Lexus NX o Mercedes GLC, duelo de SUV premium y recién estrenados con Etiqueta Cero

Lexus ofrece una alternativa para salir de la tradicional triada premium alemana, pero, ¿tiene argumentos suficientes el NX para desbancar al GLC?
Aunque en el mercado general los todocaminos compactos sean los modelos más deseados, entre las marcas premium, por su enfoque, los medios y grandes tienen un mayor peso. Quienes tienen dinero para permitírselo, buscan modelos de representación y un símbolo de estatus. Lexus NX y Mercedes GLC son dos rivales directos.
El primero plantea una alternativa diferente a lo que es el triunvirato clásico alemán, pero, ¿es suficiente como para sacar de la mente del potencial comprador a las opciones más habituales?
Dimensiones
Aunque ambos son SUV medios, existe una diferencia de tamaño sensible entre ellos, siendo el Mercedes el modelo más grande de la dupla. El alemán tiene una longitud de 4.716 mm, una anchura de 1.890 mm y una altura de 1.640 mm; a lo que añade una distancia entre ejes de 2.888 mm.
En comparación, el Lexus mide 4.660 mm de largo, 1.865 mm de ancho y 1.660 mm de alto; a lo que suma una batalla de 2.690 mm.
Esa diferencia también se deja ver en su capacidad de maletero. El primero tiene un volumen de 620 litros que sobresale respecto a los 549 litros de su rival. Además, cuando se abaten las plazas traseras, la situación no hace si no ampliarse todavía más, pasando a ofrecer 1.680 y 1.440 litros, respectivamente.
Motores
En este punto, los dos han apostado por la electrificación de manera total, ofreciendo solo versiones que lucen la etiqueta ECO o CERO de la Dirección General de Tráfico (DGT). Sin embargo, hay diferencias.
Mientras que Lexus, como parte de Toyota que es, se centra en las mecánicas híbridas autorrecargables y ha completado su gama con una alternativa híbrida enchufable, Mercedes ofrece un mix entre motorizaciones PHEV y microhíbridas. Además, la oferta de este último es considerablemente más amplia.
Empezando por el nipón, su versión de acceso es la denomina como 350h, híbrida convencional. Su corazón es un bloque 2.5, que cuenta con apoyo eléctrico para desarrollar una potencia de 243 CV, homologando un consumo de 5,7 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 129 g/km.
Esas son sus cifras cuando emplea el sistema de tracción delantera, pero también se ofrece con tracción a las cuatro ruedas, en cuyo caso el gasto de combustible sube a 6 l/100 y las emisiones de CO2 alcanzan los 16 g/km.
El tope de gama es el 450h+, la versión híbrida enchufable. Utiliza el mismo motor 2.5 de gasolina, pero suma un bloque eléctrico que actúa sobre el eje trasero, consiguiendo una potencia conjunta de 306 CV.
Además, monta una batería de 18,1 kWh de capacidad gracias a la que homologa una autonomía eléctrica de 63 km, así como un consumo de combustible 1 l/100 km.
Por lo que respecta al alemán, su oferta es más numerosa y también ofrece opciones con enfoques mucho más variados.
La variante de acceso es el GLC 200 4MATIC, que desarrolla 204 CV y gasta 7,1 l/100 km. Por encima está el GLC 300 4MATIC de 258 CV que consume 7,2 l/100 km.
Además, también está disponible con dos motores diésel que cuentan con microhibridación. El primero es el GLC 220 d 4MATIC de 197 CV y el segundo es el GLC 300 d 4MATIC que llega hasta los 269 CV. Tienen un consumo homologado de 5,1 y 5,6 l/100 km, respectivamente.
Completan la gama las opciones híbridas enchufables. La primera es el gasolina GLC 300 e 4MATIC con tecnología híbrida EQ de 313 CV y la segunda es la diésel GLC 300 de 4MATIC con tecnología híbrida EQ de 333 CV, ambas con un consumo homologado de 0,5 l/100 km.
Por último, hay disponibles dos versiones AMG de alto rendimiento que, además, tienen etiqueta ECO gracias a su sistema MHEV. El Mercedes-AMG GLC 43 4MATIC entrega 421 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y gasta 9,9 l/100 km, y el Mercedes-AMG GLC 63 S E PERFORMANCE tiene 680 CV, completa el sprint en 3,5 segundos y su consumo homologado es de 9,7 l/100 km.
Precio
Es cierto que en marcas premium y, especialmente, en segmentos superiores, no se mira tanto el precio como en oro tipo de vehículos. Sin embargo, entre ambos modelos hay un salto notable.
El Lexus NX está disponible desde 55.350 euros, mientras que el montante mínimo que hay que desembolsar por su rival es de 61.801 euros, más de 6.000 euros entre uno y otro.
Equipamiento
El acabado básico del NX es el Premium+ e incluye el siguiente equipamiento: llantas de 18 pulgadas, tapicería en cuero Tahara, asientos delanteros calefactados, iluminación ambiental, Smart Entry, portón eléctrico, pantalla multimedia de 14 pulgadas y Sistema de Detección de Ángulo Muerto.
En cuanto al GLC su dotación es muy amplia: llantas de aleación de 18 pulgadas, faros LED High Performance, parrilla cromada, cristales tintados, asientos calefactados, navegador, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, sistema MBUX, iluminación interior, climatizador automático, volante deportivo multifunción en cuero, acceso y arranque sin llave, y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.
A esto suma una larga lista de sistemas de asistencia a la conducción (ADAS): asistente de frenado activo, cámara para observar al conductor, detector activo de cambio de carril, indicador de velocidad límite y paquete de aparcamiento con cámara de marcha atrás y sistema PARKTRONIC.
¿Cuál es mejor?
Depende de lo que se busque. Quien esté mirando las versiones de acceso, debería decantarse por el Lexus NX, puesto que es más barato y de entrada ofrece una mecánica híbrida (que no microhíbrida), que tiene un rendimiento mayor y un consumo inferior.
Sin embargo, para el resto de opciones, la variedad que ofrece el Mercedes GLC es abrumadora y su rival no tiene respuesta para ninguna de ellas. Cierto es que confía en tecnología MHEV, pero es suficiente para tener la etiqueta ECO y además, es posible elegir tanto por motores gasolina como diésel, no solo en ese formato, si no también en el híbrido enchufable.
Es algo que solo Mercedes ofrece, a lo que hay que sumar el hecho de que pone sobre la mesa dos versiones deportivas de alto rendimiento que no tienen par en su contrincante.


