Los ladrones de coches que usan la falsa Game Boy tienen dos nuevas marcas como objetivo

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Dos eléctricos que no son precisamente baratos.
Hace ya bastante tiempo que se ha puesto de moda entre los ladrones un nuevo método para hacer con vehículos ajenos: utilizan dispositivos que aparentemente son una Game Boy, o una réplica de Ali Express de ésta, pero que por dentro tienen tecnología que les permite robar coches. Ahora, parece que han puesto su punto de mira en dos marcas en concreto.
Se trata de Hyundai y de Kia, y además no es que precisamente apunten a los modelos más baratos de ambas marcas coreanas, si no justo lo contrario: están utilizando este método para hacerse con los coches eléctricos de las mismas, concretamente con los Ioniq 5 y Kia EV6.
El modus operandi ya se ha visto con otros dispositivos similares. Aparentemente son aparatos inofensivos, pero en realidad cuentan con el hardware y el software necesario para replicar la frecuencia de radio que utiliza la llave de un vehículo. De esta manera, se hace pasar por ésta, el coche la identifica de manera positiva y se abre sin poner ningún problema.
Es algo bastante sencillo y es que, una vez el ladrón activa el sistema, reconoce y copia la frecuencia, por lo que solo tiene que acercarse al tirador de la puerta y, gracias al acceso ‘keyless’, el automóvil identifica el inhibidor como la llave legítima, abre y permite que entre.
Una vez en el interior, se puede poner el coche en marcha y llevarlo a un lugar donde suelen extraerle el módulo de GPS, lo que hace que sus dueños no puedan encontrar su localización.
El proceso dura apenas unos segundos y a ojos de cualquier transeúnte ni siquiera es perceptible, puesto que el dispositivo se puede activar estando oculto, por ejemplo, en la chaqueta del caco, y a simple vista solo se ve a una persona accediendo al que podría ser su coche.
Aún así, estas operaciones suelen llevarse a cabo por la noche, pues hay menos riesgo de que les vean en plena faena, y por el hecho de que el coche, al activarse, puede enviar un aviso a la aplicación móvil que el dueño tiene en su smartphone, y si está durmiendo, es menos probable que se percate de ello.
Además, el hecho de que los coches eléctricos sean silenciosos también juega a favor de los ladrones, puesto que pueden arrancarlo junto a la puerta de sus dueños sin hacer nada de ruido. Así, una vez se levantan, ya es demasiado tarde porque ya le han extraído el GPS.
Los casos se están multiplicando y son cada vez más habituales. Algunos incluso han quedado registrados por cámaras de seguridad, como el que os mostramos a continuación, en el que queda patente la facilidad de este modo de robo, pues en cuestión de segundos ya se lo han llevado:
Como apuntan desde InsideEVs, el único aspecto que está evitando que toda la situación se vaya de madre es el hecho de que, por el momento, estos dispositivos son muy caros. Apuntan a que sus precios pueden oscilar entre los 16.000 y los 30.000 dólares.
No es una cantidad baja, pero a poco que con uno roben un par de coches para después venderlos, ya sea al completo o por piezas, los cacos pueden amortizar su inversión.
