Es hipnotizante cómo trabaja la suspensión del Ford Mustang GTD, y la marca nos ha hecho el regalo de verlo gracias a esta tapa transparente

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Otro detalle único para un modelo muy especial.
El Ford Mustang GTD es una de las sensaciones de 2024. Es el Ford Mustang de calle más radical de la historia, ya no solo por los números de rendimiento, si no por detalles tan llamativos como el hecho de que cuenta con una cubierta interior de plástico en el habitáculo que permite ver como funciona su avanzada suspensión.
Denominada de manera bastante explicativa como “ventana de suspensión”, se trata de una superficie transparente de 610 x 254 mm ubicada en la parte trasera del habitáculo, que permite ver en toda su gloria la suspensión trasera y los amortiguadores Multimatic Adaptive Spool Valve.
Jim Owens, Gerente de Marketing de Mustang GTD, ha declarado lo siguiente: “La suspensión trasera está diseñada para un propósito, pero también es algo hermoso de ver. Habría sido una pena para nosotros esconderlo para que nunca lo viéramos”.
Y es que la suspensión del Ford es una auténtica obra de ingeniería, algo de lo que dan buena cuenta datos como el hecho de que los amortiguadores puedan pasar de su posición más dura a más blanda en solo 15 milisegundos, lo que traducido al cristiano significa que son seis veces más rápidos que el parpadeo del ojo humano.
ÉStos se ajustan continuamente según toda una serie de parámetros, como las condiciones del asfalto, el modo de conducción que se haya elegido o en respuesta a las acciones del conductor (si se está acelerando o frenando, cómo es el giro que se está afrontando, etc.).
Cuando se presentó el modelo, Greg Goodall, ingeniero jefe de programa del Mustang GTD, ya dejó muy claro el orgullo que sentía el equipo con la suspensión, así que no es de extrañar que hayan optado por montar esta opción.
“Nunca hemos hecho una suspensión como esta en el Mustang. Para cumplir con los agresivos objetivos de tiempo de vuelta que establecimos, buscamos en los deportes de motor esa inspiración para hacer algo realmente avanzado. Esta suspensión de vanguardia y amortiguadores avanzados son clave para convertir un Mustang en un Mustang GTD”, señalaba.
Hay que admitir que a efectos prácticos no es que sea, valga la redundancia, “práctica”, puesto que está ubicada por detrás de los asientos, en una posición en la que no se puede ver si el copiloto no se da la vuelta a propósito para ver cómo operan los amortiguadores.
Sin embargo, es un detalle curioso que pone de manifiesto una vez más lo especial que es esta versión del Mustang, algo que tiene muy claro el público: solo en Estados Unidos se han realizado 7.500 prerreservas, lo que ya sobrepasa con creces la capacidad de producción del modelo, del que en dos años (205 y 2026) se fabricarán, como mucho, 1.400 ejemplares.
Lógicamente parte del interés también obedece al hecho de que es el Mustang de calle más potente de la historia, contando con un motor 5.2 V8 sobrealimentado que entrega 811 CV, así como otras “chucherías” como frenos carbocerámicos, fibra de carbono como si no costara, etc.
