Adiós diésel, hola electrificado: cinco SUV que han cambiado su motor diésel por un híbrido

Los motores diésel han perdido presencia en los últimos años dentro de la oferta mecánica de los coches nuevos, incluyendo los populares SUV. En este artículo te vamos a mostrar cinco casos en los que los fabricantes han cambiado los motores diésel por un híbrido en sus todocaminos.
Desde hace aproximadamente una década, los motores diésel viven en un declive continuado que le ha llevado a suponer unas ventas minoritarias en la mayoría de mercados europeos. Esto incluye a España, donde la cuota de mercado de coches diésel de nueva matriculación ha caído hasta el 10%, mientras que en 2023 esa cuota fue del 12,5%.
Esto no significa que no haya coches diésel en el mercado. De hecho, los hay, y todavía tienes muchos modelos donde elegir motorizaciones de este tipo. Pero lo cierto es que su presencia ha disminuido mucho, siendo reemplazados en la mayoría de casos por mecánicas de gasolina, híbridas e incluso 100% eléctricas.
La tendencia a desaparecer de los motores diésel se ve reflejada en todos los segmentos. En el de vehículos urbanos (segmento A), por ejemplo, ya no hay modelos con este tipo de motores, mientras que entre los utilitarios (segmento B) apenas podrás encontrar coches con motor diésel.
En otros segmentos más grandes todavía existen opciones, especialmente entre los SUV y las berlinas de mayor tamaño, donde estas mecánicas suelen ser muy populares por su bajo consumo y su elevado par motor, haciéndolos ideales si vas a recorrer muchos kilómetros al año.
A pesar de ello, algunos fabricantes han decidido que sus todocaminos ya no equipen motores diésel, y en este artículo te vamos a mostrar cinco claros ejemplos de SUV que han cambiado su motor diésel por un híbrido. Esto es solo una muestra de esta tendencia, porque en el mercado realmente hay muchos otros SUV que ya no tienen mecánicas de gasóleo en su gama de propulsores.
Ford Kuga

Uno de los SUV que dijo adiós al diésel en los últimos años es el Ford Kuga. La tercera generación del todocamino fabricado en la planta valenciana de Almussafes ya no está disponible con este tipo de motorizaciones. En su lugar, puedes elegir entre un propulsor de gasolina, que sirve como opción de acceso a gama, y dos opciones híbridas, una tradicional y otra híbrida enchufable.
Los motores híbridos están, ambos, basados en un bloque de gasolina de 2.5 litros. La versión híbrida convencional ofrece 180 CV en la versión de tracción delantera y 183 CV en el modelo con tracción total. El híbrido enchufable alcanza los 243 CV con hasta 69 kilómetros de autonomía en modo eléctrico. El primero tiene etiqueta ECO y el segundo, etiqueta Cero de la DGT.
Dacia Duster

Lo mismo ocurrió con el Dacia Duster. Cuando la firma rumana presentó la tercera generación del popular todocamino, una de las decisiones que tomó fue la de eliminar la opción diésel de la gama mecánica. En su lugar, Dacia ofrece un motor de gasolina, una variante de GLP y una opción híbrida no enchufable.
El motor de gasolina es un 1.2 litros de 130 CV, seguido de un 1.0 ECO-G de GLP con 100 CV, que ya disfruta de la etiqueta ambiental ECO de la DGT. A este se suma una versión híbrida no enchufable, disponible por primera vez en la gama Duster, que desarrolla 140 CV de potencia y un consumo homologado de 5,0 l/100 km.
Nissan Qashqai

El Nissan Qashqai es otro de los SUV que han dicho adiós al diésel para apostarlo todo a la tecnología híbrida. El superventas japonés, cuando introdujo en el mercado la que es su tercera generación, se deshizo de todas las opciones diésel y apostó por dos motores de gasolina con tecnología híbrida ligera, y un interesante híbrido con etiqueta ECO.
Las versiones de gasolina se basan en el motor 1.3 DIG-T, tienen 140 CV y 160 CV, y cuentan con tecnología híbrida ligera y etiqueta ECO. El modelo híbrido e-Power desarrolla 190 CV de potencia y su propulsión es totalmente eléctrica, utilizando un motor de gasolina como extensor de autonomía. No le basta para la etiqueta Cero Emisiones, pero cuenta con el distintivo ECO.
Opel Grandland

La segunda generación del Opel Grandland acaba de llegar al mercado y lo ha hecho sin ni un solo motor diésel en su oferta mecánica. De hecho, Opel solo ofrece una versión híbrida ligera, un híbrido enchufable y un modelo eléctrico puro que está disponible con dos opciones de batería.
El nuevo Grandland equipa un híbrido ligero de 1.2 litros y 136 CV como opción de acceso a gama. Le sigue una versión híbrida enchufable de 195 CV con hasta 86 kilómetros de autonomía eléctrica y dos versiones totalmente eléctricas. Ambas tienen 213 CV, pero hay un modelo con batería de 73 kWh y otro de 82 kWh, homologando 523 y 582 kilómetros de autonomía, respectivamente.
Volvo XC60

El último ejemplo que hemos incluido en esta lista (hay alguno más) es el Volvo XC60. En el caso del SUV nórdico, la desaparición de los motores diésel ha sido más silenciosa, ya que el modelo aún se basa en la generación lanzada en 2017 que ha sufrido una serie de cambios en su oferta mecánica, dejando solo un propulsor de gasolina y dos opciones híbridas enchufables.
El motor de gasolina tiene tecnología híbrida ligera, etiqueta ECO y 250 CV de potencia. Mientras tanto, los modelos híbridos enchufables incluyen una versión T6 de 350 CV con hasta 82 kilómetros de autonomía eléctrica. También hay un modelo T8 de 455 CV que homologa 76 kilómetros de autonomía. En ambos casos, el distintivo ambiental es el de Cero Emisiones.

