Guía de compra para elegir coche eléctrico, estos son los siete consejos fundamentales

Si estás a punto de dar el salto a la movilidad eléctrica total, te damos siete consejos fundamentales para elegir el coche eléctrico que se ajuste a tus necesidades.
La compra de un vehículo suele ser una decisión difícil, debido a que supone una inversión muy importante. En el caso de los vehículos eléctricos, además, hay que añadir una serie de factores que debes tener en cuenta. Por eso, te damos siete consejos fundamentales para elegir coche eléctrico.
La compra de un coche eléctrico plantea una serie de cuestiones que hay que analizar. En realidad, esto también ocurre con cualquier tipo de vehículo, sea de gasolina, diésel o híbrido. Pero, en el caso de los eléctricos, hay que añadir otros factores excepcionales.
Vamos a analizar todos los aspectos que hay que sopesar antes de adquirir un vehículo a batería, para poder evaluar de manera racional si te merece la pena o no.
Guía de compra para elegir coche eléctrico: elegir el modelo que se ajuste a tus necesidades

Este punto es común a cualquier tipo de vehículo, independientemente del sistema de propulsión. Aunque podemos hacer algunos matices. Por ejemplo, el estilo de conducción.
Si pasas la mayor parte del tiempo conduciendo en autovía, es más probable que agotes la batería de tu vehículo eléctrico, por lo que quizás debas plantearte adquirir un coche eléctrico que te ofrezca una mayor autonomía.
El problema es que son más caros y, haciendo este uso, te convendrá mejor un híbrido o, incluso, un diésel. Si te vas a mover sobre todo por ciudad, entonces lo mejor es el eléctrico.
También debes tener en cuenta el tamaño del coche eléctrico que necesitas en función de tu estilo de vida. Por ejemplo, si necesitas un vehículo eléctrico para desplazarte al trabajo, te podría venir bien un coche pequeño y compacto.
En caso de utilizar el vehículo eléctrico como coche familiar, es esencial decantarse por uno más grande y con mayor autonomía.
Autonomía y tiempos de carga

Este es uno de los puntos más críticos a la hora de elegir un coche eléctrico. Algo ya hemos deslizado en el punto anterior. La autonomía es clave, aunque quizá lo sea más el tiempo que tarde en cargar la batería.
Hoy en día, los coches eléctricos ofrecen de media una autonomía que oscila entre los 350 y 450 kilómetros. Con este alcance, tienes para varios días circulando en ciudad, haciendo un uso normal.
Te puedes plantear hacer un viaje largo, pero debes preparar bien tu viaje y comprobar si a lo largo de la ruta que quieres hacer hay puntos de carga disponibles y a qué velocidad cargan.
Puntos de carga públicos

Relacionado con lo anterior, otro consejo antes de comprar un coche eléctrico es comprobar si dispones de puntos de carga públicos en tu zona.
Según el último barómetro de Electromovilidad de ANFAC que presentó el mes pasado, el número de puntos de carga aumentó en nuestro país un 20% en el primer trimestre de 2025, hasta sumar un total de 46.358 puntos.
No obstante, el informe también señala algunos aspectos negativos, como que aún hay 13.072 cargadores instalados, pero sin funcionar, debido cuestiones legales y trabas burocráticas.
De toda la red de cargadores disponibles, el 8,6% es de carga rápida, 4.008 exactamente, con una potencia de carga a partir de 150 kW.
Punto de carga en casa

Algo que debes tener en cuenta a la hora de comprar un coche eléctrico es que necesitas un punto de carga en casa. Sólo así, podrás sacar todo el partido al vehículo.
Esto no es difícil si tienes una vivienda unifamiliar, pero se complica algo más si aparcas es un garaje comunitario (aunque hay más facilidades que antes).
Lo ideal es instalar un Wallbox que opere en trifásico a una potencia de 11 kW, que te permitirá cargar la batería de tu coche en unas cinco o seis horas. Esta operación podrás hacerla durante la noche, aprovechando el momento en que la tarifa es más baja, y tendrás el coche listo para usarlo durante el día.
El coste de instalar un cargador para vehículos eléctricos en casa está entre los 700 y los 1000 euros, pero puedes acceder a las ayudas del Plan MOVES III (te contamos todo lo que necesitas saber) para abaratar el coste, si cumples una serie de requisitos.
Aunque el coste puede oscilar bastante en función de múltiples variables, como el tipo de tarifa que tengas con tu proveedor (mercado libre o regulado, etc.), en líneas generales el precio de cargar por completo un coche eléctrico en casa se sitúa entre los 6 y los 14 euros.
Del mismo modo, en los cargadores públicos también puede haber variación, dependiendo de la comercializadora, la potencia y la velocidad de carga, entre otros factores. En general, cargar una batería por completo nos costaría de 20 a 30 euros de media.
Ayudas al Plan MOVES III

