Cinco Mazda que todos recordamos por motivos bien diferentes

Fundada en 1920, Mazda ha pasado por varias etapas, manos y socios, dejándonos algunos coches espectaculares, como los cinco que te mostramos aquí.
Mientras renueva su gama, poco a poco, con modelos como el Mazda 6e que ya hemos probado, volvemos la vista atrás para recordar cinco coches de Mazda que recordamos o que echamos de menos por motivos bien diferentes.
Mazda no es una marca cualquiera. Es de esas que hacen cosas diferentes a los demás y lo mejor es que le sale bien. Lo demostró en su día con el motor rotativo, una apuesta que le valió para ganar las 24 Horas de Le Mans con aquel mítico 787B en 1991, la primera vez que una marca japonesa ganaba en la carrera francesa.
Más recientemente, los de Hiroshima demostraron que eso del Downsizing no tenía mucho sentido. Cuando la mayoría de fabricantes empezaron a hacer motores de tres cilindros y poca cilindrada (normalmente, un litro) para reducir los consumos y emisiones, Mazda siguió con mecánicas atmosféricas y de alta cilindrada.
Mazda se fundó en 1920 como Toyo Cork Kogyo Company y desde entonces, ha pasado por diferentes fases y nichos de negocio hasta centrarse en la fabricación de automóviles a partir la década de 1960.
A lo largo de todos estos años, la marca japonesa se ha convertido en uno de los referentes, no sólo en Japón sino también fuera. Y, aunque ha pasado por diferentes manos y socios, siempre ha conservado dos características: un estilo único y hacer lo que le dictaba su instinto, sin seguir modas.
Siempre es difícil elegir unos pocos modelos de una marca con tanta trayectoria, pero nosotros hemos seleccionado estos cinco Mazda que recordamos por diferentes motivos. ¿Quitarías alguno y meterías otro?
Mazda R360 Coupé

Es una tautología, pero siempre hay que empezar por el principio. Y el primer coche que fabricó en masa la marca fue el Mazda R360 Coupé. Fue un microcoche que lanzó en 1960, parecido al Goggomobil que hubo en España.
Pese a ser un coche diminuto y básico, tenía mucho estilo, como puedes ver en la imagen. Pesaba apenas 380 kg y montaba un pequeño motor de 360 centímetros cúbicos (de ahí el nombre) y dos cilindros dispuestos en V refrigerado por aire, que producía 17 CV.
El R360 medía menos de tres metros de largo y pronto se convirtió en un éxito para la compañía. Se le considera como uno de los precursores de los famosos Kei car japoneses.
Mazda Cosmo Sport

Sin duda, uno de los coches más importantes de Mazda en toda su historia es el Cosmo Sport, un precioso coupé lanzado en 1967, con una estética que sigue enamorando hoy.
Este coupé fue el primer Mazda en equipar un motor Wankel, si bien antes ya hubo otro modelo que lo incluía dentro de su oferta mecánica, el Luce. Desarrollaba 130 CV y se posicionaba como el vehículo insignia de la marca japonesa.
El nombre Cosmo se debió a la fascinación que había en aquella época por la carrera espacial, que estuvo dominada por la guerra entre la Unión Soviética y Estados Unidos, en plena Guerra Fría. Mazda quiso mostrar el motor rotativo como una visión de futuro, con un enfoque en los desarrollos futuros y la tecnología.
Mazda RX-7

Otro de los Mazda más recordados es el RX-7, un deportivo coupé que marcó la década de los 80 y 90. Se lanzó al mercado en 1978 y estuvo disponible a lo largo de tres generaciones, con el motor Walkel como abanderado, hasta el año 2002.
El RX-7 tuvo una gran popularidad, especialmente, la tercera generación, y alcanzó los 280 CV con un motor rotativo de 1.3 litros. Lamentablemente, también fue presa del tunning, en muchos casos, con mal gusto.
Mazda 323 GTR

Sabemos que estás esperando que hablemos de un famoso roadster. Llegará, pero antes vale la pena recordar otro Mazda que, aunque un poco olvidado, también fue un gran coche.
El Mazda 323 era un compacto que estuvo en producción durante varias décadas según el país. El que te mostramos aquí llegó a finales de los 80 y, en 1992, la firma nipona presentó la versión GTR para homologar la versión de competición.
Tenía un motor de cuatro cilindros y 1.8 litros mejorado con válvulas refrigeradas por sodio, una nueva gestión electrónica y un turbo más grande. El resultado era una potencia de 185 CV, enviados a las cuatro ruedas mediante una caja de cinco velocidades y un sistema de tracción total.
También incorporaba algunos cambios estéticos, como unos paragolpes más grandes con dos faros en los extremos y unas generosas entradas de aire en la parrilla y en el capó para refrigerar el intercooler. Hubo muy pocos en España y actualmente es uno de los modelos más buscados por los coleccionistas.
Mazda MX-5

Ahora sí, terminamos con el Mazda MX-5, el roadster más vendido de la historia con más de 1,2 millones de unidades. Lanzado en 1989, acumula cuatro generaciones hasta el presente y, aunque ha ido cambiando con el tiempo, siempre ha conservado su esencia: un deportivo ligero y muy divertido.
El Miata, como se le conoce en Japón, tiene muchos seguidores por todo el mundo, gracias a su peso reducido y perfectamente repartido, su motor atmosférico, tracción trasera y cambio manual, todos los ingredientes para disfrutar como un enano.
