Algunas ciudades plantan cara las ZBE y los coches sin Etiqueta vuelven a tener una oportunidad, sobre todo en estas

Parecía que los coches sin etiqueta iban a dejar de circular en 2025, pero tendrán una nueva oportunidad. Estas son las ciudades que plantan cara a las ZBE.

En los últimos dos años ha habido un tema bastante caliente en lo que respecta a la automoción y el motor: las Zonas de Bajas Emisiones que empezaron a ser obligatorias en 2023. Sin embargo, algunas ciudades se han plantado y los coches sin etiqueta podrán seguir circulando, de momento.

Las ZBE han provocado no pocos dolores de cabeza en muchos ciudadanos. Consisten en áreas delimitadas que prohíben el acceso y circulación a determinados vehículos, concretamente, los que no tienen etiqueta de la DGT, al considerarse como los más contaminantes.

Estos espacios se implantaron hace tiempo en Madrid y Barcelona, las ciudades más grandes de España, pero son obligatorios desde el 1 de enero de 2023 en todos los municipios con 50.000 habitantes o más, tal y como establece la Ley de Cambio Climático y Transición Energética aprobada en 2021.

Sin embargo, pese a ser obligatorio, la implementación de las ZBE ha sido, más bien, penosa. Al finalizar 2023, muy pocos municipios de los que estaban obligados la habían establecido. La situación ha mejorado en 2024, pero hay ciudades que todavía no lo han hecho.

El caso más sonado en los últimos días ha sido el de Madrid. No porque no tenga ZBE, que hemos dicho que fue de las primeras, sino porque ha reculado en la puesta en marcha de su segunda fase, que prohibía circular por toda la ciudad a los vehículos sin etiqueta a partir del 1 de enero de 2025, también a los empadronados.

Madrid da una moratoria de un año a los coches sin etiqueta

Desde este año, la ZBE de Madrid abarca prácticamente todo el municipio y prohíbe circular a los coches que no entran en la clasificación medioambiental de la DGT, es decir, los de gasolina matriculados antes de 2000 y los diésel antes de 2006.

Pero esto es solamente para los vehículos que no estén registrados en Madrid. Los demás sí pueden circular. Sin embargo, el 1 de enero de 2025 estaba previsto que la restricción se extendiera también para los residentes

Así que, después de tomarse las uvas, muchos ciudadanos se iban a quedar sin coche. Se calcula que la medida iba a afectar a cerca de 250.000 vehículos, una cifra nada banal. 

Hablamos en pasado, porque, finalmente, el Ayuntamiento de Madrid ha dado marcha atrás y ha anunciado una moratoria de un año para los coches sin etiqueta residentes, que podrán seguir circulando hasta el 31 de enero de 2025. 

La decisión se produce casi cuatro meses después de que la Asociación de Automovilistas Europeos (AEA) solicitara una prórroga de dos años a la prohibición de acceder a la ZBE de Madrid, lo que habría generado un grave problema de movilidad a cientos de miles de madrileños.

El impacto económico de las ZBE

Y llega también después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anulara las ZBE el pasado mes de septiembre, al considerar que la medida no cumple con el "principio de proporcionalidad" y el "principio de transición justa", establecidos en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. 

La sentencia no firme, contra la que el Ayuntamiento que preside José Luis Martínez-Almeida presentó recurso, destaca que la aprobación de estas restricciones no incluyó un análisis exhaustivo de las consecuencias económicas ni medidas de apoyo para los colectivos vulnerables.

Esto es, precisamente, lo que denunció AEA, al observar que el Ayuntamiento de Madrid no tuvo en cuenta “la verdadera dimensión económica y social de esta prohibición” cuando elaboró la Ordenanza de Movilidad, como explicó el presidente de la asociación, Mario Arnaldo, en la petición que solicitó al alcalde.

Por ello, “la normativa municipal no cumplía con el principio de proporcionalidad al que debe vincularse la actividad administrativa restrictiva de derechos”.

“Tampoco se tuvo en cuenta la pérdida de ingresos de cerca de 32 millones para las arcas municipales en concepto de IVTM, dado que, aunque no se modificara la correspondiente ordenanza fiscal, no se pueden cobrar impuestos sobre vehículos que no pueden circular por Madrid, aunque sigan dados de alta en Tráfico, conforme establece al artículo 6 de la Ley de Haciendas Locales”.

Tres excepciones a la prohibición

Además de la moratoria de dos años, el Ayuntamiento de Madrid ha establecido tres excepciones a los propietarios de vehículos sin etiqueta que no residan en la capital de España:

  • Autónomos a partir de 59 años que tengan, al menos, el 50% de los vehículos de su flota con más 3,5 TM sin etiqueta.
  • Propietarios de vehículos sin etiqueta cuyos titulares o familiares los necesiten para el traslado a centros médicos y hospitalarios, previo registro municipal.
  • Quienes hubiesen adquirido un vehículo nuevo y aún no se les hubiera entregado.

Cabe recordar que los madrileños residentes que tengan un coche sin etiqueta podrán seguir circulando durante todo 2025, pero recibirán una carta informativa cada vez que le ‘pillen’ una de las cámaras instaladas para controlar el acceso. 

En esa nota se les informará de que tienen que cambiar de coche antes del 1 de enero de 2026, por uno nuevo o usado, pero que tenga alguna etiqueta. En este sentido y a modo de recomendación, conviene buscarse un vehículo que tenga, al menos, etiqueta C, ya que los siguientes en sufrir las restricciones serán los de etiqueta B.

Ciudades que plantan cara a las ZBE

Antes hemos señalado que todavía hay muchos municipios que no han implementado las Zonas de Bajas Emisiones, pese a tener más de 50.000 habitantes. 

Esto se explica porque, si bien hay una ley estatal y las ZBE están reguladas por el Real Decreto 1052/2022, de 27 de diciembre, su aplicación y gestión es municipal. Es decir, cada ayuntamiento diseña su ZBE y establece los criterios para decidir qué coches entran y cuáles no.

Hay varias ciudades españolas que todavía no cuentan con una ZBE, como Aranjuez, Arganda del Rey, Arona, Barakaldo, Calvià, El Puerto de Santa María, Ferrol, Mijas, Motril, Orihuela, Sanlúcar de Barrameda o Valdemoro, a los que hay que sumar los territorios insulares.

El pasado verano, la Red de Coalición de Ciudades Limpias Clean Cities denunció que sólo 19 municipios tenían ya las ZBE en funcionamiento, de los 151 que están obligados. Incluso, aún hay 20 ciudades que ni siquiera han presentado el proyecto. Además, de esos 19 municipios donde sí operan, muy pocos multan.

Asimismo, la red de ciudades lamenta también que, en algunas ciudades, las ZBE están ubicadas en zonas donde hay poco tráfico, como es el caso de la Isla de la Cartuja, en Sevilla, antiguo recinto de la Expo 92 y, actualmente, una zona de empresas.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España