El Koenigsegg Agera RS Gryphon se vuelve a estrellar

Mala suerte.
Se puede creer o no en supersticiones, así como en la mala suerte, pero es innegable que hay ciertos individuos a los que parece que les ha mirado un tuerto. Son víctimas de desgracia tras desgracia, de mayor o menor calado, sin razón aparente, pero les siguen ocurriendo. El mundo del motor no está exento de casos del estilo, pero ya no hablamos de pilotos a los que no favorece la fortuna, sino directamente de coches. Uno de ellos es el Koenigsegg Agera RS Gryphon.
