Coches chinos en China, así es en su país la industria más competitiva que pocos conocen

El sector de la automoción chino se ha convertido en el más competitivo actualmente. Hay más de 100 marcas de coches, aunque la mayor parte de las ventas se concentra en las cuatro ‘Big’.
China es gigantesca en todos los sentidos. En Europa nos cuesta hacernos una idea de su tamaño, con una población de más de 1.400 millones de personas. Y la industria del automóvil no se queda atrás, hasta convertirse en la más competitiva actualmente. Los coches chinos ya han empezado a comerse el mundo.
El mercado automovilístico chino es hoy el más grande del mundo. Hay más de un centenar de marcas compitiendo por atraer a millones de consumidores, aunque, en realidad, el control del sector está bajo el poder de pocas manos.
Hace apenas un lustro, las marcas chinas no aparecían en estadísticas y era difícil encontrarte un coche chino en la calle, circulando o estacionado en el aparcamiento de un centro comercial. Pero la fotografía ha cambiado radicalmente.
Según The Economist, las exportaciones mundiales de automóviles de China ya superan a las de Japón y representaron un tercio de las ventas mundiales en marzo de 2024.
En Europa, el goteo de fabricantes que llegan desde China es incesante. En España, sin ir más lejos, se han instalado dos marcas del Grupo Chery, uno de los gigantes de la automoción china, como son Omoda y Jaecoo. Además, está Ebro, española, pero con soporte de Chery, que aprovecha los modelos de Chery Tiggo y les aplica algunos cambios estéticos.
El avance de la industria del automóvil china en tan poco tiempo ha generado mucha preocupación en Europa, tanto en el sector como en las autoridades. Recientemente, Stéphane Séjourné, comisario de Industria de la Unión Europea, cuestionó el modelo de producción de coches con componentes chinos en España en Zona Franca.
El año pasado, la Unión Europea aprobó la imposición de aranceles más altos a la importación de coches eléctricos chinos para proteger a la industria europea. Pero nada frena a China. Todo este crecimiento no viene por casualidad.
Los cuatro ‘Big’ de China: BYD, Geely, Chery y Changan

Recientemente, JATO Dynamics ha elaborado un mapa con todos los fabricantes chinos que operan actualmente. Como decíamos antes, hay más de 100, sin embargo, el 56% de las ventas se concentran en cuatro grandes marcas: BYD, Geely, Chery y Changan.
Quizá, de esas cuatro, la que menos te suene sea Changan, pero es la compañía que tiene una joint venture con Mazda para fabricar vehículos en China. De hecho, el nuevo Mazda 6e está basado en un modelo que se vende en el gigante asiático, el Deepal L07.
Changan es una marca estatal e integra Avatr, Deepal, Nevo, Volga y Kaicheng. Chery, también del estado, agrupa marcas como Fulwin, Omoda, Jetour, Exeed, iCar, Luxeed, Jaecoo y la propia Chery.
Geely es el conglomerado con mayor proyección internacional, ya que controla Volvo, Polestar, Lotus, Lynk & Co, Zeekr o Smart, entre muchas otras. En cambio, BYD está más enfocada al coche eléctrico e híbrido enchufable y también tiene submarcas como: Denza, YangWang y Fang Cheng Bao.
Además de los cuatro ‘Big’, hay otros grupos grande, aunque no tanto como los arriba mencionados: SAIC (dueña de MG, Roewe, LDV y Maxus), BAIC (Arcfox, Foton, Stelato), Dongfeng (MHero, Voyah, Nammi, Venucia) y JAC (Maextro, Evo, Nord).
A esto hay que añadir algunas compañías más pequeñas o startups independientes, como Nio, Xpeng, Li Auto, Leapmotor, Xiaomi y Neta, todas enfocadas en el segmento premium y eléctrico.
En el caso de Leapmotor, mantiene una joint venture con Stellantis para comercializar sus modelos en el Europa, como el T03, el C10 y el nuevo B10.
La evolución del sector del automóvil chino

Como decíamos más arriba, la evolución de la industria del automóvil en China ha sido sobresaliente y no es casualidad. Marcas europeas como muchas alemanas, así como la estadounidense Tesla han montado fábricas en el país asiático para abaratar costes.
Durante ese tiempo, los chinos han aprendido a fabricar vehículos con estándares de calidad que se exigen en Europa y, ahora, con el auge del coche eléctrico, las marcas chinas se han convertido en líderes en fabricación y venta de vehículos a batería.
Además, los fabricantes chinos ofrecen soluciones técnicas innovadoras, como las suspensiones de Nio o la nueva E-Platform de BYD, que permite recuperar 400 kilómetros de autonomía en apenas cinco minutos.
Decimos que este auge no es casualidad, porque China lleva mucho tiempo apostando por las tierras raras, las materias primas necesarias para fabricar las baterías. Controla alrededor del 70% de la extracción de estas tierras, así como el 90% de su procesamiento.
Las compañías chinas se han consolidado como los fabricantes más eficientes y, cada vez más, con mejor tecnología y más rápida evolución. Y ni los comentarios sobre la supuesta mala calidad de los coches chinos consigue frenarlas.
Hacia un futuro con menos marcas

Todo esto ha sido posible, gracias al plan que puso en marcha el gobierno chino para subvencionar y estimular a sus marcas, con el fin de potenciar la fabricación de vehículos eléctricos utilizando originalmente patentes liberadas por Tesla desde 2014, conquistar el mercado local para consolidar sus economías de escala y, posteriormente, conquistar los mercados internacionales.
Desde Europa y Estados Unidos se suelen criticar las ayudas que recibe el sector de la automoción chino por parte del gobierno de Pekín. Sin embargo, a ambos lados del Atlántico, la industria automotriz también recibe estímulos de una forma u otra.
El mercado chino lleva tiempo expandiéndose y así seguirá por un tiempo más, aunque no todas las marcas sobrevivirán. Muchas se quedarán por el camino, se fusionarán con otras más grandes o, simplemente, desaparecerán.
Medidas drásticas contra el marketing engañoso

Hace unas semanas, el Ministerio de Industria de China anunció la puesta en marcha de una campaña de tres meses para acabar con el marketing engañoso y otras irregularidades online en el sector automovilístico, según publica Reuters.
La campaña se produce tras el endurecimiento en mayo de la normativa contra la prolongada guerra de precios que ha perjudicado a los fabricantes, proveedores y concesionarios en los últimos tiempos.
La difusión de informaciones negativas relacionadas con los fabricantes por parte de cualquier entidad con la intención de obtener beneficios se verá afectada por la normativa, según declaró el Ministerio de Industria en un comunicado.
El ministerio se esforzará por frenar el marketing falso y engañoso en Internet, así como la organización y manipulación de troles en línea para difamar a la competencia, ha añadido. Los fabricantes y las plataformas online, que el ministerio no nombró, tendrían que tomar medidas para rectificar las irregularidades.
Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos en China crecieron al ritmo más lento en un año y medio el mes pasado, ya que el Gobierno continuó con sus esfuerzos para detener la competencia excesiva.
