Comparativa Tesla Model Y contra Mustang Mach-E: ¿los mejores de su segmento?

¿Puede Tesla plantarle cara a Ford?

Hay coches que van a marcar una época. Son modelos a los que el destino les guarda un par de líneas en los libros de historia automovilística. Y estos dos que tienes aquí son un buen ejemplo de ello. Amados y odiados a la vez, por lo que representan y por lo que ofrecen: por ser SUV, por ser eléctricos, por llevar un apellido o un emblema determinados...

Por ejemplo, el Mustang Mach-E se atreve a tener en su nombre la gran M de los amantes de Ford: un Mustang está genial, ¿pero un Mustang que es un SUV y es eléctrico? Lo mismo pasa con el Tesla Model Y

Algo tendrá cuando en 2023 fue el coche más vendido del mundo si nos atenemos a las cifras de matriculaciones, pero eso no quita para que muchos miren de reojo y renieguen de todo lo que tenga que ver con la marca de Elon Musk

Por eso, en AUTOBILD hemos decidido enfrentarlos en un duelo totalmente americano. Por un lado, aparece el Mustang Mach-E, hasta hace nada el único SUV eléctrico de la marca de Detroit hasta la llegada del Explorer. Llega vestido de la versión Premium RWD de 294 CV y propulsión trasera. Hay muchos más potentes, pero pocos llegan más lejos: 600 km.

Para presentar batalla, el Model Y Gran Autonomía AWD que solo puede mirar de lejos el alcance de su rival, porque recorre 533 km, aunque a cambio tiene tracción integral y 514 CV con los que puede batir al Mach-E en todas las pruebas de prestaciones. 

¿Por qué escogemos este aunque sea de tracción integral? Por precio: incluso con una configuración superior en cuanto a motor y transmisión disfruta de una diferencia de 11.000 euros a favor y solo pierde 67 km teóricos (el Model Y RWD hace 600 km como el Ford).

Me pongo en marcha en el Tesla. Lo primero, las plazas traseras: en un modelo que presume de ser una navaja suiza, esta parte es tan importante como la delantera. Es increíblemente espacioso y hay mucho hueco para la cabeza y también para las piernas. 

Acomodado en unos asientos tirando a duros, que se reclinan en cinco posiciones, disfrutarás del suelo plano y de una gran luminosidad, gracias al techo de cristal, que es fijo y en teoría calorífugo, por lo que no necesita cortinilla y ganas unos centímetros extra.

El Ford es espacioso y el hueco para las piernas es enorme, pero la plaza central es más estrecha y hay una menor sensación de desahogo, probablemente por una línea de cintura más alta. 

Curiosamente, las mediciones arrojan unos asientos más generosos (con respaldo fijo y mullido más suave), con una banqueta más larga que siempre se agradece, aunque algo más baja: lo justo para que tengas que doblar un poco más las piernas.

Vuelvo a los asientos delanteros del Tesla. En el Model Y se respira una sensación de espacio increíble. El techo está más alto y ayuda, pero también el diseño del salpicadero, limpio y muy horizontal. 

A cambio, me gusta menos que todo esté aglutinado en su pantalla central. Sí, es enorme y funciona bien, pero al final estás todo el rato toqueteando para hacerlo absolutamente todo.

Antes de iniciar la marcha salto de nuevo al Mach-E, que me recibe con un habitáculo con menor sensación de desahogo. Creo que la calidad percibida es mejor en este modelo por tacto de materiales y ajustes.

Su enorme pantalla es de lo más vistoso... aunque también tiene una estructura de menús liosa. A cambio, le anoto un punto a favor porque, a diferencia del Tesla que apuesta todo a su ecosistema propio, aquí he podido conectar mi teléfono con Android Auto.

A la hora de salir a la carretera, prefiero hacerlo primero con el Mustang, que siempre me ha parecido un referente entre los SUV eléctricos de su tamaño. Es cómodo y agradable. Está muy bien aislado y los 294 CV siempre tienen ganas de empujar. 

Cuenta con varios modos de conducción y te permite avanzar por inercia: creo que es la solución ideal cuando vas en recta o bajada. También es un cómodo devorador de kilómetros. Con las gomas de 225/55 R19 saca partido de su perfil para absorber las irregularidades y la suspensión tiene un set-up que ayuda a contener los balanceos.

Del Model Y solo puedo decir que va muy bien. Acelera como un tiro, no muestra malas maneras y, si la cosa se retuerce, la dirección marca bien la trayectoria del eje delantero. La peor parte se la lleva el tacto del freno: cuesta dosificarlo y, aunque te acostumbres, responde con una sensación artificial. De todos modos, me gusta más que el tacto del Ford.

Para terminar, toca hablar de la aburrida rutina del día a día. Los viajes al supermercado no te van a suponer demasiados problemas. Tesla iguala al Mustang en capacidad de maletero, a pesar de que su altura del fondo del maletero hasta la bandeja es tres centímetros menor.

Algo que siempre hay que tener en cuenta en los coches eléctricos es dónde guardar los cables de carga. En ambos podrás guardarlos en el hueco que hay bajo el capó delantero, el que los americanos denominado frunk. Es más ancho y estrecho en el Ford, aunque en el Tesla he medido 14 cm más de fondo, lo que le ayuda a imponerse por su mayor usabilidad.

Mi opinión

Termino esta prueba convencido de que el Mach-E es mi SUV favorito. Cuestión de gustos. Pero el Tesla ha demostrado ser un coche muy decente, que tiene en el precio un aliado increíble. Y eso por no hablar de la facilidad de recarga en la red propia...

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Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.