Un impacto económico de 8.000 millones y 3.000 puestos de trabajo directos y 8.500 indirectos son las cifras de la próxima gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL en Zaragoza

Figueruelas se convertirá en un centro con gran potencial para el grupo.

Un impacto económico de 8.000 millones y 3.000 puestos de trabajo directos y 8.500 indirectos son las cifras de la próxima gigafactoría de baterías de Stellantis y CATL en Zaragoza. De esta forma, Figueruelas se convertirá en un centro con gran potencial para el grupo.

Con un impacto de hasta 8.000 millones de euros en la economía de Aragón, según los datos incluidos en el Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA), estamos ante uno de los mayores proyectos automovilísticos de nuestro país. El proyecto ha sido bautizado como “Toro”, y representa un complejo completo de 367.000 m cuadrados, equivalente a 125 campos de fútbol.

Esto ocupará 89 hectáreas anexas a la planta actual de Stellantis. Y con ello, su desarrollo, supone una inversión conjunta estimada de 4.100 millones de euros, dividida entre edificación, maquinaria, infraestructuras y energía. Gracias a ello, se crearán más de 3.000 empleos directos y hasta 8.500 indirectos en la región.

Los informes hablan de que se espera la llegada temporal de entre 200 y 2.000 trabajadores cualificados. Vienen procedentes de China para completar las primeras fases de construcción y montaje. Según registran, este megacomplejo generará más de 1.200 millones de euros en ingresos públicos, desde el IVA, IBI, IAE, cotizaciones y tasas.

Esto elevará su recaudación hasta superar los 2.000 millones de euros durante su ciclo de vida. Además, Forestalia, dirigirá la construcción de 14 parques eólicos y cinco plantas solares fotovoltaicas en la provincia. Las mismas tendrán una capacidad conjunta de 1.000 MW y un presupuesto propio de 1.000 millones de euros.

Y es que, un elemento estratégico del proyecto es su autosuficiencia energética. Esta energía generada se conectará mediante nuevas líneas de alta tensión, incluyendo 0,75 km soterrados, directamente a una subestación industrial de 220/30/20 kV que alimentará la fábrica.

Se habla de un consumo anual estimado de agua de 600.000 metros cúbicos. Esto estará gestionado por cuatro circuitos diferenciados, con potable, industrial, refrigeración y purgas. En 2026 será el inicio de las obras, en 2028 tendremos primera fase de producción de celdas y módulos, en 2029 la ampliación de la línea de producción y en 2030 la plena operatividad, con una capacidad estimada cercana a un millón de baterías al año.

Las ayudas públicas superan los 265 millones de euros. Han sido otorgadas en el marco del PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (VEC) por el Ministerio de Industria. Se integra en una estrategia global de España para consolidar su posición en el mercado europeo de baterías.

De esta forma, se verá reforzada por otros proyectos similares en Sagunto, Valladolid y Navalmoral de la Mata. Además, tanto el Gobierno central como los autonómicos han felicitado el proyecto. Jorge Azcón lo calificó de “impacto sin precedentes” para Aragón.

Si bien, el Ejecutivo central financió 357,8 millones en subvenciones. Así, ha permitido que el grupo Stellantis supere otras ofertas de inversión. Sabemos que Europa se enfrenta a una creciente dependencia de Asia, particularmente de China, en la producción de baterías de litio, cobalto y otros componentes críticos para el coche eléctrico. Y esto es un paso hacia delante.

Hasta ahora, más del 75% de la producción global de baterías proviene de Asia. Además, CATL, socio de este proyecto, es líder mundial en volumen.

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