El CEO de Volvo, Hakan Samuelsson (74), lo tiene claro: "La industria será eléctrica, no hay vuelta atrás"

El presidente de Volvo tiene más que claro el futuro del sector. Apuesta que en los próximos años la industria del automóvil será completamente eléctrica.
Cada vez más firmas de automóviles hablan sin tapujos del futuro de la industria. Todo apunta a que en unos años los coches eléctricos dominarán este sector, y los dirigentes de la varias marcas lo tienen claro. Ola Källenius, CEO de Mercedes, aseguró hace tiempo que ya no había vuelta atrás y que el camino a seguir de todos los fabricantes pasa por los automóviles de cero emisiones. Ahora es el presidente de Volvo quien ha hablado de forma clara y directa sobre este mismo tema.
Los vehículos completamente eléctricos van a dominar el mercado, o por lo menos ese es el mensaje que ha lanzado el directivo de la firma sueca. A pesar de los retrasos en cuanto a fechas que está habiendo en el sector respecto a este tema, muchos señalan que ya el destino es irrevocable y que este sector va a en esa dirección. El CEO también ha hablado de las marcas chinas que están creciendo de forma exponencial y están presionando a las firmas europeas.
El futuro del sector
Ahora todas las marcas están mirando hacia el futuro, ya que todas quieren ser las primeras en la carrera que hay por la electrificación. Un CEO con experiencia como es el de Volvo, analizó como eran las cosas en el pasado en este sector y lo comparó con los próximos años: "En el viejo mundo las referencias eran Ford, GM, Toyota o Volkswagen. En el nuevo mundo habrá dos o tres marcas chinas muy fuertes y eso quitará espacio para los demás". Ya ahora mismo las firmas chinas están consiguiendo grandes resultados, pero esto puede ir a más.

Tanto las firmas competidoras como el propio Volvo tienen que trabajar muy duro ahora mismo para estar preparados para la restructuración futura del panorama. "La industria será eléctrica, no hay vuelta atrás. En unos diez años todos los coches serán eléctricos", comentó el CEO de Volvo. La cifra que mencionó no fue dicha al azar, puesto que en diez años será 2035 y justo ese es el año que ha puesto Europa como límite para prohibir la fabricación de vehículos con motores de propulsión.
Sobre la fecha de 2035 también habló en esta entrevista y aseguró que la dirección está más que clara. Aunque señaló que 'puede que tarde un poco más en algunas regiones'. De momento hay muchos rumores sobre un posible retraso de esta fecha inicial, pero no hay nada oficial por lo que la carrera de 10 años está en marcha para tener todo listo. Incluso hay marcas que ya han invertido mucho dinero y han enviado una carta a la presidenta de la Comisión Europea para que no retrase la fecha.
El peligro para algunas marcas
Lo más destacado de su declaración, más allá de tener claro la electrificación completa del sector es su mención a las marcas chinas. Cada vez son más las firmas que llegan al Viejo Continente y arrasan en ventas. Un ejemplo claro es BYD, y el CEO de Volvo parece no tener dudas sobre que estas firmas asiáticas han llegado para quedarse. Es más, señala a estas como las 'culpables' de acelerar el proceso de electrificación y de poner mucha presión sobre el tejado de las marcas europeas.

También se ha animado y ha querido pronosticar el futuro de ciertas firmas con la electrificación del sector, aunque a algunas de estas no les gustará oír estas declaraciones. Eso sí, no ha dado nombres de otras firmas. "Algunas grandes marcas sobrevivirán. Otras muchas no", confesó el CEO del fabricante sueco. Falta esperar a que lleguen los años más cercanos a este gran cambio de panorama, para así ver cuáles son las marcas más preparadas y cuáles son las que menos.
Lo que está más que claro es que la próxima década será decisiva, y desde ya las marcas están trabajando en no quedarse atrás. Hakan Samuelsson considera que el camino a seguir pasa por la electrificación total del sector. Señala que estos coches cien por cien eléctricos van a dominar el mercado, pero asegura a su vez que esto va a suponer un abaratamiento significativo del coste de estos modelos de cero emisiones. Muchas marcas aseguran que este es el futuro, y el tiempo les dará la razón o se la quitará.
