Los coches eléctricos multiplican hasta por tres el riesgo de atropello

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Hay dos causas principales.

El futuro es de los coches eléctricos (o al menos eso se dice), pero la verdad es que en el presente las cosas no terminan de irles muy bien. Poco a poco crecen en el mercado, pero salvo en algunos países, su peso relativo en el mix de ventas es pequeño. Además, de tanto en tanto aparece un estudio que no les deja en muy buen lugar.

El último proviene del London School of Hygiene and Tropical Medicine y se ha hecho eco de él The Guardian. Sus conclusiones son contundentes: el riesgo de atropello se multiplica por dos en el caso de los modelos de cero emisiones y de los híbridos, comparándolos con coches térmicos, y hasta por tres cuando se habla de situaciones de conducción urbanas.

Además, el estudio no se ha realizado con una muestra precisamente pequeña: han analizado, según la concepción anglosajona de los billones (mil millones, no un millón de millones, como se hace por estos), 32 billones de kilómetros recorridos por EV e híbridos y nada menos que 3 trillones de kilómetros rodados por modelos de gasolina y diésel.

Esto, en cristiano en el sistema métrico decimal, es equivalente a unos 51.500 millones de kilómetros recorridos por los primeros y 4,8 billones (de los “nuestros”) circulados por los segundos.

Se trata de una información que no sorprende, pues ya han sido varios los estudios que han apuntado en esta dirección, pero es el más contundente porque es, con diferencia, el que mayores kilometrajes ha analizado.

Ahora bien, ¿a qué se debe este mayor riesgo por parte de los coches eléctricos? Principalmente a dos causas.

La primera es que son más silenciosos en su marcha. Aunque desde 2021 están obligados a tener un sonido artificial, similar en sonoridad al de un silbido, cuando circulan hasta a 20 km/h y cuando van marcha atrás; en términos generales son mucho menos ruidosos que los modelos térmicos, por lo que muchos peatones no se percatan de su presencia hasta que es demasiado tarde.

La segunda tiene que ver con el hecho de que, independientemente de su potencia, entregan toda la fuerza que tienen a las ruedas de manera inmediata, lo que hace que sean coches con una respuesta mucho más rápida que los de combustión, algo a lo que los conductores novatos en eléctricos no están acostumbrados y que puede hacer que pierdan el control con más facilidad.

Phil Edwards, autor principal del estudio y profesor de epidemiología y estadística en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, señala: “Los coches eléctricos son un peligro para los peatones porque es menos probable que se les escuche que a los coches de gasolina o diésel. El gobierno necesita mitigar estos riesgos si quiere eliminar gradualmente la venta de automóviles de gasolina y diésel”.

“Si está pensando en cambiarse a un coche eléctrico, recuerde que es un tipo nuevo de vehículo. Son mucho más silenciosos que los coches antiguos y los peatones han aprendido a navegar por las calles escuchando el tráfico. Los conductores de estos vehículos deben tener mucho cuidado”, explica.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España