Adiós a este coche de Fisker, no lo podrás comprar más allá de 2025

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Henrik Fisker ha experimentado dos bancarrotas en apenas 10 años. El prestigioso diseñador dejó de fabricar el Fisker Ocean totalmente eléctrico el año pasado.
La historia de Fisker ha sido un viaje de idas y venidas, de descalabros y de nacimientos. La marca propiedad del famoso diseñador Henrik Fisker se declaró (nuevamente) en banca rota el año pasado, a pesar de que esta vez parecía que la compañía tenía todo a su favor para alcanzar el éxito o, al menos, para plantar cara a Tesla.
Fisker no es tan conocido como fabricante de automóviles como lo es al otro lado del Atlántico, donde realmente nació la empresa, aunque su fundador es originario de Dinamarca. Henrik es un reputado diseñador de coches con una dilatada trayectoria en el sector que le ha valido para labrarse una imagen de prestigio.
Los orígenes de Henrik Fisker como diseñador y empresario

Su trabajo habla por sí mismo. Empezó en BMW a finales de la década de 1980, donde trabajó en la creación del BMW Z8 y en el diseño del BMW X5. Después pasó a Ford, en una época en la que la firma americana era propietaria de Aston Martin, por lo que Fisker acabó siendo responsable de diseño de la marca británica.
En su etapa en Aston Martin, el diseñador dio forma a coches como el Aston Martin DB9 y el V8 Vantage. Llegaría a ser responsable del Estudio de Diseño Avanzado Global de Ford en Irvine, California. Tras dejar la marca americana, Fisker trabajó en el diseño inicial del Tesla Model S y de su pluma acabaría saliendo el diseño de la carrocería del Artega GT.
Pero lo que realmente motivaba a Henrik Fisker era tener su propia marca de coches. De este sueño nace Fisker Coachbuild, una empresa de coches personalizados fundada en 2005. Más tarde, en 2007, el diseñador y Quantum Technologies lanzan Fisker Automotive, la marca detrás del conocido Fisker Karma, un sedán deportivo equipado con un tren motriz híbrido.
Concebido para el segmento de vehículos de alta gama, el Karma nunca llegó a ser todo lo relevante que Fisker hubiera querido, lo que llevó a la compañía a echar el cierre por primera vez en 2013. A pesar del final que tuvo la empresa, Henrik Fisker vuelve a escena en 2015 con una segunda empresa, ahora llamada Karma Automotive. De esta nueva firma automotriz nace el Karma Revero en 2016.
La creación de su segunda start-up y el nacimiento del Fisker Ocean

Ese mismo año, el famoso diseñador de coche funda Fisker Inc. La empresa nace con otro posicionamiento en el mercado, concretamente uno en el que se encuentra la mayoría de consumidores, el mercado de masas. Su primer y único coche, el Fisker Ocean, entra en producción en 2022.
El vehículo era un SUV totalmente eléctrico diseñado para competir contra el rey del segmento, el Tesla Model Y. Presenta una carrocería con 4,77 metros de largo, 1,98 metros de ancho y 1,65 metros de alto, cotas que lo sitúan directamente en la carrera frente al modelo de la compañía de Elon Musk.
El todocamino se ofrecía en tres versiones diferentes. La opción de acceso a gama se bautizó como Ocean Sport y estaba equipado con un solo motor eléctrico de 279 CV que propulsa las ruedas delanteras. La batería Touring Range aporta suficiente energía como para recorrer hasta 440 kilómetros con una sola carga, según cifras homologadas bajo el protocolo WLTP.
La segunda opción recibe el nombre de Ocean Ultra y, en este caso, hace uso de un sistema de propulsión compuesto por dos motores que lo dotan de tracción a las cuatro ruedas. Desarrolla una potencia combinada de 548 CV y cuenta con una batería Hyper Range que le permite homologar hasta 610 kilómetros de autonomía entre cargas.
Y, en tercer lugar, el Ocean Extreme. La joya de la corona de la gama Fisker es un todocamino eléctrico con 564 CV de potencia, tracción a las cuatro ruedas y un 0 a 100 km/h de 3,9 segundos. A pesar del sutil incremento de potencia, todavía consigue mejorar la autonomía de la versión anterior, homologando 630 kilómetros de alcance.
El Fisker Ocean es un todocamino con un diseño realmente atractivo, acorde a los estándares actuales y que encaja con los gustos de la clientela europea. La intención de la compañía era la de comercializar el Ocean en mercados que fueran más allá de las fronteras de Estados Unidos, por lo que se llegó a anunciar incluso los precios del SUV eléctrico para el mercado español (desde 41.900 euros).
El declive y una nueva bancarrota

Y a pesar de tener un producto con el que, esta vez sí, Fisker pudiera ser rentable, la marca acabó declarándose en bancarrota el año pasado. La empresa anunció su decisión en octubre de 2024 mientras tenía un stock de 3.000 coches sin vender.
La start-up de Henrik Fisker empezó a recibir malas críticas después de que un conocido influencer realizara un análisis meticuloso del Ocean, en el que dejó de manifiesto los numerosos defectos de diseño y fabricación que presentaba el coche, aspectos que convertían al Ocean en uno de los peores vehículos del mercado en términos de fiabilidad.
La empresa despidió a la mayoría de sus trabajadores, llegando a quedarse con menos de 100 empleados. Son estos mismos empleados los que apuntan a la raíz del problema: el matrimonio entre en Henrik Fisker y su esposa, Geeta Gupta-Fisker, que ejerce el cargo de Directora Financiera y Directora de Operaciones de la compañía sin conocimientos ni experiencia previa.
Una serie de malas decisiones derivadas, precisamente, de esta falta de experiencia en un sector tan exigente como en el del automóvil habría llevado a la marca a tener problemas.
Tampoco ayudó el hecho de que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera de Estados Unidos (NHTSA) abriera hasta cuatro investigaciones sobre el Fisker Ocean y sus problemas de calidad que podrían comprometer la seguridad de los ocupantes y el resto de usuarios de la vía pública.
Este cúmulo de circunstancias llevó a que Fisker se declarara en bancarrota y a que pusiera fin a la producción del Ocean. Quedó un stock importante de vehículos (en octubre se hablaba de más de 3.000), coches que todavía no se han vendido del todo y que, de estar interesado en alguno de ellos, no podrás hacerlo más allá de este año.

