La marca Mercedes fue pionera en automoción. También lanzó el primer coche de producción que utilizó frenos cerámicos

La marca de la estrella ha sido una de las compañías que más avances ha aportado a la industria.
La marca Mercedes fue pionera en automoción. También lanzó el primer coche de producción que utilizó frenos cerámicos. La marca de la estrella ha sido una de las compañías que más avances ha aportado a la industria, siendo la primera en montar los conocidos airbags.
Quizás es su aporte más importante. El 23 de octubre de 1971, la marca registró la patente número (DE 2152902 C2). Era el airbag, un sistema que protegía a los ocupantes de impactos frontales en caso de accidente. Su desarrollo había comenzado años atrás, en los años sesenta.
Recordemos que entonces se había introducido el cinturón de seguridad no muchos años atrás. Quien tuvo la idea del cinturón de seguridad de tres puntos fue Nils Bohlin, que trabajaba para Volvo en 1959. Entonces, se patentó el cinturón de seguridad que conocemos hoy en día, el de tres puntos. Unos años antes de que Mercedes comenzara con sus estudios del airbag.

Y este elemento se presentó en el Salón de Ginebra, para introducirse en el Clase S de 1981. Se había probado en más de 250 crash tests y se habían hecho unos 2.500 test de carretera. Se introduciría como un extra sólo para el conductor disponible por unos 780 euros de entonces. Un sistema que unos 2.600 compradores compraron el primer año.
Mucho después, llegaría la misma marca con sus frenos cerámicos. Los frenos cerámicos de carbono son ahora una práctica común en los superdeportivos, encontrando este elemento incluso en los SUV de alto rendimiento. Pero hace unos 25 años no lo montaba ningún coche que no fuera de competición.
Esta tecnología estaba reservada a los coches de carreras, pero Mercedes presentó el CL 55 AMG F1 Edition en 2000. Era un modelo de lo más especial, del que se fabricaron sólo 55 unidades. Entonces costaba 330.000 marcos, un coche que entre otras peculiaridades se convertía en el primer modelo con frenos cerámicos de serie.
Se basaba en el CL 55 AMG de 360 CV. Este coche se lanzó con la F1 Limited Edition y sólo estaba disponible en el color “Brilliant Silver Metallic”. Lo curioso era que la versión especial no se distinguía por fuera del CL 55 AMG C 215 “normal”, salvo por pequeños detalles.
Había que ser más observador. Los discos de freno eran su gran diferencia, un elemento horneados a 1.000 grados y recubiertos con silicio líquido después de enfriarlos. Estos frenos eran alrededor de un 60 por ciento más ligeros que los discos de freno de acero. Su objetivo era el de conseguir un mejor rendimiento de frenada, sobre todo en situaciones extremas.

Recordemos que bajo el capó se encuentra el legendario motor atmosférico V8 de 5,5 litros con código M 113. En esta versión continuaba ofreciendo los mismos 360 CV y 530 Nm de par. Si recuerdas el compresor V8 con 500 CV y 700 Nm te diremos que sólo estuvo disponible en el C 215 a partir de finales de 2002. Su aceleración era de unos 6 segundos en el 0-100 km/h, pero había que tener en cuenta su peso.