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El extraño caso de Barcelona, Valencia y los coches de renting

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Un informe reciente de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR) calcula que en los últimos cinco años las operaciones de alquiler a largo plazo han crecido un 66,7%. Otros informes apuntan que cerca de la mitad de los vehículos matriculados por estas empresas, circulan por las capitales de Cataluña y la Comunidad Valenciana, pero sus ayuntamientos registran pérdidas en el impuesto de matriculación. Es el extraño caso de Barcelona, Valencia y los coches de renting.

La relación es difícil de explicar. En Barcelona y Valencia dicen que circulan un buen número de vehículos de renting. Aunque no corra por cuenta del conductor, estos vehículos sí pagan impuesto de circulación cada año. La diferencia con el resto de vehículos es que la empresa arrendataria, como propietaria del vehículo quien asume el pago.

Siguiendo aquello de "hecha la Ley, hecha la trampa", parece que muchas empresas (o algunas, por no generalizar) han buscado un resquicio legal para pagar menos en el conocido numerito. Según denuncia el diario El Mundo, lo que hacen es matricular los vehículos en aquellas ciudades en las que el impuesto es más barato.

Vehículos de renting que se matriculan en ciudades con impuestos más baratos

El impuesto de circulación es una tasa municipal. Significa esto que cada ayuntamiento decide cuánto debe pagar cada conductor por hacer uso de sus calles. Las diferencias entre unas localidades y otras son tan notables que han aparecido los llamados paraísos fiscales del automóvil, es decir, ciudades en las que el  Impuesto Municipal de Vehículos de Tracción Mecánica (IMVTM) es mucho más barato.

Para evitar que esta treta siga reduciendo sus ingresos parece que Barcelona y Valencia se han propuesto establecer una estrategia conjunta. De momento no hay nada decidido, pero valoran emprender acciones como que el impuesto de circulación pase a ser de titularidad autonómica. Es decir, que los gobiernos autonómicos gestionen el cobro y que, posteriormente, los ingresos se distribuyan en función del tráfico real que registren las poblaciones. 

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