El final más loco del GP de Azerbaiyán: Carlos Sainz y Charles Leclerc, alquilando una furgoneta para conducir de noche a casa tras aterrizar su avión por tormenta

El piloto español y el monegasco guardan buena relación de su etapa en Ferrari y ayer lo demostraron con una nueva aventura loca en furgoneta.
Carlos Sainz ha vivido un fin de semana increíble en el Gran Premio de Azerbaiyán. Hace unos días, el español hablaba de la posibilidad de haber seguido en McLaren y estar ahora peleando por el Mundial, eso no es posible pero con Williams vivió uno de los días más felices de su trayectoria en la Fórmula 1. Desde su llegada al legendario equipo no había conseguido un resultado así, pero lo que no sabíamos es que la locura se iba a alargar más allá del podio y de la celebración con el equipo.
Una vez termina la carrera y las respectivas celebraciones, todos los pilotos se van a pensar en mejorar cosas para el próximo Gran Premio. En el caso de Charles Leclerc y Carlos Sainz, antiguos compañeros de Ferrari, esto no iba a ser así. Pues la locura del fin de semana iba a continuar sin ellos esperarlos por unas grandes tormentas. Estas les obligaron a aterrizar en Italia en vez de en Francia, y los dos pilotos tuvieron que hacer el trayecto hasta Mónaco en furgoneta.
Un fin de semana para recordar
Desde que tuvo que salir de Ferrari por el fichaje de Lewis Hamilton, Carlos Sainz había estado trabajando mucho con su nueva escudería para poder volver a dar guerra a los más rápidos. Finalmente en el Gran Premio de Azerbaiyán, todo este sacrificio se vio recompensado y obtuvo un segundo lugar en la clasificación, que tras una gran carrera acabó convirtiéndose en un nuevo podio para el español. Solo le superaron Verstappen y Russel, pero dejó atrás a McLaren y Ferrari.

Su sustituto en Maranello se tuvo que conformar con un octavo lugar, mientras que el que fuese su compañero acabó noveno obteniendo solamente dos puntos. Charles Leclerc sigue manteniendo una buena relación con Carlos de sus años compitiendo juntos en Ferrari, y no tardó en ir a felicitarle por este gran resultado al terminar la prueba. Este podio a Carlos le supo a gloria, pero lo que no sabía es que esa misma noche iba a vivir una aventura difícil de olvidar también.
La vuelta a casa más loca
Una vez celebró en el podio y luego en su garaje con su equipo, parecía que todo había terminado pero no era así. El destino le tenía preparada otra aventura al madrileño. Seguro que cuando compartieron equipo Sainz y Leclerc vivieron muchas experiencias, pero como esta complicado. "Después de un fin de semana muy difícil en Bakú, pensé que no podía empeorar, pero...", comentó el piloto de Ferrari en un vídeo en sus historias de Instagram.
En ese momento gira la cámara y enfoca a la carretera completamente de noche y enfoca a Carlos Sainz que está al volante. No al volante de un monoplaza de Fórmula 1 o de un superdeportivo como nos tiene acostumbrados sino que en esta caso estaba conduciendo una furgoneta. Los dos pilotos estaban en medio de Italia y el español explicó el motivo: "Nos desviaron por una tormenta, no pudimos aterrizar. Así que aterrizamos en el medio de Italia, alquilamos una furgoneta y ahora vamos de camino a Mónaco".

Después de acabar exhaustos la carrera en Bakú, les tocaba una nueva aventura esa misma noche. Una vez terminas lo que más quieres es llegar a casa, pero el temporal que había en Francia les impidió aterrizar en Niza y tuvieron que improvisar. Los dos pilotos se lo tomaron de la mejor forma posible y aportaron sentido del humor ante esta situación. "Son dos horas en coche, pero nosotros lo lograremos en hora y media", contó entre risas bromeando el español.
Acostumbrados a aviones privados y grandes deportivos esta situación era muy atípica para los dos corredores. Ambos acabaron compartiendo un viaje nocturno en furgoneta que ninguno de los dos esperaban después de la carrera en Azerbaiyán. No faltaron las risas y así lo mostró el monegasco en sus redes donde tituló el vídeo donde mostraba a Carlos conduciendo de la siguiente manera: "El mejor chófer de la ciudad".
Si ya el Gran Premio iba a ser difícil de olvidar para el español por el resultado, ahora tiene una anécdota con Leclerc que también va a recordar por mucho tiempo. Ya no son compañeros de equipo, pero la amistad sigue intacta y aventuras tan locas como estas seguro que la refuerza.
