Motor diésel frente a motor gasolina, estas son las tres grandes diferencias

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Estas son las tres grandes diferencias entre un motor diésel y un motor de gasolina. Ambos cumplen la misma función, crear energía para impulsar las ruedas, pero lo hacen de manera diferente. 

Hasta hace unos años, a la hora de comprar un coche sólo había dos opciones: gasolina o diésel. Hoy esto ha cambiado y encontramos una gran variedad de tecnologías, pero todavía hay quien se pregunta cuáles son las diferencias entre un motor diésel frente a un motor de gasolina

Ambos motores nacieron al calor de la segunda revolución industrial, a lo largo del último cuarto del siglo XIX. El primero, el de gasolina, creado por el ingeniero alemán Nicolaus Otto, mientras que el diésel llegó unos años más tarde, de la mano de Rudolf Diesel, también en Alemania.

Los dos tipos de propulsores cumplen la misma función, crear energía para impulsar las ruedas, pero lo hacen de manera diferente. Hay muchas diferencias entre un motor diésel y un motor de gasolina, pero no vamos a centrar en las tres más importantes.

Antes de eso, primero conviene aclarar brevemente la diferencia entre ambos combustibles: el diésel o gasóleo es un hidrocarburo líquido formado por parafinas que se usa como combustible para motores diésel o calefacción. Se caracteriza por una gran densidad que le da un gran poder energético, generando menos dióxido de carbono.

Por su parte, la gasolina es una mezcla de hidrocarburos derivados de la destilación del petróleo, a la que se añaden aditivos para mejorar sus propiedades. 

Modo de encendido

La primera gran diferencia entre un motor diésel y un motor de gasolina es el modo de encendido. Mientras el primero funciona por compresión, el segundo lo hace con una chispa generada por la bujía. Esta es otra diferencia importante: el motor diésel carece de bujías.

En los propulsores alimentados por gasóleo, el pistón comprime el aire que se introduce en la cámara de combustión y logra la temperatura adecuada para que se produzca la explosión cuando entra el combustible, completando así el ciclo.

En cambio, en los motores de gasolina el aire se mezcla con la gasolina en la cámara de combustión y esa mezcla se activa con la chispa que inicia la bujía.

El peso

Otra diferencia importante entre ambos motores es el peso. Los diésel son mucho más pesados, ya que deben generar altos niveles de presión y esto los obliga a tener piezas mucho más resistentes al impacto. 

Los motores de gasolina, sin embargo, reciben un menor impacto durante el proceso de combustión, tienen un diseño es más compacto y su funcionamiento es más delicado. Por tanto pesan menos.

Todo explica que los motores de gasolina sean más suaves y refinados, mientras que los diésel son más rumorosos y sus vibraciones se sienten más

Consumo

Por último, la diferencia que seguramente la mayoría de los usuarios conocen es el consumo, claramente más bajo en un motor diésel que en otro de gasolina. Aunque también es cierto que esta diferencia se ha acortado a lo largo del tiempo.

Los motores diésel tienen más energía por unidad de peso, por tanto, alcanzan la potencia máxima a un régimen de giro más bajo y son mucho más eficientes en términos de kilometraje por litro de combustible.  

Esto hace que los coches diésel sean más adecuados para conductores que realizan al año muchos kilómetros, mientras que los de gasolina son más adecuados para trayectos cortos y circular, sobre todo, por ciudad.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España