El CEO de Renault, Luca de Meo, habla bien clarito: "Hoy, uno de mis obreros no se puede comprar un coche nuevo, ni un Dacia"

El CEO de Renault, Luca de Meo, ha querido reflexionar sobre las dificultades actuales para comprar un coche nuevo con unas declaraciones de lo más sorprendentes...

"Hoy, uno de mis obreros no se puede comprar un coche nuevo, ni siquiera un Dacia". Resulta especialmente sorprendente (y preocupante) saber que estas declaraciones proceden de uno de los nombres más fuertes de la industria automovilística nacional. Las palabras son de Luca de Meo, CEO de Renault, quien en una reflexión sobre los problemas actuales para comprar un coche nuevo revela el bajo poder adquisitivo de sus trabajadores (no te pierdas el guiño a Dacia, la marca más barata y con el coche más vendido en España en lo que va de año).

De Meo ha lanzado esta revelación durante su intervención en la 40 Reunión del Círculo de Economía celebrada en el Palacio de Congresos de Cataluña y en la que también participaron Teresa Ribera, vicepresidenta para la Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea (CE). El tema a tratar era "El reto de la UE: Cómo combinar la ambición climática con el fortalecimiento insdustrial" y el consejero delegado de Renault reflexionó acerca de los desafíos a los que se enfrenta la industria automovilística europea.

Sin dinero para comprar un coche nuevo

Luca de Meo reflexionó acerca de la dependencia de la industria automotriz europea del poder adquisitivo de la clase media. Esta última no pasa por sus mejores momentos ya que según las palabras del responsable de Renault sus obreros no tienen presupuesto para adquirir un vehículo nuevo, ni siquiera de los más baratos que son lo que ofrece Dacia, marca de su grupo. 

Otro de los factores que de Meo señala como preocupante y que está íntimamente relacionado con ese reducido poder adquisitivo es el envejecimiento del parque automovilístico. La edad media de los vehículos en circulación por España es de 15 años, lo que se traduce en un duro obstáculo para alcanzar las metas de reducción de emisiones que impone Europa.

"Los coches se han hecho más pesados, también por la reglamentación, y más viejos", afirma Luca de Meo.

Las soluciones que propone Luca de Meo

Durante su intervención ante los expertos en economía reunidos en Cataluña, Luca de Meo ha repasado los principales desafíos de la industria automovilística nacional, pero ha también ha aportado las que, a su juicio, podrían ser soluciones.

El CEO de Renault aboga por una regulación inteligente que fomente la innovación "en lugar de obstaculizarla". Según sus previsiones, el sector automotriz enfrentará alrededor de 100 regulaciones diferentes para 2030. Entre ellas, los distintos hitos medioambientales marcados por la Unión Europea y que exigen a los fabricantes esfuerzos por hacer sus vehículos menos contaminantes desde fábrica.

"Nuestra propuesta no es rechazar la regulación, sino, por ejemplo, regular solo lo nuevo", ha dicho de Meo. 

Más allá del coche eléctrico 

 Otra de las reflexiones del directivo va dirigida hacia los planes de descarbonización de la industria automovilística, demasiado sectoriales y restrictivos a su juicio.

De Meo explica que la normativa actual impulsa la inversión en tecnologías consideradas de cero emisiones según el principio de cálculo Tank To Wheel, que se limita a las opciones de vehículos eléctricos de batería e hidrógeno. "Si la gente no puede, no consigue, no quiere comprar coches eléctricos o de hidrógeno, al final el mercado va a ser muy pequeño", ha dicho.

 Y resulta curioso que estas palabras hayan sido pronunciadas solo unos días antes de conocer los datos de ventas del mes de abril cuando los eléctricos han batido récord y, sobre todo, cuando uno de los eléctricos del grupo Renault, el Renault 5, se ha convertido en el coche eléctrico más vendido en España superando a los Tesla Model 3 y Model Y que llevaban meses como líderes imbatibles.

La competencia que llega de China

Como punto final, Luca de Meo ha abordado la competencia que supone la incesante llegada de fabricantes chinos a Europa como otro de los retos a los que debe hacer frente el sector. 

A este respecto ha lanzado una advertencia: "Europa está perdiendo muchísimo en tema de innovación, mientras que China ha acelerado de forma importante en los últimos 10 años, lo que impacta negativamente en la productividad". Su mensaje final ha sido que los actores europeos deben invertir en innovación y en la construcción de infraestructuras adecuadas.

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