Cinco consejos imprescindibles para proteger tu coche ante una ola de frío

Los vehículos sufren también las consecuencias de las bajas temperaturas, por ello te damos cinco consejos imprescindibles para proteger su coche ante una ola de frío.

Seguramente has notado el bajón que ha pegado el termómetro al salir de casa por la mañana estos últimos días. Avanza el mes de diciembre y, como es normal, el grajo vuela cada vez más bajo. Y ya sabes la rima consonante que acompaña. Pero no eres el único que sufre las consecuencias de una ola de frío. También tu coche.

Sí, los coches también sufren el frío, sobre todo si tienen que pasar la noche a la intemperie. El frío intenso puede afectar a diferentes partes de los automóviles, como el sistema refrigerante, la batería o el parabrisas. 

Para evitar problemas graves y proteger tu coche ante una ola de frío, aquí te damos estos cinco consejos imprescindibles

Evita aparcar en la calle

Sabemos que no siempre es posible y no todo el mundo tiene un garaje donde aparcar su vehículo, pero sería lo ideal. Dejar el coche en la calle sin ninguna protección contra el viento, el frío y la lluvia puede implicar problemas al día siguiente cuando quieras arrancar.

Cuando arrancas el motor, tarda un tiempo en alcanzar la temperatura óptima y ese tiempo será mayor si dejas el coche a la intemperie y el motor sufrirá más tras la puesta en marcha

Puedes minimizar el impacto del frío cubriendo tu vehículo con una lona. Igualmente, puedes intentar aparcarlo en un sitio protegido y lo menos expuesto posible a la intemperie.

Controla el estado de la batería

La batería es una de las partes más críticas en invierno. Con el frío, el esfuerzo para arrancar el coche es mayor y la capacidad de la batería disminuye. Además, si tu batería tiene ya varios años, será más fácil que se agote. Normalmente, a partir de cuatro años, las baterías empiezan a dar signos de desgaste.

Hay un truco para facilitar el arranque del motor en lugares especialmente fríos: pasar un paño caliente y seco sobre la batería unos minutos antes. Después, el motor arrancará mejor.

Atento al líquido refrigerante

El líquido refrigerante es fundamental para mantener el motor en una temperatura óptima de funcionamiento. Pero también incluye anticongelante que evita que se congele y que las piezas se deterioren o se oxiden

El líquido del circuito de refrigeración puede congelarse a partir de -20ºC. Sin embargo, con el paso del tiempo acumula impurezas que hacen subir su punto de congelación. Por eso es recomendable el purgado de circuito y la sustitución completa cada cinco años como mucho o a los 60.000 kilómetros.

Deja el motor al ralentí después de arrancar

El frío afecta también al resto de fluidos del coche, como el aceite. Por eso, cuando arranques el motor, es recomendable dejarlo unos minutos al ralentí para que, tanto el motor como los diferentes líquidos, alcancen un mínimo de temperatura

Nunca inicies la marcha nada más arrancar, porque podrías provocar graves daños en las zonas móviles del motor. Esto es especialmente importante en los motores turbo, ya que necesita una mejor lubricación.

Si tienes que dedicar unos minutos a quitar el hielo del parabrisas, lo mejor es arrancar el coche antes de empezar a rascar y poner la calefacción para que las lunas se vayan calentando por su parte interior.

Cuida los limpiaparabrisas

Durante una ola de frío son habituales las heladas y, si no te queda otra que dejar el coche en la calle, debes tomar algunas precauciones como levantar los limpiaparabrisas para que las escobillas no se peguen al cristal. Esto dejaría inservibles los limpiaparabrisas

También puedes tapar el parabrisas con una manta o cartón, que evitará que se congelen. En este caso, es más recomendable una manta, porque el cartón también se puede pegar. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España