Después de alfa Romeo y el Milano, ahora es el Fiat Topolino el que tiene problemas en Italia por esta pequeña razón

Igual que ocurrió con Alfa Romeo, Fiat se ve obligada a hacer una modificación en el Topolino, debido a una ley italiana. El nuevo cuadriciclo italiano se produce en la planta de Stellantis en Marruecos, junto con sus primos Citroën Ami y Opel Rocks Electric.
A partir de ahora, las marcas italianas van a tener que preguntar al Palazzo Chigi en Roma, sede del gobierno italiano, antes de lanzar un coche al mercado. Después de los problemas de Alfa Romeo con el Milano (terminó llamándose Junior), ahora es el Fiat Topolino el que puede seguir un camino similar.
El cambio de nombre del Alfa Romeo Junior se debió a una protesta del ejecutivo italiano, aparándose en una ley nacional que impide utilizar un nombre italiano en un producto que se fabrica fuera de las fronteras de aquel país. El Junior se ensambla en Polonia.
Pues ahora ocurre algo parecido con Fiat. El fabricante de Turín va a iniciar la comercialización del Topolino, un nombre que ya usó la marca en los años 30, pero ahora se trata de un simpático cuadriciclo eléctrico, de similares características al Citroën Ami.
Según recoge Automotive News, la Policía italiana se ha incautado 134 unidades del Topolino en el puerto de Livorno. ¿El motivo? El vehículo luce una pequeña bandera italiana en el lateral, junto al tirador de la puerta, y no debería.
Fiat también tiene problemas con el Topolino por la legislación italiana

El Fiat Topolino se fabrica en la planta de Kenitra, en Marruecos, de donde salen también el mencionado Ami y el Opel Rocks Electric (ambos son el mismo coche). La ley que prohíbe a Fiat utilizar la bandera italiana en un producto fabricado en otro lugar data de diciembre de 2003.
Dicha norma establece que “la importación y exportación con fines de comercialización o la comercialización o comisión de actos dirigidos inequívocamente a la comercialización de productos que lleven indicaciones falsas o engañosas de procedencia u origen constituye un delito y está penado por el artículo 517 del Código Penal".
Por tanto, atendiendo a esta ley, no se puede estampar la bandera italiana a modo de sello ‘Made in Italy’, en productos y mercancías no originarios de Italia, de acuerdo con la normativa europea sobre origen.
Tampoco si el origen y la procedencia se indican como origen extranjero de los productos o mercancías. La infracción de esta norma está penada con una multa de 10.000 a 250.000 euros.
Fiat quita la bandera italiana

Así que a Fiat no le queda otro remedio que quitar la bandera para vender el Topolino. Aunque es cierto que el coche no se fabrica en Italia, también es cierto que se ha desarrollado en Turín, en la sede de la compañía.
Un portavoz de Stellantis declaró al diario La Repubblica que Fiat "ha actuado en total conformidad con la normativa", dejando muy claro dónde se fabrica el Topolino sin tratar de engañar a los clientes. La marca ha accedido a retirar la pegatina problemática para desbloquear los 134 coches atascados en el puerto.
Lo más extraño de todo es que Fiat presentó el Topolino hace un año, por lo que las autoridades italianas tuvieron tiempo de sobra para avisar a Stellantis de todo este embrollo.
