Ni El Cairo, ni Tokio. La rotonda más difícil para los coches está en Francia. Así es la Place de l'Étoile, o del Arco del Triunfo

En el país vecino hay una rotonda que tiene el honor de ser la más difícil para los coches. Está en París y alberga un histórico monumento, y 12 accesos y salidas.

Las rotondas se han convertido en un elemento más de la arquitectura urbana. Este recurso permite gestionar de una forma más eficiente el tráfico en las intersecciones de tres o más calles, redirigiendo los vehículos hacia su destino sin generar colas ni retenciones pronunciadas. Aunque es fácil de conducir por ellas, requiere ciertos conocimientos que no todo el mundo tiene.

Todo se magnifica cuando la rotonda en cuestión es la más difícil del mundo para los coches. Este título corresponde a una glorieta emblemática situada en Francia, concretamente en su capital, donde se encuentra una rotonda con 12 salidas y un histórico monumento en el centro donde no existen carriles que dirijan el tráfico ni las mismas normas de circulación que en España.

Hablamos de la Place de l'Étoile, o Plaza de la Estrella por la forma que crea sobre el asfalto y representa cada una de las doce avenidas que confluyen en ella. Esta construcción ubicada en París data del año 1777 y alberga en ella el Arco del Triunfo, un monumento que fue encargado por Napoleón Bonaparte en 1806 y cuya construcción no finalizó hasta 1836. 

La Plaza del Arco del Triunfo, la rotonda más difícil para los coches

Hoy, la rotonda recibe el nombre de Place Charles de Gaulle, aunque coloquialmente se le conoce como la plaza del Arco de Triunfo y es considerada como la primera rotonda del mundo. En ella confluyen un total de 12 avenidas, entre las que encontramos la famosa Avenida de los Campos Elíseos.

Por ella circulan millones de coches, sobre un pavimiento de adoquines desgastado que aglutina a miles de turistas cada día que acuden hasta el lugar para contemplar el Arco del Triunfo en su visita a la ciudad. 

Lo más destacable de esta rotonda es que no hay líneas que delimiten los carriles (se dice que son 10), a lo que se suma la docena de avenidas que conforman diferentes entradas y salidas, algo que implica muchos movimientos en la rotonda y numerosos de accidentes de tráfico debido a ello.

Es, por tanto, la rotonda por la que es más difícil conducir, lo que hace que los que la transitan a diario tengan un gran mérito. También cuenta, como el resto de rotondas en Francia, de un sistema diferente que regula las preferencias de acceso y circulación.

Prioridades diferentes en las rotondas

Resulta que en el país vecino los que circulan por la rotonda ceden el paso a los que se incorporan a ella, a no ser que una señal indique lo contrario. Esto significa que los vehículos que se aproximen a la rotonda tienen preferencia, obligando a los que ya están dentro a aminorar la marcha para facilitar su incorporación.

Esto es todo lo contrario a lo que sucede en España, donde la normativa dice que el conductor que llegue a una rotonda debe ceder el paso a los que circulan por ella. Así lo indican las señales de ceda el paso que hay en las entradas de todas las rotondas españolas.

En Francia, sin embargo, puede que no encuentres ninguna señal al llegar a una rotonda, en cuyo caso te van a tener que ceder el paso. Aunque también hay dos señales, una que dice “Vous n’avez pas la priorité” (No tienes prioridad) y otra que dice “Cedez le passage” (Ceda el paso), y en ambos te obligan a ceder el paso a los que circulan por la rotonda.

Cláusulas especiales en las pólizas de seguro

Volviendo a la rotonda del Arco del Triunfo, existe una leyenda urbana que dice que las compañías aseguradoras no cubren con sus seguros a los coches que sufren accidentes en esta rotonda. O eso al menos es lo que cuentan algunos guías a los turistas cuando realizan su visita a París.

Al parecer, esta información no es cierta y no hay ninguna compañía de seguros que indique una clausula que la exime de toda responsabilidad en caso de que el asegurado en cuestión tenga una colisión en dicha rotonda.

Eso sí, hay ciertas compañías que sí que tienen una clausula específica en sus pólizas en relación a la Place Charles de Gaulle. En ella se especifica que los costes de reparación en caso de accidente se repartirán al 50% entre las compañías aseguradoras independientemente de quien haya sido el causante del accidente.

Además, los conductores noveles tienen prohibido circular por esta rotonda, incluso si van acompañados de un profesor de autoescuela, lo que deja de manifiesto cuál es la verdadera dificultad de conducir por la rotonda más complicada y extraña del mundo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España