La gran apuesta de Stellantis es Leapmotor, que ahora podría redoblar su apuesta con la mirada en Zaragoza

Hablamos del fabricante de automóviles chino de nueva creación con sede en Hangzhou, China.
La gran apuesta de Stellantis es Leapmotor, que ahora podría redoblar su apuesta con la mirada en Zaragoza. Hablamos del fabricante de automóviles chino de nueva creación con sede en Hangzhou, China. Un fabricante especializado en el desarrollo de vehículos eléctricos.
Estamos ante una empresa que se fundó en 2015 y vendió sus primeros vehículos en 2019. En 2023, Stellantis adquirió el 20 por ciento de las acciones de esta marca con el objetivo de vender vehículos en Europa. Dahua Technology, junto con el accionista mayoritario Fu Liquan y el director Zhu Jiangming, fundaron la empresa.
Con ello, en marzo de 2017 se lanzó oficialmente la marca, una marca que ha lanzado tecnología interesante. Por ejemplo, en 2018 anunciaba que el primer chip de inteligencia artificial de fabricación nacional entraba en la fase de verificación de integración. Su primer producto fue el Leapmotor S01, pero ahora nos encontramos con el C10, un SUV que aterriza en Europa con casi 1.000 km de autonomía.

Tiene etiqueta CERO, y ayudará al grupo Stellantis a conquistar cuota. Hablamos de la decimoquinta marca del Grupo que comienza sus operaciones en el Viejo Continente. Con la red de distribución de Stellantis, sus dos primeros coches ya están disponibles en nuestro país. Y ahora llega el tercero, el C10, un coche que quiere revolucionar el segmento de los SUV híbridos enchufables.
Y eso que el conglomerado vive tiempos convulsos. Recordemos que Stellantis controla Abarth, Alfa Romeo, Chrysler, Citroën, Dodge, DS, Jeep, Fiat, Fiat Professional, Lancia, Maserati, Mopar, Opel, Peugeot, Ram y Vauxhall. Con la salida de Tavares, es gestionado por John Elkann, también presidente y consejero delegado de Exor.
Con Tavares fuera de la empresa, en algunas marcas se han puesto a trabajar para deshacer el desaguisado que había provocado, según diferentes medios. El cuarto mayor fabricante de automóviles se ha visto inmerso en demasiados problemas. La crisis de los motores PureTech ha sido clave en esta caída, pero se suma la caída de las ventas en Norteamérica y una pérdida de atractivo y competitividad frente a otras opciones del mercado.
El CEO estaba tan obsesionado con reducir costes y maximizar beneficios que, por el camino, con su línea de actuación, se llevó por delante productos del grupo. La plantilla de trabajadores se redujo un 14% desde 2020, y sabemos que algunos coches se simplificaron para abaratar su desarrollo. Y esto ha traído consecuencias.
Y ahora sabemos que la planta de Stellantis en Figueruelas, en Zaragoza, puede que acabe produciendo uno de los vehículos eléctricos de la marca china Leapmotor. La agencia Bloomberg habla de una inversión que alcanza los 200 millones de euros, que se destinarían a adaptar las instalaciones para la producción.
Sería un SUV cero emisiones. El embajador chino en España, Yao Jing, dijo que habría una tanda de 3.300 millones de euros proyectados por empresas del gigante asiático en España. Y parece que el diplomático dijo que Leapmotor Internacional tiene previsto invertir 200 millones de euros en la fábrica de Zaragoza.

Las empresas chinas están invirtiendo con fuerza en nuestro país. Esos 3.300 millones se sumarían a los aproximadamente 7.000 millones de euros que las empresas chinas ya han anunciado que invertirán en España. Hablamos de la gigafactoría anunciada también en Zaragoza por el gigante chino CATL, con Stellantis. O la del grupo Chery en la antigua planta de Nissan en Barcelona, con Ebro.
La misma Leapmotor tiene planes con la gigafactoría extremeña de Envision. Y se suma la inversión de Hygreen Energy, que proyecta una planta para producir hidrógeno verde en Andalucía. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajará a China el próximo mes, y planea reunirse con el presidente Xi Jinping.
Las relaciones comerciales son ahora un bien preciado tras la agitación que ha provocado Trump con sus imposiciones tras entrar en el cargo de Presidente de los Estados Unidos. Un revuelo mayúsculo que ha obligado a la Unión Europea a plantear muchos escenarios.

Trump incluso ha revolucionado Tesla, la empresa de Elon Musk. El mismo Musk fue muy activo en la campaña de Trump, y pese a ello las acciones del nuevo presidente están afectando enormemente el futuro de la compañía de coches eléctricos con sede en California.