Ni al contado ni financiado, esta marca premium de eléctricos cree que la mejor solución es 'vender' los coches de esta manera

Te contamos cuál es la manera de acceder a la electrificación más lógica, según este fabricante premium que pertenece al gigante chino Geely.
La gran duda que muchos consumidores se plantean es si es el momento adecuado o no de acceder al coche eléctrico. Las bondades de los coches de baterías son evidentes: menor contaminación, silencio, economía de uso... Pero también tienen sus inconvenientes, claro.
No vamos a entrar aquí en la falta de autonomía, porque eso es algo que ya está casi resuelto. Pero sí que es cierto que sigue habiendo dudas razonables sobre su valor residual, una vez que la batería ha dado de sí todo lo que podía.
En ese sentido, Polestar, marca premium escandinava (nació como marca premium de Volvo), que pertencene a Geely, igual que Smart, Lynk&Co, Zeekr... opina que "en este momento de transición e incertidumbre, la opción más clara [de acceder al coche eléctrico] es el renting".
Así nos lo ha contado Antonio Cristobal, responsable de flotas de Polestar en Europa. Lo entiende de este modo, porque así la posible depreciación que pueda tener el vehículo eléctrico a futuro debido a la degradación de la batería la asume la empresa de renting y no el comprador.
Este es el motivo por el que Polestar actualmente centra el grueso de sus ventas (el 80%) en flotas y empresas, que acceden a sus coches por medio del renting. El objetivo inicial de la marca era "posicionarnos en el mercado y ganar reconocimiento, no vender coches", como nos cuenta el jefe de ventas de Polestar en España, Pedro Parra. Por eso establecieron una política de precios sin descuentos.
Esto, unido al diseño sugerente de sus modelos y a sus potentes mecánicas, ha llevado a que el usuario final los identifique como premium. Lo que, a su vez, ha supuesto que su valor residual sea elevado, algo clave cuando hablamos de una marca que ofrece coches con un precio considerable.
Actualmente, tienen a la venta el Polestar 2, una berlina de 476 CV con una autonomía de 482 km; el Polestar 3 vino después (de ahí su nombre); es un SUV de tamaño medio con versiones de hasta 517 CV CV de potencia y un alcance de 610 km.
Y finalmente se presentó el Polestar 4, que tiene una autonomía, según versiones, de hasta 600 km y potencias de hasta 544 CV. El precio de estos coches es de 47.000, 82.000 y 66.000 euros, respectivamente.
Como te decía, no son baratos. La buena noticia es que Polestar ha confirmado que, por el momento, no va a repercutir los aranceles por estar fabricados en China en la factura final. Y, a largo plazo, para solucionar definitivamente este problema, están barajando deslocalizar sus fábricas y llevarlas a Corea o, incluso, a Europa.