Si llevas triángulos de emergencia en el coche, ya puedes jubilarlos y comprar este sustituto obligatorio

Hasta fin de año los triángulos convivirán en las carreteras con las luces V-16, pero a partir del 1 de enero de 2026 solo éstas serán de uso legal (y solo si son conectadas).
Los cambios en las normativas afectan a los conductores de maneras muy diversas. Una de a las que menos importancia se le da es en lo relativo a los accesorios que hay que llevar en el coche, pero no cumplirlas puede traer consigo multas importantes. Uno de los elementos que puedes empezar a pensar en jubilar son los triángulos de emergencia del coche.
Pensados para señalizar un coche averiado en medio de la carretera (se colocan 50 metros antes del vehículo buscando que sea visible desde al menos 100), llevan prácticamente toda la vida con nosotros, pero la realidad es que ya no son obligatorios.
Fue en 2023 cuando se introdujo un cambio en la normativa por el que se establecía que, en lugar de ellos, podía llevarse en el coche una luz V-16. Desde entonces y por el momento, un conductor puede optar por uno u otro método en su vehículo, pero es posibilidad de elección no durará mucho más.
Y es que el 1 de enero de 2026 los triángulos dejarán de ser válidos y la única alternativa legal será la luz de emergencia. Es por eso que puedes ir adelantando tarea comprar ya una V-16, puesto que si se te pasa la fecha y la policía te detiene sin llevar la baliza en el coche, la multa que podrán poner es de 200 euros.
Teniendo en cuenta su pronta obligatoriedad, vamos a hacer un repaso por las principales características de este elemento.
Aunque cada marca produce su V-16 a su manera, hay una serie de características comunes con las que tienen que cumplir: es una baliza de color amarillo de tamaño compacto, que emite una luz en 360 grados, de alta intensidad y que puede operar tanto de forma continua como intermitente durante al menos 30 minutos.
Pueden tener batería recargable o no, depende del modelo, pero se exige que tenga una vida útil de como mínimo de 18 meses, al margen de si esta es o no recargable.
No hay especificaciones sobre su tamaño, pero este tiende a ser bastante compacto, ya que es obligatorio llevarlo en el habitáculo (ya sea en la guantera o en otro lado), y es que la “gracia” del sistema es que pueda activarse sin tener que salir del coche, no como ocurría con los triángulos que, al ir en el maletero, ponían en peligro al usuario al abandonar el vehículo.
Esto lleva al lugar en el que debe colocarse, que la Dirección General de Tráfico (DGT) especifica de la siguiente manera en su web: “En la parte más alta posible del vehículo inmovilizado y, en todo caso, garantizado su máxima visibilidad”.
Además, concreta esto también: “Las especificaciones sobre su diseño exigen que se pueda mantener estable sobre una superficie plana; pero, si por la altura no es posible acceder al techo del vehículo, el dispositivo V16 deberá estar dotado de algún medio, como un imán, que le permita ser colocado en la puerta del conductor”.
Hablar de la visibilidad es pisar terreno peligroso, nos explicamos.
Según la DGT, el haz luminoso de estas balizas hace que sean visibles hasta a un kilómetro de distancia, lo que supondría multiplicar por 10 la visibilidad que había hasta ahora con los triángulos. Esa es la teoría… pero la práctica deja bastante que desear.
Quien haya visto uno de estos dispositivos en funcionamiento puede haber tenido dos experiencias distintas. Si ha sido por la noche, habrá visto la luz a la mencionada distancia y habrá comprobado sus evidentes beneficios respecto a los triángulos.
Ahora bien, si ha sido durante el día, la cosa cambia mucho. Con luz diurna la visibilidad de las luces V-16 es mínima hasta el punto de que puede llegar a ser casi inapreciable, por lo que es normal dudar de su efectividad.
La DGT apunta que no es solo la visibilidad su punto fuerte si no que también son muy útiles porque son balizas conectadas. No todas las V-16 están conectadas a la DGT 3.0, pero aquellas que no cuentan con esta función no han sido certificadas por el organismo y, de hecho, aunque por ahora son legales, dejarán de serlo a partir del 1 de enero de 2026.
Su beneficio es que, si se activa, se mandará un aviso a la DGT que se repetirá cada 100 segundos, alertando así a los conductores que estén en los alrededores.

