Cuando 2026 iba a ser el año donde dominara le coche eléctrico en Europa... pero esta es la realidad

Se esperaba que el coche eléctrico dominara Europa en 2026, pero la realidad es bien diferente, a pesar de que el precio de las baterías ha disminuido.

Como diría el protagonista de aquella serie de televisión: “pues va a ser que no”. 2026 iba a ser el año donde dominara el coche eléctrico en Europa… Sin embargo, la realidad es bien diferente. Mientras, un informe de la IEA que dice que en cinco años los eléctricos serán mayoría.

Si algo ha aprendo la industria del automóvil en estos años (y todos, en general) es que no se pueden hacer planes a muchos años vista, basados en una tendencia ideológica.

Entre 2020 y 2021, casi todos los fabricantes anunciaron unos ambiciosos planes de electrificación, en muchos de ellos poniendo fecha final a los motores de combustión, a partir de la cual todos los modelos nuevos serían exclusivamente eléctricos.

En la mayoría de los casos, el horizonte se fijó en el año 2030. Todo ello, empujado por las políticas de la Unión Europea, cuya medida estrella se aprobó en 2023, con la prohibición de los motores de combustión en 2035. El objetivo, según dice, es reducir las emisiones de CO2, hasta alcanzar la neutralidad en carbono en 2050.

2024, el primer tortazo del coche eléctrico

Así que las marcas empezaron a anunciar sus planes para con el coche eléctrico. Uno de los casos más sorprendentes fue el de Audi, que comunicó su decisión de lanzar solamente modelos de batería a partir de 2026, eliminando gradualmente los de combustión

Sin embargo, la marca de los cuatro aros se ha visto obligada a corregir su hoja de ruta, y seguirá desarrollando motores de gasolina y diésel después de 2026, debido a la complejidad del mercado y a la necesidad de adaptarse a las diferentes demandas de los clientes.

No ha sido la única, desde luego. 2024 supuso una bofetada de realidad para el sector y muchas voces empezaron a cuestionar las medidas adoptadas. Se esperaba que fuera el año del despegue definitivo de automóvil eléctrico, pero ocurrió todo lo contrario: una ralentización en las ventas.

Esto hizo que muchos fabricantes modificaran sus planes: Mercedes, Ford, Volvo, Aston Martin, Volkswagen… Aún resuena un comentario de Ola Källenius, jefe de Mercedes, cuando dijo que “quizá fuimos demasiado optimistas”.

En 2025 la situación ha mejorado con respecto al año pasado, lo cual no es difícil, ya que las ventas fueron bajas y, además, la oferta se ha ampliado con nuevos modelos más pequeños y asequibles, sobre todo, chinos como el Leapmotor T03 y el BYD Dolphin Surf, que se pueden adquirir por menos de 13.000 euros, con financiación y Plan MOVES III.

Pero de ninguna manera los números de ventas de vehículos eléctricos son los que se esperaban, lo que deja entrever que el ritmo va a ser más lento. El parque automovilístico se irá electrificando, de eso no hay duda, pero con otros tiempos.

El precio de las baterías ha bajado

A finales de 2024, la consultora Goldman Sachs publicó un estudio en el que afirmaba que el precio de las baterías de los automóviles eléctricos se reduciría un 50% en 2025, lo cual tendría un impacto positivo en el precio final de los vehículos, acercando su coste al de los de combustión.

El informe hacía hincapié en que esa caída en los precios podría acelerar la adopción masiva de coches eléctricos, impulsada por una combinación de avances tecnológicos y una mayor producción en masa de baterías.

La batería es el componente esencial del vehículo eléctrico, porque representa alrededor del 40% del coste total. La consultora pronosticaba que el precio de las baterías caería drásticamente por los avances en la tecnología de fabricación, la mejora en la eficiencia energética y el uso de materiales más baratos.

Y estimaba que, para este año, el precio por kilovatio hora (kWh), una medida clave del coste de las baterías, se situaría por debajo de los 100 dólares, el valor que se considera un punto de inflexión, por debajo del cual los eléctricos pueden competir directamente en precio con los de combustión, sin necesidad de ayudas públicas.

Por último, el estudio sugería que, en 2026, los coches eléctricos podrían igualar o, incluso, superar en popularidad a los de gasolina y diésel en muchos mercados

Por otro lado, otro informe de S&P Global señala que los precios de las baterías de iones de litio para vehículos eléctricos han disminuido drásticamente en los últimos años, principalmente, debido a la caída de los precios de metales esenciales para baterías: litio, cobalto y níquel. 

Por ejemplo, el precio del cobalto ha pasado de los 70.000 dólares por tonelada métrica en 2022 a unos 30.000 dólares en 2024, aproximadamente. Igualmente, el precio del carbonato de litio ha caído de un máximo de 70.000 dólares por tonelada métrica a muy por debajo de 15.000 dólares en 2024. 

El idealismo conduce al fracaso

Hoy es más barato fabricar coches eléctricos que hace unos años. Y, seguramente, dentro de unos años lo será más hoy. Pero difícilmente igualarán o superarán en popularidad a los de combustión, como pronosticaba el estudio de Goldman Sachs.

La realidad ha demostrado que los planes que anunciaron los fabricantes hace unos años eran imposibles de cumplir. Dicho de otra forma: eran completamente idealistas. Tanto es así la mayoría han retrasado sus objetivos.

Esto no significa negar que en 2026 se darán pasos importantes en lo que respecta al automóvil eléctrico, con la llegada de nuevos modelos, con un precio cercano a los 25.000 euros. Pero estamos aún muy lejos de que el coche eléctrico domine Europa. A lo mejor son mayoría a finales de la década, como dice el informe de la IEA señalado al principio. Ya veremos.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España