7 consejos para usar bien el climatizador del coche invierno y no tirar euros de combustible

Te damos siete consejos para usar bien el climatizador de tu coche en invierno para conducir de manera confortable y, de paso, ahorrar un poco de combustible.

Ya dice el refrán que, cuando el gajo vuela bajo… y en algunas partes de España lo hace casi a ras de suelo. Por eso, vamos a darte siete consejos para usar bien el climatizador del coche en invierno y ahorrar un poco de combustible, lo cual te vendrá muy bien para afrontar la cuesta de enero.

Una cuesta que cada vez se parece más a una pared. Y algunos conductores tienen la tentación de no encender el climatizador para gastar menos gasolina, pero esto es un error que puede perjudicar a la seguridad.

El confort es fundamental para la seguridad vial, porque hace que disminuya la fatiga, mantengas la concentración, se reduzca tu tiempo de reacción ante cualquier imprevisto y cometas menos distracciones al volante.

No hablamos del confort en sentido de ir cómodos, sino de viajar a una temperatura adecuada. La DGT recomienda mantener el interior del vehículo entre los 19 y 22 grados para encontrar el mayor confort, especialmente, en un viaje largo. 

Evidentemente, activar el climatizador del coche siempre va a suponer un mayor consumo de combustible, algo que preocupa a cualquier usuario y con razón. Sin embargo, puedes hacer algunas acciones para que ese aumento del consumo sea menor.

Lo que no debes hacer

Vamos a empezar diciéndote lo que no debes hacer. En invierno, el frío puede dificultar la conducción, porque te deja los músculos agarrotados, las manos y los pies entumecidos y hace que tengas menos movilidad. 

Una costumbre muy recurrente es abrigarse con varias capas, pero esto tampoco es recomendable por lo mismo, porque reduce la movilidad. Puedes usar algunas prendas, como guantes específicos para conducir que no impidan perder el contacto con la dirección.

Pero no debes utilizar gorros que cubran por completo los oídos, ni pasamontañas que reduzcan el campo de visión, bufandas que puedan engancharse con el reposacabezas o cualquier otro elemento y que en caso de accidente puedan presentar todavía más riesgo de provocarte asfixia…

Igualmente, hay que tener cuidado con el calzado y no usar botas que no te permitan tener un tacto adecuado de los pedales y cuya altura y sujeción no permitan hacer el juego de tobillos como es debido o acelerar y frenar a tiempo.  

Puede parecer una tontería, pero conducir con una ropa inadecuada te puede costar una multa, si te toca un agente quisquilloso. Lo mismo ocurre en verano cuando se conduce con chanclas o sin camiseta.

Así que lo mejor es que prestes atención a estos siete consejos para usar bien el climatizador del coche invierno, acciones sencillas que te permitirán ahorrar algo de combustible.

1 Aparca al sol

En los días soleados, intenta aparcar en una calle donde dé el sol. Al contrario que en verano, en invierno puede ser tu aliado para encontrarte un habitáculo a una temperatura más confortable cuando vayas a entrar.

Trata de estacionar en zonas expuestas al sol y, si dispones de techo acristalado, retira la cortina para aumentar la temperatura interior unos grados, de tal manera que cuando vuelvas a tu coche, podría ser innecesario conectar la calefacción. O al menos, durante un tiempo...

Y, si tienes instalados una vaca o cofre portaequipajes, quítalos si no los vas a usar. Así no entorpecerás la entrada de luz solar, además que también reducirás el consumo.

2 Espera unos minutos después de arrancar

Tenemos la costumbre de entrar en el coche, arrancar el motor e, inmediatamente, encender el climatizador. Esto es un error que vale lo mismo para el invierno y para el verano.

Hace mucho frío, vale. Pero así no vas a conseguir calentar el habitáculo antes y, encima, vas a aumentar el consumo de combustible en vano, porque el motor está frío y el aire que va a salir por las toberas será frío. 

Por tanto, arranca el coche para que el sistema no 'tire' de batería y ni la desgaste de forma prematura. Una vez que la mecánica alcance su temperatura óptima de trabajo, podrás encender el climatizador. Coloca las toberas hacia abajo, ya que el aire caliente sube. De esta forma, el aire caliente se distribuirá más fácilmente por el habitáculo.

En cualquier caso, siempre que le des al contacto, procura no hacerlo con los asientos calefactables puestos ni la luneta térmica encendida: pasados unos minutos, hasta que inicies la marcha, es probable que ninguno de estos 'gadgets' te haga falta. Y habrás vuelto a reducir otro poco el gasto sin renunciar al confort a bordo. 

3 No actives la recirculación del aire

Es importante apagar la función de recirculación del aire, el botón que suele tener unas flechas en círculo, para que todo que llegue del exterior pase por el radiador de la calefacción con la mayor fuerza posible, entre en el habitáculo y lo caliente en menos tiempo.

Para que este consejo sea más eficaz, no olvides mantener las rejillas exteriores del coche libres de hojarasca (tan típica del otoño) y de cualquier elemento que las obstruya, como ramas, polvo, excrementos de animales...

Además, con este sistema, lo más probable es que no haya que conectar el ventilador, por lo que tu coche ahorrará combustible. Lo malo es que en muchos coches actuales ya no es posible la entrada de aire del exterior si no conectas todo el sistema de climatización. 

4 Temperatura adecuada

Como hemos dicho antes, la DGT recomienda conducir a una temperatura que oscile entre los 19 y 22 grados. Lo ideal es dejar el climatizador con 21-22 grados, pero nunca más.

Cuanto más alta sea la temperatura del climatizador, mayor será el consumo. Recuerda que el objetivo es alcanzar la temperatura ideal, no pasar del frío al calor, que tampoco es bueno.

Además, circular con una temperatura demasiado alta puede provocar somnolencia, fatiga e irritabilidad, lo que produce una pérdida de atención y de la capacidad de reacción ante un imprevisto. 

5 Apaga poco antes de llegar

Otra forma de usar bien el climatizador del coche para ahorrar combustible es apagar el climatizador unos minutos antes de llegar a tu destino y apagar el motor. Esto te permitirá combatir el cambio drástico de temperatura y el despilfarro energético.

Si el calor acumulado en el interior es suficiente, al apagar el sistema, malgastarás menos recursos y, además, ni tú ni tus acompañantes sufriréis tanto contraste térmico al abrir la puerta y bajarte del coche. 

6 Apaga la calefacción en paradas prolongadas

Otra acción que puedes hacer ahorrar combustible es en momentos de tráfico intenso, con paradas prolongadas. Si sales de viaje y te encuentras con una situación de atasco en la que pasas varios minutos parado, no está de más apagar la calefacción para ahorrar combustible durante ese tiempo.

7 Mantenimiento previo

Como siempre, la mejor manera de ahorrar es tener el vehículo en perfecto estado para evitar averías o, al menos, retrasarlas. Y, entre las operaciones de mantenimiento, está también la de tener el sistema de climatización en óptimas condiciones.

Esto hay que hacerlo antes de la llegada del invierno para garantizar un funcionamiento óptimo y eficiente. Conviene revisar al detalle puntos como la climatización, el filtro del aire, la presión o el nivel del líquido refrigerante.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España