Audi Q5 o Volvo XC60, el alemán llega con paso firme ante su potencial rival

Son SUV, son grandes, son premium y tienen mecánicas microhíbridas e híbridas enchufables. Pero, a pesar de las similitudes, ¿cuál de los dos es mejor?
Cuando se habla de marcas de coches premium, es imposible que a la mente no venga de primeras el trío alemán de toda la vida. Sin embargo, hay vida más allá de ese triunvirato y uno de los rivales que tienen no viene muy de lejos, pues es originario de Suecia. Hoy vamos a enfrentar su Volvo XC60 contra el Audi Q5.
Son modelos muy similares, pero que también tienen características que les diferencian de su contrincante, ¿cuál de los dos es una mejor opción de compra?
Diseño
El Volvo lleva a la venta varios años, pero lo cierto es que su diseño minimalista y serio aguanta el paso del tiempo de una manera más que notable, así que incluso hoy en día se siente bastante fresco.
El Audi, en cambio, acaba de estrenar generación, así que, incluso dentro del lenguaje de diseño evolutivo de la marca, es bastante moderno y le otorga una imagen más atlética y deportiva que la de su rival.
Dimensiones
Son SUV medios, así que tienen un tamaño generoso y, además, cumplen de manera sobrada como coches familiares. Por lo que respecta a dimensiones, son dos alternativas muy parejas.
El Q5 tiene una longitud de 4.717 mm, una anchura de 1.900 mm y una altura de 1.647 mm; con una distancia entre ejes 2.828 mm. El XC60, por su parte, mide 4.708 mm de largo, 1.902 mm de ancho y 1.658 mm de alto; con una batalla de 2.865 mm.
En cuanto a maletero, la balanza se inclina hacia al alemán, pero tampoco por mucho: tiene un volumen disponible de 520 litros, mientras que su contrincante se queda en 505 litros. Al abatir los asientos traseros, la situación se mantiene, puesto que sitúan en 1.473 y 1.432 litros, respectivamente.
Motores
Como es de esperar en modelos de este segmento, tanto uno como otro se venden exclusivamente con sistemas de propulsión electrificados, tanto con alternativas microhíbridas que les dan acceso a la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), como híbridas enchufables para lucir el distintivo medioambiental CERO.
Empezando por el Audi, cuando la nueva generación se presentó en marzo de este mismo año, lo hizo solo con las tres mecánicas MHEV. El escalón de acceso está compartido entre el motor de gasolina 2.0 TFSI, que desarrolla 204 CV y 340 Nm, estando disponible con tracción delantera o tracción quattro; y el 2.0 TDI, que entrega 204 CV y 400 Nm, siempre tracción quattro.
El tercero en discordia era el deportivo SQ5, con un propulsor 3.0 V6 TFSI, capaz de rendir 367 CV y un par de 550 Nm.
Sin embargo, recientemente se han sumado las versiones híbridas enchufables e-hybrid quattro, disponibles en dos niveles de potencia diferentes, 220 kW para la variante de acceso y 270 kW para la superior. La primera acelera de 0 a 100 km/h en 6,2 segundos y la segunda solo necesita 5,1 segundos para completar el sprint, en ambos casos la velocidad máxima es de 250 km/h.
También comparten batería, que tiene una capacidad de 25,9 kWh brutos (20,7 kWh netos) y les permite alcanzar los 100 km/h de velocidad máxima. Soporta una potencia de carga en corriente alterna de 11 kW con la que necesita dos horas y media para cargarse al 100%.
Turno del sueco, que tiene una gama algo más limitada en opciones, pero que también son MHEV o PHEV solamente.
La única variante con motorización de gasolina Mild Hybrid es la XC60 B5 AWD, que desarrolla una potencia de 250 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos y homologa un consumo en ciclo mixto de 7,5 l/100 km y unas emisiones de 169 g/km.
Pasando a los híbridos enchufables, el primero es el XC60 T6 AWD, que desarrolla 350 CV, alcanza los 100 km/h desde parado en 5,7 segundos, homologa un consumo de 0,9 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 22 g/km. Por encima está el XC60 T8 AWD Polestar Engineered, en el que el rendimiento es de 455 CV, el tiempo necesario para hacer el sprint de 0 a 100 km/H es de 4,9 segundos y consumo y emisiones suben, respectivamente, hasta los 1,2 l/100 km y los 27 g/km.
Precio
Hablando de marcas premium y de un segmento superior como del que hablamos, el presupuesto no suele ser un problema para los compradores, así que su decisión no suele estar tan condicionada por una diferencia de precio, especialmente si no es muy amplia, como ocurre en este caso.
Aún así, el Volvo XC60 es el más barato del dúo, con una tarifa de partida de 56.850 euros, mientras que el Audi Q5 más barato ya supone un desembolso de 61.600 euros.
Equipamiento
El acabado base del Volvo se llama Essential: llantas de 18 pulgadas, elementos exteriores en negro mate, tapicería de tela, volante deportivo, asientos delanteros ajustables, Android Auto y Apple CarPlay, carga inalámbrica para teléfonos móviles, sistema de sonido de alto rendimiento, climatizador de dos zonas, sistema de calidad del aire, cámara trasera, control de crucero adaptativo, lector de señales de tráfico, etc.
En el caso del Audi el nivel de equipamiento de acceso es el Advanced e incluye: llantas de 19 pulgadas, bandeja de carga inductiva, cuatro puertos USB-C, Audi virtual cockpit de 11,9 pulgadas, pantalla MMI touch de 14,5 pulgadas, luz ambiental, asistente de aparcamiento trasero, control de crucero, limitador de velocidad, aviso de salida de carril, asistente de atención y somnolencia, etc.
¿Cuál es mejor?
Cualquiera de los dos es una opción válida, pero comparados en detalle, el Volvo gana por el hecho de que, de primeras, es un coche algo más barato que, además, ofrece una potencia sensiblemente superior en su versión de acceso a la que pone sobre la mesa su contrincante.
A favor del Audi juega tener una opción diésel microhíbrida en su gama, que es una alternativa muy eficiente e interesante, pero en las variantes que tienen los dos, las de Volvo tienen un rendimiento superior, aunque, eso sí, su autonomía eléctrica es menor que la del Q5, así que ahí hay otro argumento a favor del alemán.
