiático. No le queda alternativa, si no quiere verde adelantada, no ya sólo por BYD, que ya lo ha hecho, sino también por otros fabricantes chinos.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España