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Coches para el recuerdo: Peugeot 306 Cabriolet

Peugeot 306 Cabriolet

Un coche que más de dos décadas después sigue muy vivo en nuestros recuerdos.

No todas las marcas han acertado a la hora de fabricar coches descapotables. Su complejidad y, en los últimos años, su falta de clientes, han obligado a muchas compañías a declinar en sus intentos de ofertar este tipo de carrocerías. En este sentido la marca francesa Peugeot cuenta con una larga tradición, una historia que tuvo su punto de inflexión en los años treinta. Mucho, pero que mucho después, llegó el Peugeot 306 Cabriolet, un coche que más de dos décadas después sigue muy vivo en nuestros recuerdos.

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Los tatarabuelos

En 1934 llegaba el Peugeot 401 con sistema Eclipse, una tecnología que conseguía retraer el techo mediante un mando eléctrico para recogerse en el portaequipajes trasero. El creador de este sistema fue Georges Paulin, que junto al carrocero Marcel Pourtout crearon el que se convertiría en el primer convertible de la historia. El Peugeot 402 heredó esta tecnología, un sistema que consiguió revolucionar el mercado.

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Entre los mejores

El Peugeot 306 Cabriolet tiene el honor de acompañar al Peugeot 205 CJ en la lista de los mejores descapotables de la marca francesa. El Peugeot 205 es quizás es modelo más famoso de la marca gracias, entre otras cosas, a la versión GTi, variante que tantos años después no deja de subir de precio en el mercado de segunda mano. Pero la fama no solo le llegó por la versión más prestacional, también por sus hasta tres versiones descapotables.

Diseñado por Pininfarina

La versión descapotable del Peugeot 306 fue diseñada por Pininfarina, uno de los diseñadores más reconocidos de la industria de la automóvil. Sus líneas, poco arriesgadas y de carácter atemporal, han conseguido que más de veinte años después sea un coche atractivo y buscado por los amantes de los cabrio. Además, contar con cuatro plazas es uno de sus grandes atractivos, un habitáculo sin demasiados alardes pero diseñado con limpieza y maestría.

El modelo de la casa francesa se vendió con una amplia paleta de colores, un buen número de tonos con los que el cliente podía jugar. El contraste con la tapicería llamaba la atención, además de la gran inclinación del parabrisas con el que conseguía una imagen moderna y aerodinámica. A finales de los años noventa, en 1997, Peugeot lanza una edición especial del Peugeot 306 Cabriolet denominada Roland Garros que contaba con una configuración muy interesante con cambios en la capota y en la tapicería.

En el año 2002 el Peugeot 306, en su versión Cabriolet, finalizaba su producción. Tantos años después podemos seguir viendo muchas de las unidades vendidas recorriendo nuestras carreteras. Si buscas uno en el mercado de segunda mano debes saber que los precios arrancan en unos 2.000 euros, con una media de 3.000 euros según estado y equipamiento.

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