Lo barato sale caro: se compra "el Lamborghini Murciélago más barato del país", pero cuando se da cuenta del error, ya es demasiado tarde

¿Tú te comprarías el Lamborghini Murciélago más barato del país? Nosotros tampoco, pero hay quien lo ha hecho y se ha encontrado con un gran (y caro) problema.
El segmento de superdeportivos, al igual que el de coches de alta gama, es un mercado selecto en el que un vehículo pasa por diferentes fases hasta que acaba su ciclo de vida. Los que no terminan en un desguace es porque han tenido la fortuna de acabar en una colección, en cuyo caso les depara la inmortalidad siempre y cuando se le dedique tiempo y, sobre todo, dinero.
Luego están los coches que pasan por varios propietarios, degradándose al mismo ritmo que pierden valor en el mercado. Esto suele ser lo más habitual, incluso en coches de lujo que empiezan costando una enorme cantidad de dinero y que, en algunos casos, llegan a costar tanto como lo que cuesta en España un Dacia Sandero.
La locura de comprar un superdeportivo barato
Aventurarse a comprar uno de estos coches es una apuesta de muy alto riesgo. Lo más probable es que el vehículo, en función de su precio de venta, tenga más o menos problemas, averías que se pueden enquistar cuando acudimos al servicio oficial o a un taller especializado que cobrará muy cara tanto la mano de obra como los recambios necesarios.
Por eso, lo más lógico es huir de este tipo de coches. Comprar un vehículo de lujo está al alcance de muy pocos afortunados, por lo que, si tu economía no está a ese nivel, te recomendamos que pases de comprar un coche de estas características si no quieres que te pase lo mismo que a los protagonistas del vídeo que acompaña a este artículo.
Hablamos de Cameron Davis y Andy Sumner, dos mecánicos que también están detrás del canal de YouTube DC MotorWerks. Ambos, especializados sobre todo en coches de Mercedes-Benz, decidieron probar suerte con un superdeportivo italiano. Sin embargo, en lugar de escoger un ejemplar en buen estado, se fueron directos a por “el Lamborghini Murciélago más barato del país”.
Como podrás imaginar, ese precio tan bajo tiene una razón de ser: el coche tiene tantos fallos que la reparación va a superar con creces el coste de adquisición que pagaron los dos mecánicos. El coche elegido fue un Lamborghini Murciélago LP-640 Roadster del año 2007, una unidad que no, desde luego, no costó ni de cerca los 300.000 euros que se suelen pagar por ellos en el mercado de segunda mano.
Una larga lista de defectos, fallos y averías mecánicas
Los flamantes propietarios de este Lamborghini pronto descubrieron la razón por la que era el más barato que había anunciado a la venta. Nada más arrancar el motor V12 de 6.5 litros que propulsa al Murciélago, una enorme nube de humo empezó a emanar de su tubo de escape, un flujo constante que no cesa mientras el bloque de doce cilindros en V está en marcha.
Tampoco estaba en buen estado ni la caja de cambios ni el circuito de dirección. Si tenemos en cuenta que estos tres componentes son, junto a los frenos y la suspensión, las partes indispensables para poder conducir un coche, y que en este Lambo están en mal estado, nos podemos hacer una idea de la magnitud del problema con el que se han encontrado estos dos mecánicos.
Por si todo esto no fuera suficiente, Cameron y Andy descubrieron que tanto la cremallera como la bomba de engranajes presentaban importantes fugas de líquido, mientras que el parachoques delantero, que aparentemente parecía estar intacto, en realidad está deformado y mal fijado, lo que añade aún más leña al fuego, o dinero a la factura de reparación.
Un completo proceso de reparación documentado para YouTube
Los nuevos propietarios del Lamborghini Murciélago más barato del país tienen un gran reto por delante. Y es que ninguno de los dos ha tirado la toalla. En lugar de ello, han visto una oportunidad de oro para nutrir a su canal de YouTube de contenido, una serie de vídeos que se centrarán en una completa restauración del superdeportivo italiano de motor central.
El proyecto de restauración pasa por desmontar el eje delantero, reconstruir la caja de cambios, revisar a fondo el ramal de cables del sistema eléctrico y la centralita, y reconstruir por completo el glorioso motor V12 de aspiración natural.
Gran parte del trabajo lo realizarán ellos mismos (la suerte de ser mecánicos), pero eso no evitará que tengan que comprar una larga lista de recambios, repuestos que tienen un precio de venta elevado y a la correspondiente altura de lo que exige ser propietario de un Lamborghini. No te pierdas el vídeo (en inglés).

