Luca de Meo, CEO de Renault y John Elkann, presidente de Stellantis, coinciden en una cosa: "el destino de la industria automovilística europea se juega este año"

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La Unión Europea vive una situación límite desde la pandemia. Los jefes de Stellantis y Renault, John Elkann y Luca de Meo, aseguran que "el destino de la industria automovilística europea se juega este año" saben cuál es uno de los problemas. España podría jugar un papel esencial.

Europa atraviesa una de las mayores crisis de la industria del automóvil de las últimas décadas. Las advertencias han pasado a convertirse en una realidad: Renault y el gigante Stellantis lo han confirmado.

John Elkann, presidente de Stellantis, y Luca de Meo, CEO de Renault, aseguran que "el destino de la industria automovilística europea se juega este año" en una entrevista al diario francés Le Figaro. La caída del mercado empieza a tener las primeras consecuencias en algunas marcas del Viejo Continente

Elkann ha asegurado que Stellantis ha vendido cerca de 15 millones de vehículos el año pasado, unas cifras muy por debajo de los 18 millones de matriculaciones en 2019, antes de la pandemia. Europa es el único mercado mundial que aún no se ha recuperado del COVID-19.

La mitad de ventas en una década

La situación es dramática si no se toman medidas inmediatamente. El presidente de Stellantis asegura que si se mantiene el ritmo actual, las ventas podrían reducirse a la mitad en apenas una década, las normativas europeas han terminado siendo una trampa para los fabricantes.

John Elkann y Luca de Meo advierte que desde Bruselas se está produciendo "un exceso de regulación que está ahogando la competitividad y encareciendo el acceso al automóvil". Para poner la situación en contexto, el precio del Renault Clio habrá subido un 40% desde 2015 hasta 2030.

El CEO de Renault tiene claros los motivos de la subida del coste de los vehículos: el 92,5% de ese aumento se debe a la regulación. Las normativas europeas terminan afectando a los conductores, cada vez menos compradores se plantean un coche en propiedad.

Las marcas con coches compactos son las más perjudicadas. "Europa diseña regulaciones para coches grandes y caros. Aplicarlas a coches pequeños destruye su rentabilidad", según Luca de Meo. Renault pide diferenciar a los vehículos urbanos para evitar que el precio siga aumentando.

España será la clave en el futuro de Europa

El sur de Europa podría ser fundamental para evitar una caída aún mayor. El mercado de España, Italia y Francia son los más golpeados, los ciudadanos no pueden pagar los coches que producen, pero juntos pesan más en capacidad industrial que gigantes como Alemania. 

Estos países generan más de 400.000 millones en impuestos anuales, pero la prohibición de vender coches de combustión en 2035 podría cambiar el mercado. "No se trata de estar a favor o en contra de los eléctricos. Hay que reabrir el debate con racionalidad. Las marcas necesitan previsibilidad", ha explicado Elkann.

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