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Comparativa: Nissan Leaf vs Volkswagen e-Golf

Nissan Leaf vs Volkswagen e-Golf

El circuito de AUTOBILD para esta ocasión es el velódromo alemán de Ahlhorner Heide. Se encuentra a 182 kilómetros de la redacción de Hamburgo. Al llegar, al Volkswagen e-Golf apenas le quedan cinco kilómetros de autonomía. Al Nissan Leaf, exactamente, cero. Y eso que el primero promete 300 kilómetros de autonomía y el segundo, incluso 378. Bienvenidos a este duelo de eléctricos. Comparativa: Nissan Leaf vs Volkswagen e-Golf. 

La primera dura prueba a la que los hemos sometido, como ya habrás intuido, ha sido una autovía alemana. Pero no los hemos llevado a su velocidad máxima por los tramos sin limitaciones, sino que ambos han circulado a un máximo de 110 km/h. De modo que ninguno de los dos ha superado esta primera prueba. 

¿Y qué pasa con el resto de apartados de nuestro test? Empecemos por el Nissan Leaf: es el coche eléctrico más vendido del mundo, en los concesionarios desde hace siete años ya. Ahora va por su segunda generación. 

El Nissan es grande para la clase compacta: mide 4,49 metros, de modo que le supera al Volkswagen en 22 centímetros. Por desgracia, no lo aprovecha. Los asientos delanteros no tienen mucho margen para deslizarse hacia atrás, y quienes midan 1,90 metros o más, no irán muy desahogados. 

VÍDEO: El nuevo Nissan Leaf, a fondo.

Detrás, incluso los de tallas más bajas se quejarán. Y el motivo es una banqueta demasiado blanda, y que las baterías están en el suelo del vehículo, y esto obliga a flexionar demasiado las piernas. El maletero, por otro lado, está revestido con plásticos baratos, que se raya fácilmente con el equipaje si hay objetos duros. La boca de carga, además, es elevada. 

¿Y cómo se "vive" dentro del e-Golf? La respuesta: como en cualquier otro Golf. Esto es: buena visibilidad, mucho espacio, asientos cómodos delante y detrás, acabados de calidad tanto en materiales como en ajustes... En definitiva, un coche confortable en cualquier apartado.

Pero tiene una pega: la pantalla del navegador va demasiado baja y me obliga a desviar la vista de la carretera. Y no tiene rueda para el volumen, obliga a hacerlo por medio de los menús, de forma táctil. ¡No hacía ninguna falta! Todo esto solo aporta más distracción de la conducción. 

¡Arrancamos!

Nissan Leaf vs Volkswagen e-Golf

Ya sabemos que un coche eléctrico siempre tiene empuje, desde el primer momento. No necesita ni medio segundo para pensárselo. Pero si mantienes el pie del acelerador pisado un tiempo, la batería empieza a vaciarse como una jarra de cerveza en una terraza de Madrid en verano. En ambos casos, eso sí, el silencio es una bendición. Solo un leve y lejano zumbido, puedes mantener una conversación a un tono normal sea cual sea la velocidad a la que circules, o escuchar a tu grupo preferido sin tener que subir el volumen. 

Veamos cómo se comporta el Leaf: sobre adoquines y baches cortos, el eje delantero acusa demasiado las vibraciones, y se vuelve rebotón. El Golf, en cambio, filtra con mucha eficacia y es claramente más confortbale. 

Y luego está la respuesta de los frenos del Leaf, que no tiene un punto de presión estable y por tanto cuesta mucho dosificarlos. Y detienen el coche mucho más tarde que los del Golf: ¡40 metros son demasiados!

Y llegamos, claro, al tema clave en este tipo de coches: en el Leaf hemos medido 230 kilómetros de autonomía en una conducción mixta, en el e-Golf, aunque tiene baterías más pequeñas, han sido 240. Por tanto, siguen estando relegados a una conducción urbana con escapadas esporádicas y cercanas, o lo que es lo mismo: a ser el segundo coche de la casa. El Nissan parte de unos 30.000 euros. Por el Golf deberás pagar unos 8.000 más. Y nos preguntamos: ¿Estás dispuesto a pagar estos precios por un coche que no cumpla todas tus necesidades? La autonomía sigue siendo una asignatura pendiente. De momento. 

Y ha que hemos llegado hasta aquí... ¿Quieres saber cuál es tu coche ideal?


 

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