Alucinan con las imágenes de decenas de conductores con sus coches de gasolina tirados a un lado de la carretera

Más de una decena de coches de combustión ha sufrido una avería muy similar en el mismo punto de una carretera de montaña en los Alpes franceses. La culpa es de una avería en un túnel.
El calor es uno de los peores enemigos de los coches, no solo los eléctricos, los motores de combustión tradicionales tampoco se libran de las consecuencias de las temperaturas extremas. Las redes sociales se han hecho eco de un suceso insólito.
Un vídeo ha empezado a circular en el que se muestra una larga fila de coches de combustión aparcados en los arcenes de una carretera con las puertas y el capó abiertos. Todos los vehículos han sufrido una avería similar en el mismo punto el pasado 9 de agosto.
Misma avería en el mismo punto
El suceso que ha desconcertado a los conductores ha ocurrido en la carretera de montaña Combe Laval, al este de Francia. Esta se ha convertido en una de las zonas más turísticas dada su proximidad con Suiza.
Los conductores de los departamentos de Isere y Drome están acostumbrados al turismo y a ciertos incidentes en las carreteras, pero nunca habían sufrido una situación similar. La primera hipótesis de los habitantes de la zona es un fallo en una de las gasolineras cercanas.
Los usuarios de redes sociales apoyaban esta teoría. Cada vez más conductores creían que se trataba de una mala mezcla del combustible de una estación de servicio o un mal etiquetado que llevó a los conductores a repostar por error.
La realidad es muy diferente. Los conductores circulaban por el puerto de montaña atravesando un túnel, antiguamente construido con madera debido a la fuerte industria en la zona, ahora supuestamente cumplía todos los controles de seguridad modernos, pero el sistema falló.
Un túnel que superaba los 40 grados
La carretera atraviesa el macizo de Vercors, una cordillera prealpina. La ruta no es demasiado exigente para los vehículos, pero supone kilómetros de ascenso sin pausa, un esfuerzo adicional para el motor.
Estas eran las condiciones perfectas para que se produjese algún incidente derivado del sobrecalentamiento del motor, pero nada podía explicar una fila de vehículos apartados en la cuneta. Un túnel en pleno puerto de montaña tenía la culpa.
Uno de los túneles de Combe Laval sufrió una avería eléctrica y el sistema de ventilación no funcionó correctamente. Esto supuso que la temperatura dentro del túnel superase los 40 grados, así que muchos motores que ya estaban algo sobrecalentados no pudieron resistirlo.
El incidente afectó a decenas de coches que tuvieron que apartarse en la cuneta, lo que terminó generando retenciones kilométricas. Algunos coches no podían volver a circular y las grúas tenían que subir a asistirlos en una carretera que no es para nada accesible para un vehículo de esta envergadura.
