El día en el que el MG ZT-T superó los 360,9 km/h para ser el familiar más rápido del mundo

Hubo un día en que un coche familiar se convirtió en el más rápido del mundo, alcanzando los 360,9 km/h. Fue el MG ZT-T, en la 55ª edición de la Bonneville Speed Week.
Hubo un tiempo, no hace mucho, en que los coches familiares gozaban de una gran reputación en regiones del mundo como Europa. Y fue también en Europa donde nacieron los familiares deportivos. Estos coches pueden ser tan rápidos como un hiperdeportivo y así lo demostró el MG ZT-T cuando superó los 360,9 km/h hace más de 20 años.
Fue en la década de los 90 cuando se produjo la eclosión de los familiares con tintes deportivos. Ahí quedan para la historia los Audi RS2 Avant o los Volvo 850 T5-R.
Claro que el caso que nos ocupa es un poco diferente. Tenemos que retroceder varias páginas en el calendario, hasta llegar al 2002. Nick Stephenson, vicepresidente de Phoenix Venture Holdings y un consumado piloto de carreras en el Reino Unido, junto con Peter Stevens, director de diseño de MG Rover (quien colaboró con Gordon Murray para crear el McLaren F1), tuvieron una ideal genial, pero loca al mismo tiempo.
Ambos se propusieron batir un récord de velocidad con un coche familiar. Prácticamente, desde que nació el automóvil, muchos han querido batir récords de velocidad. Y lo han conseguido con diferentes tipos de coches, pero no con un wagon.
Stephenson Stevens lo hicieron con un coche derivado del MG ZT-T V8, alcanzando una velocidad máxima de 360,9 km/h en la 55ª edición de la Bonneville Speed Week, celebrada en agosto de 2003 en el Salt Flats de Utah, Estados Unidos.
La tradición de MG en las carreras

En esta época MG no tenía nada que ver con lo que es hoy. Aún faltaban unos años para que fuera absorbida por la china SAIC. La marca británica cuenta con una larga tradición en el mundo de las carreras, que empezó a principios de la década de 1930.
Y, concretamente, en la Bonneville, ese origen se remonta a 1951, cuando el teniente coronel AT ‘Goldie’ Gardner corrió con un streamliner equipado con un motor MG TD de cuatro cilindros y 1.250 centímetros cúbicos sobrealimentado.
Goldie planeó batir numerosos récords, tanto en línea recta como en un circuito circular de 10 millas (16 kilómetros) especialmente asfaltado. A pesar de que la lluvia acortó los intentos, al final de la semana había acumulado un total de 16 récords, logrando un registro superior a 233 km/h.
Pilotos famosos como Stirling Moss y Phil Hill han batido récords conduciendo para MG en el duro y desafiante entorno del desierto de sal de Utah, Estados Unidos.
Las temperaturas diarias de más de 38 grados, la gran altitud y el escaso agarre de la superficie lisa de la sal siempre han hecho que batir récords de alta velocidad en Bonneville nunca sea fácil.
MG ZT-T, el familiar que superó los 360,9 km/h para ser el más rápido del mundo

Todo empezó, como decimos, en 2002. Había cuatro motivos que impulsaban el proyecto. El primero era aprovechar la ilustre historia de MG en la Bonneville Speed Week, que se remontaba a 1951 y donde acumulaba varios récords.
En segundo lugar, demostrar las cualidades fundamentales de resistencia y seguridad de la gama MG ZT. El tercero, aprovechar para introducir nuevos modelos MG con motores V8. Finalmente, apoyar el trabajo de desarrollo de motores para las versiones de alto rendimiento previstas para el MG XPower SV.
MG Rover se puso en contacto con el especialista en personalización de coches So-Cal Speed Shop, con sede en California, para construir y poner en marcha el coche. Estos especialistas eran corredores profesionales de velocidad en tierra, bien conocidos por sus logros en Bonneville a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta.
El desarrollo de todo el tren motriz corrió a cargo de Roush Performance, que proporcionó un impresionante V8 de 6.0 litros con inyección electrónica de combustible capaz de producir 765 CV sin la ayuda de un intercooler, por no hablar de un ventilador o un turbo.

Esta mecánica podía impulsar al MG el ZT-T hasta su objetivo de 320 km/h. El equipo llevó a cabo las primeras pruebas en mayo y junio de 2003 en el lago seco de El Mirage, demostrando que el objetivo era alcanzable.
En su primera sesión de pruebas oficial, el ZT-T alcanzó las 264 km/h. Al mes siguiente, ahora con el patrocinio de Mobil 1, el coche consiguió una velocidad de 292,13 km/h.
En agosto, el So-Cal Racing Team, acompañado por Nick, Peter y el equipo de Roush, hizo el viaje a Bonneville. Esta vez, el coche estaba ya casi a punto y el veterano Pat Kinne alcanzó los 333 km/h en el circuito corto de Bonneville y 358,88 km/h en el circuito largo.
Finalmente, después de realizar algunos pequeños ajustes en el motor, el MG ZT-T realizó una última vuelta. Esta vez, alcanzó los 360,9 km/h. El objetivo se había cumplido.
