Con el calor llegan los primeros problemas en los motores de gasolina: "Son unas cajas que se calientan tela"

Estamos a las puertas del verano y las temperaturas no paran de subir. Por eso, este mecánico de Sevilla nos avisa de un posible problema en los coches de gasolina.

El verano pone a prueba a nuestros coches. Se ven expuestos a temperaturas elevadas que someten a estrés a componentes clave como el circuito de refrigeración del motor. A esto hay que añadir que hacemos un uso más intensivo del aire acondicionado y que es inevitable que el vehículo pase horas estacionado al sol en alguna que otra ocasión.

Un mecánico sevillano ha puesto el foco de atención en un componente que puede provocar problemas en los motores de gasolina. Su nombre es Juan José y es mecánico en Talleres Ebenezer, en la capital hispalense. En uno de los vídeos que ha publicado en el perfil de Instagram de la empresa habla de un fallo que empieza a aparecer en los coches debido a la acumulación de presión en el depósito.

El verano exige mucho a los coches

Juan José explica que “el sol viene con fuerza” este verano y que “ya tenemos los problemas en los coches debido a las altas temperaturas, a ese exceso de calor que tenemos en los coches”. El mecánico argumenta que “son unas cajas que se calientan tela”, algo en lo que coincidimos, añadiendo el hecho de que el sistema de combustible padece aún más en la estación estival.

Tal y como explica el mecánico, este problema se presenta sobre todo en los coches equipados con motor de gasolina, ya que este es un carburante mucho más volátil que el diésel al que las temperaturas altas no le favorecen.

Juan José da la clave para identificar si el coche tiene este problema. “Cuando quitas el tapón del depósito, se escucha como si hubiera aire comprimido. En algunos casos, incluso empieza a salir gasolina hacia afuera, como si quisiera huir del depósito”, señala.

Esto se debe a un exceso de presión acumulada en el depósito de gasolina. Al aumentar la temperatura exterior, también incrementa en el vehículo, lo que provoca que la gasolina empiece a evaporarse, generando unos gases que, de no salir o ser recirculados a otro lugar, aumentan la presión dentro del depósito, lo que genera ese efecto de aire comprimido.

Esto es especialmente notable en las motocicletas. Si tienes una y en alguna ocasión la has dejado aparcada al sol durante un rato, te habrás percatado de que produce unos ruidos en la boca de llenado del depósito que recuerdan al aire intentando escapar al exterior. Esto es precisamente porque la gasolina se esta evaporando y ha aumentado la presión de los gases dentro del tanque.

La importancia de la válvula cannister para aliviar la presión dentro del depósito

Para evitar que este fenómeno se vuelva un problema que acabe derivando en una situación de peligro, los coches cuentan con unas válvulas de seguridad diseñadas para evitar posibles accidentes. Sin embargo, los vapores de la gasolina no pueden liberarse a la atmósfera, ya que son un elemento contaminante y pueden suponer un riesgo.

Es por este motivo por el que los coches de gasolina cuentan con una pieza llamada válvula cannister. La válvula se encarga de canalizar los gases acumulados en el depósito hacia el colector de admisión del motor. Así cuando pisas el acelerador, la válvula, que está controlada electrónicamente, se abre liberando esos gases mezclados con aire de admisión y se queman durante la combustión.

Esto tiene un doble efecto en el coche. El primero, y más importante, es que ayuda a liberar la presión dentro del depósito de carburante de una forma segura, limpia y controlada. La segunda, que aprovecha esos vapores de gasolina para lograr una combustión más eficiente, aprovechando todo el poder detonante de este combustible.

Sin embargo, como cualquier otro componente mecánico o electrónico del un vehículo, la válvula cannister también se puede averiar. Si está estropeada, todo lo anteriormente descrito no tiene lugar, por lo que la presión sigue siendo alta dentro del depósito y el combustible puede acabar liberado a la atmósfera.

Revisiones periódicas para garantizar su funcionamiento

Es por este motivo que Juan José avisa a los conductores de que “revisen el sistema, porque pueden ser peligroso”. Incide en que “no lo dejes pasar. Hay que tenerlo controlado sobre todo ahora que las temperaturas empiezan a subir tanto”.

Y es por posibles averías como esta por lo que el mantenimiento preventivo es especialmente importante. Llevar a cabo las revisiones periódicas del coche no solo ayuda a que los componentes típicos estén en buen estado, sino que también es un método muy eficaz de detectar posibles problemas que puedan producirse en el futuro para solucionarlos antes de que aparezca la avería.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España