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Coches clásicos

Mazda MX-5 Miata: para nosotros, esta es la mejor generación

mejor generación Mazda MX-5 Miata

Para nosotros, la mejor generación del Mazda MX-5 Miata es, como no podía ser de otra forma, la primera, la original, el MX-5 NA. Conoce todos los detalles.

El Mazda MX-5 es uno de los pocos coches originales que quedan. Me explico. Es un vehículo de propulsión trasera, con un perfecto reparto de pesos, una transmisión manual y un motor de aspiración natural. Por si esto no fuera poco, la belleza y el diseño del modelo de cuarta generación, que vio la luz en 2015, hace de este espectacular roadster, una pieza de deseo entre multitud de compradores (entre los que me incluyo). Sin embargo, para nosotros, esta es la mejor generación del Mazda MX-5 Miata.

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Indudablemente, la cuarta generación, o MX-5 ND, es la más avanzada, potente y eficiente de la saga, que ya tiene 29 años a sus espaldas. Pero, la generación por la que siempre suspiraremos, la que enamora con su mera presencia, es la primera, el original, el Mazda MX-5 NA. Su producción dio comienzo en el año 1989 y su denominación proviene de Mazda eXperimental 5, el código interno que emplearon los ingenieros de Mazda en su fase de desarrollo.

Vídeo: así son todas las generaciones del Mazda MX-5:

Mazda MX-5 Miata: la primera generación, la más deseada

El MX-5 es un coche de récords, siendo el descapotable más vendido del mundo con 1 millón de unidades, un registro conseguido en abril de 2016. Fue concebido para cubrir el mercado que dejaban descapotables como el MG A, el Triumph TR6 o el Alfa Romeo Spider, pequeños vehículos convertibles centrados en las sensaciones al volante y la conducción al aire libre por un precio atractivo al alcance de la mayoría de compradores.

Una de las claves del Miata original son sus dimensiones y pesos. Con 3.970 mm de longitud, 1.670 mm de anchura y 1.235 mm de altura, el MX-5 NA tan solo registraba 980 kilogramos sobre la báscula, lo que le bastaba para que equipara pequeños motores de gasolina de aspiración natural que no hacían nada más que engrandecer su leyenda. Un motor de 1.6 litros y 115 CV desde su lanzamiento, mientras que en 1994 vería la luz el bloque 1.8 de 133 CV como la opción más potente.

Aunque en Japón y en Estados Unidos se ofrecía opcionalmente una transmisión automática, en Europa tan solo estaba disponible con cambio manual, además de ser el más demandado por los compradores. Otra de las claves del modelo, además del techo de lona que, opcionalmente, podía estar cubierto por un techo rígido desmontable, son los icónicos faros escamoteables, un detalle de diseño que tan solo estuvo disponible en la primera generación y que es uno de los principales atractivos del modelo.

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