Como con cualquier coche, el precio es un factor decisivo. En el caso de los eléctricos, tienes la ventaja de acogerte a las ayudas del Plan MOVES III que, como sabrás, el Gobierno lo ha reactivado, después de haber quedado derogado el pasado 22 de enero.
Los incentivos públicos seguirán vigentes hasta el 31 de diciembre de este año. El importe de esas ayudas alcanza los 7.000 euros, siempre que entregues un vehículo con, al menos siete años, para achatarrar (de lo contrario, se quedan en 4.500 euros). Del mismo modo, puedes deducir hasta 3.000 euros en el IRPF.
Sin embargo, debes tener en cuanta que las ayudas no se entregan en el momento de la adquisición del vehículo, sino más tarde. Y, a veces, mucho más tarde, casi un año después o más.
Igualmente, no debes olvidar tampoco que las ayudas del MOVES tributan, ya que se consideran como ganancias patrimoniales y hay que incluirlas en la declaración de la renta del año siguiente.
En este sentido, es importante recalcar que las ayudas se incluyen en la declaración de la renta cuando se reciben, no cuando se solicitan. De manera que, si pediste la ayuda en 2024, pero todavía no la has recibido, no debes incluirla en la declaración de este año.
Si la recibiste, entonces sí. Y si la recibes a lo largo de este año, entonces tendrás que declararla en la renta de 2026. Una vez incluido el importe en la declaración, el gravamen dependerá del tramo de renta del usuario.
Mantenimiento de un coche eléctrico
Antes de comprar un coche eléctrico, debes conocer qué tipo de mantenimiento necesita. En líneas generales, estos vehículos necesitan menos mantenimiento, ya que carecen de motor de combustión y, por tanto, de muchas piezas que hay que sustituir con el tiempo.
Al tener menos piezas, hay menos elementos sometidos a desgaste y, por tanto, no son necesarias ciertas operaciones de mantenimiento típicas de los vehículos de combustión, lo cual se traduce en un menor desembolso futuro.
Nos referimos a bujías, correa de distribución, filtros, etc. En concreto, se calcula que el mantenimiento de un coche eléctrico puede ser hasta un 30% más barato.
Sin embargo, hay que prestar atención a algunos elementos, como los neumáticos, que sufren un desgaste mayor, en comparación con los vehículos de combustión, debido al mayor peso de los eléctricos. No obstante, existen neumáticos específicos para coches eléctricos que mitigan este efecto.
También hay que estar atentos a los frenos, aunque éstos se desgastan mucho menos que en los vehículos de combustión, gracias al sistema de frenada regenerativa. Y no olvidar otros componentes, como las suspensiones, filtro de polen o la batería de 12V.
Ahora bien, el elemento clave en un coche eléctrico es, naturalmente, la batería. En teoría, una batería está diseñada para durar toda la vida útil del vehículo, pero no siempre con el mismo rendimiento.
La batería se degrada con el uso, a base de ciclos de carga y descarga. Esto hace que su capacidad de almacenaje de electricidad vaya disminuyendo de manera progresiva. Normalmente, los fabricantes garantizan un 80% de capacidad durante ocho años o 160.000 kilómetros, que es lo que suele durar la garantía en la mayoría de los modelos.
Así que, para alagar la vida útil de las baterías, conviene cuidar las recargas. ¿Cómo? En primer lugar, recurrir lo menos posible a las cargas rápidas, puesto que funcionan a una potencia mayor de lo normal y la dejan “frita”.
En segundo lugar, no conducir con el nivel de carga demasiado bajo ni demasiado alto, es decir, por debajo del 10-15% ni por encima del 90%. En cualquier caso, poco más se puede hacer con la batería, duda lo que dura.
Mercado de segunda mano
El último consejo que te damos a la hora de elegir un coche eléctrico es echar un vistazo al mercado de segunda mano, una alternativa para quien tenga un presupuesto más ajustado.
Hasta hace unos años, el mercado de ocasión no era muy buena idea, porque lo normal era encontrar modelos de las primeras generaciones de eléctricos, pero ya no es así. Ahora se pueden encontrar modelos más recientes que todavía pueden prestar servicio en buenas condiciones durante muchos años.
Esta es una buena opción para quien quiera acceder a su primer eléctrico, pensando en un uso exclusivo para ciudad. Si optas por un eléctrico usado, es importante que te asegures de que la batería sigue en garantía. Como hemos señalado en el punto anterior, muchas marcas suelen ofrecer garantías de ocho años o 160.000 kilómetros para las baterías.
