El Mitsubishi Outlander de 2025 llega para llenar un vacío de un par de años. Pero antes estuvo presente en España. Estas son todas sus generaciones

Llega la cuarta entrega.

El Mitsubishi Outlander 2025 supone la vuelta a España de un modelo que fue pionero en materia de sistemas de propulsión híbridos enchufables. El SUV regresa a un mercado que ahora está copado por opciones con mecánicas similares, una situación bastante distinta a la que dejó hace unos años.

Vamos a repasar las distintas generaciones del todocamino y lo que cada una de ellas trajo consigo.

Su primera entrega debutó en el año 2001 y por aquel entonces fue concebido como un SUV con un enfoque más urbano que el del Mitsubishi Montero. Presentaba una imagen robusta, más cercana a la de los todoterrenos, de formas rectangulares, con trazos algo bastos y detalles que luego se popularizarían como las protecciones de plástico inferiores y las barras en el techo.

En aquella época las mecánicas PHEV no eran siquiera una opción, comenzando su andadura con un trío de motores de gasolina que se pusieron a la venta de manera paulatina: un 2.0 de 136 CV, un 2.4 de 159 CV y un 2.0 turbo de 210 CV. Excepto el primero, los otros dos tenían tracción integral.

En 2007 llegaría la segunda generación, con un modelo disponible en versiones de cinco y siete plazas al que le salieron mellizos tanto en Peugeot como en Citroën

Refinó su imagen, con una silueta algo más estilizada, una parrilla con toques cromados, una voluminosa defensa delantera de aluminio, pasos de rueda todavía más musculados y una zaga más voluminosa que hacía que su espacio de carga fuera todavía mayor.

A nivel mecánico aumentó su variedad, puesto que, aunque mantenía versiones de tracción delantera e integral, a los motores de gasolina sumó opciones diésel, que para un vehículo de su tamaño parecían la opción adecuada.

Así, de los primeros pudo montar solo un bloque 2.4 de 170 CV, dando un mayor protagonismo al gasóleo, que llegó en forma de motor 2.0 de 140 CV y de un 2.2 de 156 CV. A mitad de generación se reestructuraría la gama y pasaría a estar formada solo por el diésel más potente, al que se sumaría otra alternativa de 177 CV.

Esta puesta al día sería todavía más significativa desde el punto de vista visual, con un frontal completamente nuevo en el que llamaba bastante la atención su enorme parrilla.

La tercera generación del Mitsubishi Outlander debutó en 2013 y es, posiblemente, la que más se ha quedado grabada en la mente de los conductores, porque es habitual ver todavía ejemplares circulando por las calles.

Tenía una estética más característica, sobre todo por el conjunto frontal, suavizó sus formas generales para terminar de adaptarse a la moda SUV y mejoró su capacidad interior, especialmente en lo que a espacio para las plazas de la tercera fila se refiere.

Aunque mantenía una opción diésel de 150 CV en su gama, lo más interesante fue la incorporación de una variante híbrida enchufable de 203 CV con 52 kilómetros de autonomía eléctrica.

En 2016 recibiría una puesta al día que instauraría el ‘Dynamic Shield’ delantero, con una parrilla de marcos cromados abrazando los grupos ópticos, y que eliminaría definitivamente el diésel de la gama para quedar únicamente como PHEV. En 2019 tocaría otro remozado en el que el sistema de propulsión pasó a desarrollar 224 CV.

Y eso nos lleva a la cuarta generación y actual, con una imagen todavía más contundente y fiel a su mecánica híbrida enchufable, pero ahora con 302 CV de potencia y siempre con tracción 4x4.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

NOTA8

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La gama Mitsubishi Outlander 2016 se completa con el PHEV, la versión híbrida enchufable que hemos probado. Ha mejorado en insonorización y refinamiento, sigue