Lamborghini Countach, te cuento la historia del safety car más especial de la historia de la F1

El Lamborghini Countach fue coche de seguridad en Mónaco en los años 80. Una historia real donde F1, espectáculo y leyenda se cruzaron en la parrilla.
Puede parecer extraño imaginar un Lamborghini Countach como coche de seguridad en la Fórmula 1, pero ocurrió, y no en cualquier sitio: en el mismísimo Gran Premio de Mónaco. A principios de los años 80, la legendaria marca italiana aprovechó el tirón mediático del circuito más glamuroso del calendario para llevar su modelo más icónico en la parrilla. Te contamos la historia.
Aunque en la actualidad el coche de seguridad es un componente fundamental de la Fórmula 1 para proteger la integridad de pilotos y aficionados, esto no siempre fue así. De hecho, el safety car se ha utilizado en la categoría reina de forma permanente poco más de treinta años -desde 1993-, una fecha tardía si tenemos en cuenta que el nacimiento oficial de la F1 data de 1950.
Hasta entonces, la presencia del safety car había sido puntual en el campeonato, y su necesidad nació a partir de una tragedia. Después del fatídico accidente de Roger Williamson en el GP de Países Bajos de 1973, la F1 se dio cuenta de que se debía establecer un procedimiento para evitar que los monoplazas rodaran a ritmo desigual durante el momento que hubiera ocurrido un accidente y los vehículos de asistencia estuvieran en pista.
Tras hacer una serie de test en el GP Austria con un Porsche 914 y preparar el reglamento, unas semanas más tarde, llegó la prueba de fuego. El safety car tuvo que utilizarse por primera en el lluvioso Gran Premio de Canadá de 1973 después de un accidente entre Jody Sheckter y François Cevert, que causó cierto caos mientras el circuito se secaba.
Sin embargo, el caos fue mayor con el deportivo en pista, ya que este no se colocó delante del líder real, sino de un piloto que rodaba mucho más atrás, Howden Ganley. No se supo el ganador real de la prueba hasta horas después de su finalización, tras la revisión de las vueltas por parte de dirección de la carrera. Peter Revson se alzó con la victoria, al volante de un McLaren.
El Safety Car no volvió a usarse hasta los 80, pero la espera mereció la pena

Mónaco es, y siempre será, la prueba más icónica del calendario de la F1. No importa que las carreras no sean las más emocionantes del campeonato dada la falta de adelantamientos cada vez mayor, pero la dificultad a la hora de hacer la vuelta perfecta en clasificación, en curvas donde pilotos como Ayrton Senna, Michael Schumacher, Graham Hill u otros tantos forjaron su leyenda, lo hacen incomparable.
Cada Gran Premio, con una historia que se remonta a 1929, el paddock, los mejores hospitalities y los yates atracados en el puerto se llenan de actores, modelos, cantantes, futbolistas y empresarios que acuden al Principado a disfrutar de las carreras más espectaculares del mundo. Fuera de allí, a través de la televisión, el espectáculo llega a millones de personas.
Alguien que supo ver el potencial de esta icónica cita fue Patrick Mimram, quien fuese propietario de Lamborghini junto a su hermano Jean-Claude desde 1980 hasta su venta a Chrysler en 1987. Una de las joyas de la gama de aquel tiempo era el Countach, icónico deportivo diseñado por Marcello Gandini bajo las órdenes de Ferruccio Lamborghini con motor V12, como sucesor del Miura.
Quizás puedas pensar que el Countach tiene poco que ver con la Fórmula 1... pero, en ese caso, te equivocas. En una acción de marketing para aprovechar la increíble visibilidad del Gran Premio de Mónaco, los hermanos Mimram decidieron involucrar el Countach en el campeonato de la única forma que era posible fuera de la competición: siendo el coche de seguridad.
Consiguieron la aprobación de la FIA y del Automobile Club de Monaco. La jugada fue maestra. El mítico Countach LP400S de 350 CV, uno de esos que ocupó (y seguramente ocupe) las paredes de las habitaciones de apasionados aficionados a los coches, 'participó' en los grandes premios de Mónaco de 1980, 1981 y 1982 como vehículo de intervención y de dirección de carrera, con un sistema de luces emergencia en el techo. Se utilizaron distintos colores, como rojo, amarillo o blanco.
Aunque el modelo nunca salió a pista a desempeñar la labor de safety car como tal, fue pilotado por el director de carrera (¡ni más ni menos que Jacky Ickx!) antes de la misma y también participó en desfiles de Countach que hicieron las delicias de los asistentes. La acogida por parte de la afición fue tal que la empresa Hot Wheels comercializó miniaturas de este safety car.

En un impecable estado de conservación, el Countach LP400S utilizado en el GP de Mónaco de 1981 fue llevado el pasado mes de febrero por Lamborghini a "The ICE", un exclusivo evento en el algo helado de Saint Moritz (Suiza) donde el modelo participó en una exhibición. Actualmente, esta unidad está siendo analizada como parte del proceso de certificación de Polo Storico, el departamento de Lamborghini que cuida del legado de la marca.
El Countach se fabricó hasta 1990 en Sant'Agata Bolognese, en la línea de producción donde ahora se crea el Revuelto, el superdeportivo híbrido V12 de más de 1015 CV de la compañía italiana. En 2021, con motivo de su 50 aniversario, se desveló una edición limitada a 112 unidades del Countach LPI 800-4 con 814 CV, fruto de la combinación de un motor V12 de combustión y un pequeño motor eléctrico de 34 CV.
Prueba del nuevo Lamborghini Countach: nos ha conquistado igual que el clásico
La presencia de Lamborghini en Mónaco durante estos años no se limitó al Countach, Mimram también decidió llevar en 1982 a los modelos recién presentados en el Salón de Ginebra y Turín. Por una parte, se llevó hasta Montecarlo el LMA - prototipo del posterior LM002 - y un Jalpa, el cual dejó que condujera ni más ni menos que a Sir Stirling Moss.
Unos años más tarde, otro Lamborghini fue utilizado como Safety Car de la Fórmula 1. Esta vez fue en el Gran Premio de Canadá de 1995, donde dos unidades del Diablo VT fueron proporcionadas por el concesionario de la marca en Montreal. Aunque tampoco tuvo que salir a pista en la carrera de F1, sí que intervino en las pruebas soporte.
En las primeras temporadas, tras la introducción de la obligatoriedad del uso del Safety Car en la F1, era el organizador de cada Gran Premio el encargado de designar el vehículo a utilizar para la carrera. Sin embargo, esto cambió cuando en 1996 la F1 firmó un acuerdo comercial con Mercedes-Benz para el suministro del coche de seguridad, función que desde 2021 se reparte con Aston Martin.