Sacrilegio o acierto, el caso es que la Kawasaki Ninja eléctrica ya está a la venta, pero es cara, tiene poca potencia y su autonomía es de risa

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La Kawasaki Ninja e-1 se renueva de cara a 2027, por el momento en Estados Unidos, pero sigue adoleciendo de los mismos puntos débiles.
Posiblemente la Ninja e-1 sea la moto más polémica del catálogo de Kawasaki allá donde se ofrece. A pesar de ello la marca japonesa ha decido mantenerla para 2027, presentando un “model year” para el mercado estadounidense que prácticamente no tiene cambios respecto al modelo que llegó al mercado en 2023… con lo bueno y lo malo que ello conlleva.
En Estados Unidos, la nueva versión tiene un precio anunciado de 7.899 dólares, que es considerablemente inferior a lo que cuesta en Europa el modelo pre-actualización: 9.050 euros. A pesar de ello, teniendo en cuenta lo que ofrece, es difícil no tener la sensación de que es demasiado cara.
Hay varios factores que llaman la atención, pero la primera y una de las principales es la potencia. La Kawasaki Ninja e-1 utiliza un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes refrigerado por aire que desarrolla 5 kW de potencia nominal, equivalentes a unos 6,8 CV. La potencia máxima asciende a 9 kW, unos 12 CV, disponible entre 2.600 y 4.000 rpm. El par máximo es de 40 Nm.
Son cifras que la equiparan a modelos del segmento de acceso, el de 125cc, donde lógicamente la deportivas no son tan baratas como los scooters, pero aún así con más asequibles que el modelo eléctrico.
Ofrece dos modos de conducción, el modo ECO limita la velocidad a unos 64 km/h, mientras que ROAD permite alcanzar unos 88 km/h. Eso sí, el sistema e-Boost aumenta temporalmente las prestaciones en ambos: la velocidad máxima pasa 76 km/h en ECO y a 105 km/h en ROAD. La mejora se deja notar, pero el e-Boost no está pensado para utilizarse de forma permanente, sino como una función puntual como por ejemplo adelantamientos.
Son guarismos que pueden tener lógica si se piensa en una ciudad europea, pero teniendo en cuenta a lo que acostumbran en Estados Unidos, de nuevo se antoja algo escasos. Eso sí, es algo que todavía se deja ver más en el caso de la batería y de la autonomía.

La pila está formada por dos módulos extraíbles de ion-litio, cada uno con 50,4 voltios y 30 Ah. La capacidad total ronda los 3 kWh, con aproximadamente 1,5 kWh por batería. Los dos módulos pesan 11,5 kg cada uno, de modo que el conjunto de baterías supone unos 23 kg.
A su favor cuentan con que las baterías pueden extraerse de la moto y cargarse por separado, así que es algo práctico y permite subirlas a casa a cargar, sin que sea necesario disponer de un garaje con cargador. El tiempo de carga completa es de aproximadamente 3,7 horas con las dos baterías, aunque Kawasaki también contempla cargas parciales mucho más rápidas: cada batería puede pasar aproximadamente del 20 al 85% en 1,6 horas.
A nadie sorprende que, disponiendo de unas pilas tan pequeñas, la autonomía sea otro de los puntos que condicionan el uso de este modelo.

Kawasaki declara para Europa 72 kilómetros según el ciclo WMTC Class 1, mientras que la ficha estadounidense del modelo 2027 sitúa el alcance aproximado en 41 millas, unos 66 kilómetros, circulando en modo ROAD y sin utilizar e-Boost. Así, todavía quedaría margen para limitarse al ECO y conseguir algunos kilómetros extra de alcance.
Incluso con eso, no se trata de una motocicleta pensada para hacer grandes desplazamientos: su terreno natural son los trayectos urbanos y periurbanos. Esto en el Viejo Continente tiene más sentido, pero en el mercado estadounidense limita bastante su potencial de ventas.
Entrando en detalles técnicos, el peso tampoco es especialmente bajo para una moto eléctrica de estas características, porque la Ninja e-1 declara 140 kg de masa en orden de marcha. Tiene una distancia entre ejes de 1.370 mm, un asiento situado a 785 mm del suelo y ruedas de 17 pulgadas.
En la parte ciclo utiliza un chasis multitubular de acero de alta resistencia, neumático delantero 100/80-17 y trasero 130/70-17, una horquilla delantera de 41 mm y un sistema trasero Uni-Trak con amortiguador de gas y precarga regulable, además de frenos con un disco delantero de 290 mm y otra trasero de 220 mm, con ABS.
Por lo que respecta a equipamiento, incorpora instrumentación TFT de 4,3 pulgadas, conectividad con el teléfono, modo WALK con marcha atrás y un pequeño espacio de almacenamiento en la zona donde una motocicleta convencional tendría el depósito de combustible.
Como toda la información disponible, es cosa de cada uno evaluar si la Kawasaki Ninja E-1 se ajusta a sus necesidades, pero lo que es un hecho es que esos 9.000 euros que cuesta en España pueden dar acceso a motocicletas de segmentos superiores, con mucho más rendimiento y una autonomía considerablemente mayor.


