El coche eléctrico sigue sin cuajar del todo, como pone de manifiesto este hecho

Ni siquiera Tesla se salva.
2024 ha sido un continuo desfile de marcas de automóviles de todo tipo y condición, desde generalistas a premium, europeas a estadounidenses, anunciando que su hoja de ruta para el coche eléctrico iba a sufrir cambios, concretamente retrasos, algo motivado por el estado actual del mercado.
Ahora, un estudio llevado a cabo por Edmunds, que se lleva realizando desde hace 6 años, termina de confirmar que el coche eléctrico sigue sin cuajar del todo: al menos en lo que se refiere a Tesla, más de la mitad de los dueños de uno de sus vehículos lo cambia por un automóvil de gasolina.
Concretamente, con la información recogida de las transacciones entre enero y julio de 2024, el 51% de los dueños de un Tesla lo cambiaron por un modelo de combustión, el 32% lo sustituyeron por un eléctrico, un 10% optaron por un híbrido autorrecargable y el 6% restante adquirieron un híbrido enchufable.
La empresa estadounidense es una suerte de ‘marketplace’ en el que se ofrecen coches de vendedores de segunda mano, hay un comparador entre modelos, se ofrecen valoraciones de coches, etc.
Es, por tanto, un lugar en el que quedan registradas muchas transacciones de ventas y compras de vehículos, en el que es fácil seguir qué es lo que vende un usuario y con qué nuevo vehículo lo reemplaza.
Dado el éxito de Tesla como vendedor de coches eléctricos, algo que en Estados Unidos es todavía más marcado que en Europa, pues los fabricantes de coches tradicionales del otro lado del charco todavía no están tan volcados con los EV, Edmund lleva desde 2019 analizando qué tipo de transacciones se hacen con los coches de Elon Musk.
De esta manera se puede ver la evolución histórica de por qué tipo de coches cambian los conductores sus Tesla, y se trata de una progresión bastante llamativa:
- En 2019 el 71% de los dueños lo cambiaron por un coche de gasolina, un 10% por otro eléctrico y el 18% restante por un híbrido
- En 2020 subió hasta el 76% el número de propietarios que optaron por volver a la combustión, se rebajó al 9% los que siguieron apostando por un eléctrico, bajaron a un 14% los híbridos convencionales y entraron en la lista de opciones los híbridos enchufables con un 2%
- En 2021 bajó al 72% el reemplazo por coches de gasolina, subió al 13% el de los coches eléctricos y HEV y HEV marcaron un 8 y un 7%, respectivamente
- En 2022 el 66% volvieron a los automóviles térmicos, el 21% cambió a otro eléctrico, el 7% a un híbrido y el 6% a un híbrido enchufable
- En 2023 solo el 55% regresó a un gasolina, el 29% reemplazó su Tesla por un EV y los HEV y PHEV supusieron un 8% cada uno
Desde Edmunds apuntan: “Estaremos observando estos números con interés durante los próximos años. Especialmente a medida que los fabricantes de automóviles tradicionales opten por el NACS (el estándar de carga norteamericano) y obtengan acceso a la red Supercharger (posiblemente la última ventaja práctica que queda de un Tesla sobre cualquier otro vehículo eléctrico)”.
“Esperamos ver que la tendencia de los intercambios de Tesla se aleje de los clientes que abandonan los vehículos eléctricos y que se oriente hacia la compra de vehículos eléctricos desarrollados por fabricantes de automóviles tradicionales”.
