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Noticia

Así ha evolucionado el Ford Mustang en 50 años

Evolución Ford Mustang

Medio siglo de caballos a mansalva y de aceleraciones en línea recta resumidos en apenas dos minutos.

Quizá sea porque a este lado del charco, siempre ha sido imposible o como mínimo muy complicado hacerse con uno, pero lo cierto es que los muscle car americanos tienen ese aire de misticismo, de objeto de deseo y a la mayoría de nosotros se nos ha pasado por la cabeza ese “ojalá poder comprar uno”. La cultura muscle (y pony, para los modelos más pequeños) ha dado al mundo del motor auténticos iconos, destacando entre ellos el Ford Mustang, que en su última generación se ha internacionalizado, permitiendo que seguidores de todo el mundo puedan hacerse con él sin necesidad de importarlo.

VÍDEO: Todos los datos del Ford Mustang GT 2018, ¡míralo en acción!

El modelo de la marca del óvalo ya lleva un buen trote a sus espaldas, y es que lleva más de 50 años sacando al mercado nuevas generaciones y versiones. Todo empezó en 1964 con el Mustang Convertible basado en el chasis del Ford Falcon. No hubo que esperar mucho para encontrar su primera variante embrutecida, puesto que en el 65 debutó el Shelby GT 350. En el 68 vio la luz el 390 Fastback, conocido por todos por ser la montura de Steve McQueen en ‘Bullit’. El año siguiente nació el popular Mach I, con una estética todavía más agresiva y 335 CV bajo el capó.

La crisis del combustible se dejó sentir en los años 70, dando lugar en el 74 a un descafeinado Mustang II Ghia de solo 105 CV y estética más cercana a la de un anodino sedán compacto. Saltamos al 87 para encontrar el GT 5.0, con un cambio de concepto y de imagen evidente. Durante la década de los 90, en la que llegó la cuarta generación del modelo, el muscle car no pasó por su mejor época, pero la llegada en 2005 de la quinta le permitió recobrar su brío. Y 10 años más tarde llegó la hasta ahora última, con un diseño mucho más suavizado pero con el mismo carisma.

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